Géneros

13 mayo, 2014

Honor y gratitud a todas las desobedientes

La ensayista y periodista Mabel Bellucci presentó su último trabajo en la 40° Edición de la Feria del Libro de Buenos Aires: Historia de una desobediencia. Aborto y feminismo.

La ensayista y periodista Mabel Bellucci presentó su último trabajo en la 40° Edición de la Feria del Libro de Buenos Aires: Historia de una desobediencia. Aborto y feminismo.

“El aborto es el único lugar donde convergen todas las tendencias del feminismo. Sus heterogéneas constelaciones se aúnan siempre allí y no, precisamente, en la identidad “mujer”.

Nada mejor que recuperar las palabras de Audre Geraldine Lorde: ‘Tenemos que habitar orgullosas la casa de la diferencia’. En nuestra situación, esta casa es el aborto. Hablamos de las maneras más diversas para instalar el debate, sus contiendas, sus entradas y salidas de la órbita pública y los modos en que ciertas feministas nos proponemos visibilizar lo que se mantiene entre cuatro paredes de lo íntimo y provoca tanto escozor con solo nombrarlo. Independientemente de lo que apunten la Iglesia, los gobiernos, el parlamento, la corporación médica y jurídica, las mujeres implantamos nuestra propia decisión de abortar como una gesta de desobediencia frente al mandato compulsivo de la maternidad. ¿Ante quién nos insubordinamos? Básicamente, desobedecemos a la heterosexualidad como régimen político, así nos enseñó nuestra amada Monique Wittig”.

Palabras de Mabel Bullucci. Extracto de la Presentación del libro.

En una tarde gris y lluviosa de otoño, la sala Bioy Casares de la Feria del Libro se vistió de pañuelos verdes en la presentación del tan esperado trabajo de Mabel Bellucci, Historia de una desobediencia. Aborto y feminismo (Capital Intelectual, 2014). En la mesa estuvieron acompañándola Gabriela Miditieri (historiadora de la UBA), Luciano Fabbri (politólogo y referente de Varones Antipatriarcales) y Vanina Escales (periodista). Por cuestiones de salud se ausentaron el escritor Osvaldo Bayer y Leonor Silvestri, editora del libro.

En el marco de la campaña internacional “Mi cuerpo, Mis Derechos”, estuvo presente también Amnistía Internacional Argentina con parte de su muestra “11 semanas, 23 horas, 59 minutos – Aborto clandestino en Argentina”.

A sala llena, se acomodaron numerosas militantes de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito y de diversas agrupaciones feministas. Entre ellas, cabe destacar la presencia de María Elena Oddone, fundadora del Movimiento de Liberación Feminista (MLF) en 1972, cuya fotografía subiendo las escalinatas de la Plaza Congreso con la pancarta “No a la maternidad, sí al placer” el 8 de marzo de 1984 ilustra la tapa del libro.

Las desobedientes

Hablar de la lucha por el derecho al aborto en Argentina significa, ineludiblemente, hacer referencia a la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito. Sin embargo, como enfatizó Bellucci en su intervención, “si llegamos a la Campaña en el año 2005 es porque existieron todas las luchas de las que hablamos en el libro. Porque existieron las compañeras norteamericanas a las que tanto les debemos. Y porque existió una Dora Coledesky, maestra de generaciones de militantes feministas. Una mujer que cuando volvió de su exilio en Europa no podía creer que en Argentina no se hablara del derecho al aborto y, a partir de una Comisión que fundó con no más de 5 o 6 compañeras, plantó una semilla. Esa semilla germinó y hoy somos miles”.

Luciano Fabbri comenzó su intervención planteando precisamente “¿a qué nos invita e incita a desobedecer esta historia escrita por Mabel?”, interrogante al partir del cual desarrolló diversos nodos polémicos que el libro invita a transgredir. En palabras de Fabbri, este trabajo “nos invita, a través de una exhaustiva labor genealógica, a desobedecer la tendencia posmoderna a creer que la historia de nuestras luchas recién comienza cuando cada uno/a de nosotros/as comenzó a militar”.

Se trata de un libro con muchas voces, tal como lo definió Vanina Escales. Muchas voces que van construyendo la historia de la desobediencia, de mujeres que desafiaron los mandatos de la maternidad obligatoria, se atrevieron incluso a hablar de sus propios abortos. “No existe otro libro como este en castellano, que reconstruya la lucha por el derecho al aborto desde los años 60 en adelante y relate cómo la temática fue permeando al movimiento feminista y de mujeres en Argentina”, agregó Escales.

Gabriela Miditieri por su parte, destacó la obra como la de una activista, la de una historiadora de luchas que la tuvieron como participante. Y en este sentido, todas las voces de la mesa reivindicaron la visibilización que el libro hace de las militantes, de aquellas mujeres que levantaron pancartas y enarbolaron banderas y que hubieran permanecido anónimas sin esta reconstrucción realizada por Mabel.

Un viaje de 500 páginas, a través del cual se recuperan gran cantidad de documentos tantas veces dispersos y finalmente perdidos en la historia de los movimientos de mujeres y de las disidencias sexuales. Volantes, solicitadas, publicaciones y debates que hoy están sistematizados para que las nuevas generaciones los conozcan, los retomen y los profundicen.

“Una producción formidable para conocer y continuar la lucha por la legalización del aborto”, resaltó Fabbri. “Un insumo necesario para una militancia jamás escindida del estudio y la reflexión colectiva”, subrayó Miditieri.

La lucha continúa

Mientras que muchos políticos afirman cotidianamente que la legalización del aborto es un tema que requiere la apertura de un debate, Aborto y feminismo no sólo echa por tierra esta falsedad. Relata el largo y arduo camino del movimiento feminista argentino por conquistar la libertad de todas las mujeres a decidir sobre sus propios cuerpos.

Como culminó Bellucci, “hoy el derecho al aborto está en la agenda social y cultural. Lo hemos logrado. Pero la lucha continúa, porque lamentablemente no está en la agenda del gobierno nacional ni en la de los partidos presidenciables hacia el 2015”. Al respecto, criticó duramente a Pino Solanas, firmante del proyecto de ley de Interrupción voluntaria del embarazo que hoy asumió una posición contraria al respecto, sin dar ninguna explicación. Lo mismo que los socialistas, que parecen haberse olvidado del tema y del rol protagónico fundamental que tuvo otrora Alfredo Bravo en la lucha por la legalización del aborto.

Como intervención especial, Nina Brugo, integrante de la Comisión de la Mujer del Colegio Público de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires y de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto, dedicó unas palabras a la jueza de la Corte Suprema, Carmen Argibay. Una jurista que apoyó la lucha por la legalización del aborto y falleció este fin de semana último.

 

María Paula García – @MariaPaula_71

 

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