Educación y Ciencia

23 junio, 2014

La biología detrás del Mundial

Una serie de videos explican las reacciones químicas de los hinchas, el sentido del movimiento futbolístico y otros misterios del universo Brasil 2014.

Una serie de videos explican las reacciones químicas de los hinchas, el sentido del movimiento futbolístico y otros misterios del universo Brasil 2014.

“Trabajo de campo: la Copa del Mundo” (en inglés Field Work: World Cup) es el nombre del proyecto de Imagine Science Films donde se plantean cómo actúa la bioquímica en los espectadores, el funcionamiento del exoesqueleto que dio el puntapié inicial del Mundial y el papel del medioambiente, entre otras cuestiones. La serie de cortometrajes, que incluye seis películas en total, será publicada en PopSci en las próximas semanas.

Amor: ¿Qué le sucede al hincha?

Aquí surge un interrogante: ¿Qué es lo que inspira este épico sentimiento de amor y fidelidad intransigente entre los hinchas? A medida que el estadio vibra con la emoción, el comportamiento del humano está muy influenciado por el medio ambiente. En un grupo de grandes dimensiones, el individuo desaparece para ser abarcado por algo mucho más grande. Pero, ¿es amor?

Según el biólogo molecular Franklin Rumjanek, del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad Federal de Río de Janeiro, se pueden reconocer patrones hormonales en los seguidores de un equipo. Para él la respuesta se basa en el hecho de que cuando un individuo está entre una multitud se aleja de su verdadera forma de ser para amalgamarse con el grupo creando una masa homogénea con las mismas actitudes. Por lo tanto la conducta está extremadamente controlada por la genética y la psicología, en este caso actuando bajo la necesidad de pertenencia. Los fanáticos entrevistados (brasileros y argentinos) coincidieron en un aspecto sobre el fútbol: “Está en la sangre”.

“Encabezado”: El movimiento como problema

Encabezado tiene como protagonista a Nicho Hatsopoulos, neurocientífico y profesor de la Universidad de Chicago, que lleva casi 20 años estudiando la corteza cerebral, la encargada de transmitir al cuerpo, a través de los nervios craneales, los movimientos voluntarios. Su objetivo es entender cómo actúa esa área. Tomando el fútbol como ejemplo la gran pregunta es cómo sabe un jugador, o mejor dicho su cabeza, que debe golpear la pelota con la pierna y no con el brazo.

Según el especialista es un misterio y sus teorías se basan en que el pensamiento inicial no proviene de la parte específica que controla el movimiento y que la acción final es la consecuencia de una cadena de pensamientos que se unen hasta lograr el cometido donde intervienen diferentes articulaciones del cuerpo y diferentes partes del cerebro. Para probarlo experimentó colocando chips dentro de la masa encefálica de pacientes con diferentes tipos de discapacidades motrices. “Les dijimos que pensaran en mover el brazo o la pierna, y si bien no pudieron hacerlo, activaron esa señal a la parte motora, lo que significó que la corteza no estaba muerta. El problema es que no pueden enviar esas señales a los músculos”, explica Hatsopoulos.

“Templo”: El estadio saludable

Alessandra Araujo es bióloga y participó como diseñadora conceptual del Arena Pantanal de Cuiabá en Brasil, que se empezó a construir en 2009 específicamente para el Mundial. Christopher Lee, un arquitecto especializado en estadios, trabajó en los Juegos Olímpicos de Sydney y Londres en 2000 y 2012 respectivamente, así como en diferentes Copas del Mundo. El gobierno contrató a Arquitectos GCP para llevar adelante el proyecto ya que son reconocidos por su sustentabilidad ecológica y respeto al medio ambiente.

Araujo y Lee crearon un plan diferente al pensar el Pantanal. Primero redujeron los efectos del calentamiento al respetar el Índice de Reflejo Solar (un valor que incorpora la reflectancia y la emisión solar para representar la temperatura de un material al Sol). Quedaba por solucionar el sistema de ventilación: para eso las esquinas del estadio se convirtieron en amplias zonas verdes. Además el revestimiento externo de la fachada está cubierto con una membrana de PVC resistente al agua, combinada con rejillas de madera certificada, proporcionando una ventilación cruzada al estadio.

El ecosistema que rodea el estadio fue otro factor a tener en cuenta. Cercano a una importante cuenca hidrográfica, tiene tres sistemas integrados para reducir el consumo de agua. Todas las instalaciones (hidráulicas, eléctricas y mecánicas) del Arena siguieron estrictas recomendaciones ambientales y de eficiencia energética. El consumo de energía en la etapa de diseño alcanzó una reducción del 14%. Para no desequilibrar las especies nativas del bosque Cerrado, una región que integra 3 biosistemas y se encuentra en las inmediaciones del Pantanal, incorporaron especies de fácil adaptación. Todo esto tiene como objetivo poder explorar la educación y concientización ambiental.

 

Martina Bondone – @marbondo

Si llegaste hasta acá es porque te interesa la información rigurosa, porque valorás tener otra mirada más allá del bombardeo cotidiano de la gran mayoría de los medios. NOTAS Periodismo Popular cuenta con vos para renovarlo cada día. Defendé la otra mirada.

Aportá a Notas

¿Querés uno de nuestros libros?

Podés conseguirlo a precio promocional haciendo click en la imagen. ¡Escribinos y te contactamos para hacértelo llegar!

Conseguilos