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Entre el bautismo feliz y el vacío legal

Entre el bautismo feliz y el vacío legal
abril 04
11:58 2014

La otra cara de los festejos. La Iglesia cordobesa aceptó bautizar al bebé de una pareja de dos mujeres. Entrevista a Carina Villaroel, una de las mamás, despedida de la policía tras el nacimiento de su hija.

El sábado 5 de abril se bautizará por primera vez en Argentina al hijo de una pareja constituida por personas del mismo sexo. El arzobispado de Córdoba accedió al pedido de las madres de Umma y la presidente Cristina Fernandez de Kirchner será la madrina.

“Se hizo mucho, es cierto, pero todavía falta mucho más”, dice Carina Villaroel, madre de la bebé que será bautizada en la Catedral Nuestra Señora de La Asunción en la Capital cordobesa. “Umma merece los mismos derechos que el de una pareja heterosexual. Por un hijo abrís puertas, peleas fuerte, no te importa que te digan que no”. Sin embargo, a ellas les dijeron que sí. Luego de un largo recorrido, el arzobispo de Córdoba Carlos Ñánez fue el encargado de aprobar el bautismo y les contó a las madres que la iglesia estaba esperando que llegara “un caso así”.

Según Carina, Ñánez se mostró entusiasmado y aceptó amablemente el pedido de estas madres que, según relatan, quieren mediante el bautismo acercar a su hija a la fe. “Tuvimos mucho miedo al principio, pasamos por varias parroquias del barrio y puntualmente ninguna nos decía que no, pero tampoco que sí. Decían que vayamos más tarde o que volviéramos otro día, nos discriminaban”, cuenta Carina. Hasta que lograron encontrar la respuesta deseada, “Ñanez fue claro y nos dijo ´ninguna iglesia te puede decir que no, las decisiones de los padres no tienen que ver con los hijos, andá a la que quieras y que la bauticen´.

Así fue como se acercaron a la Catedral de la Capital de Córdoba y este sábado el sacerdote Carlos Varas será el encargado de la ceremonia. “No perdemos las esperanzas de que venga Cristina, sería el mayor placer para nosotras”, dice Carina entusiasmada con la idea y agrega: “Umma está acá gracias a ella, nosotras nos casamos gracias a ella, este gesto es en agradecimiento por lo que hizo por nuestra comunidad”.

De eso no se habla

Sin embargo, no todo fue felicidad para estas mamás. Carina formaba parte de la Policía de la Provincia de Córdoba hasta que, el 25 de marzo, se enteró que fue dada de baja y separada definitivamente de la fuerza. Desde que Soledad Ortiz – esposa de Carina – quedó embarazada, Carina consultó en su trabajo cuál sería su licencia por maternidad y nadie se pronunció al respecto. Fue aquí cuando comenzó el camino que derivó en su despido.

“En septiembre me notifican que se tomarán 120 días administrativos para decirme qué licencia me correspondería. Para ese entonces, mi señora estaba embarazada de seis meses y atravesando un embarazo de riesgo”, cuenta Carina e ironiza al respecto: “Umma iba a tener dos años y ellos me iban a estar diciendo que licencia me correspondía”. Ante la falta de respuesta por parte de la fuerza, pidió una audiencia con el jefe de la policía, pero no se la dieron, así como tampoco el Ministro de Seguridad ni el gobernador de la provincia de Córdoba, quienes sí habían estado junto a ella cuando se supo que sería la primera policía en casarse bajo la ley de matrimonio igualitario en la provincia.

En relación al nacimiento de hijos para agentes de la administración pública, el artículo 1 de la Ley 9905 de la provincia de Córdoba establece que: “Las o los agentes –según corresponda- dependientes de los tres poderes del Estado Provincial -Ejecutivo, Legislativo y Judicial-, gozarán de: a) Licencia por maternidad de ciento ochenta (180) días corridos, o b) Licencia por nacimiento de hijo de ocho (8) días corridos”.

La abogada de Carina Villaroel, Verónica Camacho, declaró a Notas: “Existe un vacío legal en relación a qué pasa en casos de dos mamás. Si bien Soledad fue la gestante a Carina le correspondían los 180 días porque también es la mamá”.

“A Carina le iniciaron un sumario administrativo juntando una causa del pasado con las causas que ellos le abrieron en el presente para acusar faltas gravísimas. Fue así como justificaron pasarla a disponibilidad hasta que decidieran qué hacer con ella”, cuenta Camacho.

Tras los incidentes que comenzó a tener con la policía durante el transcurso del embarazo de Soledad, Carina se enfermó – padeció problemas estomacales y fobias – y notificó a la policía mediante el envío de notas sus reiteradas ausencias. Sin embargo, nadie quiso tomarlas y nunca acusaron recibo de las mismas. La abogada dice contar con las pruebas correspondientes con las cuales iniciarán las acciones legales por el despido de su clienta.

Al haber sido pasada a disponibilidad por la policía, según cuenta Camacho, le correspondía cobrar el 30 por ciento del sueldo que nunca cobró. “Hace cinco meses que no cobra un peso y además, la dejaron sin obra social al nacer la bebé. Ellos ya tenían decidido hace mucho que la separarían de la fuerza”.

“No quisieron sentar precedente en la policía en relación a la licencia por maternidad en caso de dos mamás, no quisieron ser ellos los primeros”, dice Villaroel, hoy despedida.

Estas son las madres que hoy, por un lado están celebrando un hecho histórico en la iglesia católica y por el otro están denunciando la discriminación de la fuerza policial que aún se resiste, como muchos sectores de la sociedad, a aceptar la ley. Como dijo Carina falta más. Mucho más. Es inmenso el camino recorrido por la inclusión y los derechos de las personas en nuestro país, pero las necesidades avanzan y son las leyes las que deben adecuarse a ellas.

Jimena Sabbag – @jimesabbag

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