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Polémico material del Diario Río Negro sobre “la cuestión mapuche”

Polémico material del Diario Río Negro sobre “la cuestión mapuche”
enero 15
00:02 2015

El pasado fin de semana, el Diario Río Negro publicó un suplemento de dos ediciones titulado “La Cuestión Mapuche. Identidad, mito y conflicto”. La Confederación Mapuche de Neuquén emitió un comunicado público en el que tildó al dossier de “anti-mapuche”.

El Diario Río Negro presentó este suplemento como “un completo trabajo de relevamiento y análisis de datos” sobre “reclamos, proyectos económicos y grupos radicalizados”, que “brinda una visión sobre el universo mapuche a través de sus aspectos más visibles en la región”. En la publicación se retoman planteos que ya han sido fuertemente cuestionados por las organizaciones indígenas y por investigadores que abordan esta temática. Frente a esta nueva arremetida, la Confederación Mapuche aseguró que “ya no alcanzan los panfletos que se han publicado a través de columnistas mercachifles, sino que intenta en esta oportunidad disfrazarlos de discurso científico”.

Hace unos meses, a partir de una nota escrita por Rolando Hanglin en La Nación, el Instituto de Ciencias Antropológicas de la Universidad de Buenos Aires inició una campaña en repudio a estos mensajes mediáticos que niegan la preexistencia y los derechos del Pueblo Mapuche, esgrimiendo argumentos que han sido refutados por diversas investigaciones científicas que entienden a las identidades en términos procesuales y relacionales, sosteniendo que las mismas se reconstruyen y reactualizan constantemente. Sin embargo, estos argumentos vuelven a ser presentados en este nuevo dossier, asegurando que son el resultado de una “rigurosa investigación periodística”.

En el primer suplemento se analizan los mitos de origen que dan lugar al concepto de “pueblos originarios” y se presentan los argumentos políticos, que según entiende el diario, son utilizados para establecer una “nación mapuche”. En la segunda parte se describen distintos casos de comunidades mapuche en Neuquén y Río Negro.

Citando como fuente a un único historiador, se parte de poner en cuestión la idea de genocidio para definir a la “Conquista del Desierto”, entendiendo que esta categoría “es propia de la modernidad, por lo que no resulta atinado utilizarla para juzgar acciones emprendidas con los valores de otros tiempos”. La publicación omite mencionar que existen trabajos e investigaciones que han explicado y justificado porqué entienden que “la Conquista” implicó un genocidio.

Como ha afirmado la antropóloga Diana Lenton, integrante de la Red de Investigadores sobre Genocidio y Política Indígena, “es genocidio cuando se puede establecer la intencionalidad de destruir a un pueblo. Otra característica es impedir la reproducción de ese grupo y también el robo de niños, cuando son secuestrados y entregados a familias de grupos dominantes, y se les reemplazan los nombres, porque así se atenta contra la continuidad de ese pueblo, porque se le roba la memoria”.

El dossier no solo evita dar cuenta de estas posturas científicas, sino que a partir de un artículo del historiador Luis Alberto Romero, publicado en Perfil en noviembre de 2011, intenta reducir estas posturas contrarias a visiones románticas e idealistas que al parecer lo único que hacen es presentar un mundo feliz, el de los Pueblos Originarios, destrozado por las conquistas. Frente a esto, Romero afirma que “los historiadores se ocupan de comprender y explicar” y que ellos deben ayudarnos a entender “las causas que como ciudadanos queremos defender, y no que nos adormezcan con un cuento gratificante”.

Demás está decir que las investigaciones que sostienen una visión diferente a la presentada por este historiador no son cuentos gratificantes, sino análisis que teniendo en cuenta los procesos históricos y las relaciones de poder y dominación también ayudan a explicar las causas que se quieren defender, aunque estas explicaciones no coincidan con las esgrimidas en este suplemento.

Yendo aún más lejos, Romero asegura que si los pobladores sometidos a la explotación de propietarios y autoridades, en lugar de reclamar por sus derechos como ciudadanos, lo hacen como miembros de un pueblo originario, afirmando sus derechos en injusticias de siglos pasados, “no es raro que el gobernador Insfrán pueda ignorarlos impunemente”.

De esta manera, no solo se desconoce el proceso histórico particular que lleva a ciertos grupos a reconocerse y posicionarse públicamente como “indígenas”, sino que también se niega el derecho a la auto-adscripción reconocido en la Constitución Nacional. Pero por sobre todo, este tipo de planteos sirve para justificar las respuestas, en muchos casos violentas, que las comunidades reciben frente a sus reclamos por derechos.

Respuesta de la Confederación Mapuche de Neuquén

En su comunicado, la Confederación Mapuche de Neuquén sostiene que han leído con atención el extenso dossier en un xawun (asamblea de autoridades mapuche) y aseguran que concluyeron en resultados que el dossier no buscó, ya que el mismo les hizo notar cuánto han logrado y cómo ya no son invisibles. Sin embargo, también remarcan que la publicación tiene errores y es tendenciosa y que “alienta a la represión a través de mostrar el peligro del derecho mapuche, afectando intereses corporativos y la pasividad y complicidad del Estado en reconocerlos”.

Lamentan que “el Diario Río Negro, que supo lograr ser respetado como un espacio de expresión libre en la etapa post-dictadura, se ha convertido en los últimos años en un medio periodístico que expresa los pensamientos más retrógrados y discriminatorios en relación a los avances logrados en materia de diversidad cultural y derechos humanos”.

Por último, entienden que “en momentos que el mundo está convulsionado por hechos de violencia y masacres que pretenden imponer la intolerancia y el pensamiento único, el diario descarga páginas donde se cuela el desprecio por el diferente, se encarga de estigmatizarnos como violentos e irracionales, de sembrar alarma sobre una supuesta ‘nueva identidad inventada”.

 

Florencia Trentini, antropóloga – @flortrentini

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1 Comentario

  1. Sergio
    Sergio agosto 28, 15:48

    Es una vergueza que un diario regale espacios a teorias harmadas con el odio y la falta de cultura. Decir que la sangrienta historia no vale en la sociedad del 2015. No causa risa, si no verguenza por el diario y por los chantas que escribieron ese documento. Seguramente son personas que se creen superiores a los demas exactamente como aquellos que se han aprovechados de los pobres y necesitados…

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