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Madame Butterfly, otra víctima de la violencia de género

Madame Butterfly, otra víctima de la violencia de género
noviembre 27
22:55 2016

A principios del siglo XX, en Nagasaki, Benjamin Franklin Pinkerton, oficial de la Marina de los Estados Unidos, merced a los oficios del casamentero Goro, arregla el matrimonio con una joven geisha de unos 15 años, Cio-Cio San, “Butterfly”. En realidad el marino no tiene ninguna intención seria acerca de Butterfly y menos aún con respecto al matrimonio. Las leyes japonesas eran muy laxas en cuanto al divorcio. Así se lo confiesa al cónsul norteamericano, quien, aunque a disgusto, termina siendo cómplice del engaño. Los parientes tradicionalistas de la novia la repudian por haber renegado de sus antepasados y su religión, pero ella no se arrepiente de haber tomado la fe de su marido y continúa adelante.

Pasaron tres años desde que Pinkerton partió sin aportar noticias. Butterfly tuvo un hijo. Espera a su marido, crédula, enamorada. Se siente norteamericana, se hace llamar madame Pinkerton. Finalmente el marino retorna a Nagasaki, con su nueva esposa estadounidense. Enterado de que tiene un hijo, rubio como él, cobarde, se retira sin verla pero envía al cónsul y a su esposa para que la convenzan de entregarle el niño, por el “bien del futuro” del pequeño. Butterfly, ya sin recursos para subsistir, entrega el niño y luego se suicida, con el rito del honor japonés.

La obra es una ópera en tres actos que recibió muy mala acogida en un principio. Giacomo Puccini debió escribir cinco versiones, la última de las cuales se estrenó en 1907. El libro está basado en una historia que probablemente sucedió en Nagasaki hacia 1890. Hoy, es una de las piezas mas representadas.

A través de la historia contemporánea, Japón y los EE.UU. han tenido intrincadas relaciones de amor y odio. Por supuesto que Puccini jamás pudo prever que ambos países se enfrentarían en una guerra sangrienta cuarenta años después, ni que Pinkerton arrojaría su “bomba” en el útero de Cio-Cio San, precisamente en Nagasaki.

Butterfly es hija de una familia pobre y deshonrada. Debió convertirse en geisha, una mujer destinada al entretenimiento y placer de los hombres. Poca importancia tiene si debía vender también su cuerpo por dinero, con la venta de su alma alcanzaba. La propuesta de matrimonio con un oficial norteamericano le dio nuevas esperanzas. Además del confort de una casa y buen pasar, se enamoró. Así, fue víctima de una nueva forma de maltrato y violencia: engañada, usada y finalmente despojada de su hijo.

Madame Butterfly muere como víctima de la violencia de género y del poder.

Asistimos a la función del Teatro Avenida, en el marco del abono de Juventus Lyrica. Como casi todas las puestas de Juventus, la escenografía fue de gran calidad artística, resuelta con unos pocos dineros y mucha imaginación y creatividad.

El vestuario, bellísimo. Muy buena puesta de luces.

La orquesta dirigida por el gran maestro Russo, muy bien.

De los cantantes/actores solo podemos decir maravillas, lo mismo que de la dirección de actores y puesta en escena.

No hemos encontrado defectos para comentar. Bravo.

Ben Davis Min

 

Ficha técnica
Protagonistas del elenco ( 13 de noviembre de 2016)
Madame Buterfly: Laura Polverini
Pinkerton: Marcelo Gomez
Suzuki: Milagros Seijó
Goro: Norberto Lara
Sharpless: Alejandro Spies
Música de Giacomo Puccini. Libro de Giuseppe Giacosa y Luidi Illica
Diseño de escenografía: Ana D´Anna y Constanza Pérez Mauricio
Iluminación: Gonzalo Córdova
Diseño de vestuario: María Jaunarena
Dirección musical: Antonio Maria Russo
Dirección de actores y puesta en escena: Ana D’Anna
Teatro Avenida
Domingo 13/11/2016. 17.30 horas

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