Notas

Garrincha, “la alegría del pueblo”

Garrincha, “la alegría del pueblo”
enero 19
00:02 2015

Play.

El 7 acaba de sacarle la pelota a su compañero, amaga y se pone de frente al defensor. Un amague, otro. La pelota lo sigue. Para aquí, no. Para allá. Pisa la pelota le sale otro defensor. Se pone de frente. Un amague, otro. Toca la pelota suave antes de entrar al área y comienza a bailar a su alrededor. Los defensores no saben bailar. Otro amague más, llega al fondo y manda un poema de centro. El gol, dice la estadística, es de Amarildo. Todos saben que es todo de él. Manuel Francisco dos Santos, alias Garrincha.

Stop.

Entre que Garrincha le roba la pelota a Didí y manda el centro transcurren 16 segundos. Nadie toca la pelota más que él. Es un ritual, un baile ejecutado por un cuerpo que tiene ambos pies 80 grados girados hacia adentro, una pierna seis centímetros más corta que la otra y la columna vertebral torcida. Es el mundial de 1962 en Chile. Brasil será nuevamente campeón. Garrincha también y hará olvidar al lesionado “O Rei”.

Garrincha es el nombre de un ave que vive en la selva del Mato Grosso. Es fea, veloz y torpe. Garrincha es el apodo que le puso su hermano cuando lo veía jugar en los partidos que la empresa textil donde trabajaba. Sobre la línea esperaba a su presa suicida. Sobre la línea hacía malabares con y sin la pelota. Allí estaba su lugar, pegado a la línea de cal dispuesto a darle alegría al espectador.

En Botafogo jugó 15 temporadas consecutivas y obtuvo 3 títulos. Se retiro en el Olaria Fútbol Club de Rio de Janeiro. Un equipo del barrio ceramista de la ciudad, que tiene como mayor galardón un título de la tercera categoría y que de sus potreros salió al mundo el fenomenal Romario.

El primer título del mundo lo consiguió en 1958, en Suecia, donde formó parte de la recordada delantera junto a Pelé, Didí, Vavá y Zagallo. En dicha competición fue elegido como el mejor de su puesto. Si, ahí, pegado a la orilla de cal, bailando al ritmo de un balón que nunca se le hacía esquivo. Estaban separados pero eran uno. Se sabe cuántos goles hizo, pero lo que no se sabe, porque perdieron la cuenta, son los goles que hizo hacer.

Con la selección verdeamarela jugó 60 partidos. Ganó 52, empató siete y perdió solamente uno. Después de este dato puede resultar obvio contar que Brasil con Pelé y Garrincha dentro del terreno de juego jamás perdió. En el ’62 brilló cuando Pelé se vio obligado a dejar al equipo luego de la cacería checa, en el único empate entre victorias de Brasil en ese mundial. Ahí lo eligieron como mejor jugador del mundo.

El crack que cuando era consultado sobre cómo se llamaba el defensor que lo había marcado, contestaba “Joao”. Todos, sin excepción, se llamaban igual ante los amagues, las fintas, la pausa y el vértigo de este amante de la noche, de las piruetas para escapar de una concentración y poder tomar una, casi siempre muchas, cerveza o aguardiente. Y fumar, lo que hacía desde los 10 años.

Tomaba por gusto y para escapar de la solemnidad del elogio. Odiaba ser halagado. Solo quería jugar sin importarle el dónde ni el cuándo. Faltaban un par de horas para la final en el estadio Monumental de Santiago, Aymoré Moreira, el director técnico del Brasil estaba dando la charla técnica y se ve interrumpido por Garrincha que pregunta “¿hoy es la final?”. Le dijeron que sí y dijo “ah, con razón hay tanta gente”.

1962. Brasil venció 3 a 1 a Checoslovaquia. Todos festejaban y él se vio abordado por un reportero: “Por favor, dos palabras para este micrófono”, “¿Dos palabras? Adiós, micrófono”, contestó. ¿Para qué hablar? Si todo estaba dicho dentro del terreno de juego.

La vida que lo vivió a él -y no él a la vida, como afirmaba- lo dejó solo, enfermo, escapando de la solemnidad. Se perdió entre bares y mujeres. Entre los carnavales y su gente. Buscando ser uno más. Pero no pudo lograr su cometido.

Una modesta placa de piedra sobre su tumba, olvidada por casi todos y solo visitada por algún que otro familiar, dice: “Aquí descansa en paz aquél que fue la alegría del pueblo”. Garrincha fue la alegría del pueblo y eso se puede afirmar después de poner play y 16 segundos después poner stop.

Federico Coguzza – @Ellanzallama

Notas relacionadas

0 comentarios

No hay comentarios aún

No hay comentarios por el momento, querés agregar uno?

Escribe un comentario

Escribe un comentario

Tu mail no será publicado. Los campos obligatorios están marcados *

Ciencia y Tecnología

  • FaceApp MessiA propósito de FaceApp, mini-estudio sobre redes sociales en 6000 caracteres

    Por Fernando Toyos. Durante esta semana se hizo furor una aplicación llamada FaceApp, entre cuyas prestaciones destaca la posibilidad de proyectar el envejecimiento del rostro humano. Esta función llenó las redes sociales de fotos digitalmente envejecidas de usuarios y famosos y recopilando las caras de unas 150 millones de personas.

  • CONICET Científicos"Sin salarios dignos no se puede hacer ciencia"

    Bajo esta consigna los trabajadores y trabajadoras del CONICET se movilizaron este martes a las puertas del organismo, donde se encontraba sesionando el Directorio, para entregar un petitorio en el que solicitan que se destine una porción de la partida presupuestaria extra -de 800 millones de pesos- recibida por la institución para salarios.

  • netflixNo a la publicidad en Netflix

    Una encuesta realizada en Estados Unidos reveló que más de la mitad de los suscriptores de la empresa de entretenimiento vía streaming abandonaría la plataforma si ésta introdujera anuncios durante la reproducción del contenido.

  • Silvina-GvirtzAprender Conectados: "No reemplaza al Conectar Igualdad, más en un país con el 51% de los chicos pobres"

    El presidente Mauricio Macri y la gobernadora María Eugenia Vidal presentaron un programa que busca reemplazar al Conectar Igualdad. Al respecto, Silvina Gvirtz, responsable del proyecto bajo el gobierno anterior, sostuvo que la medida desconocía que más de la mitad de los chicos en Argentina está bajo la línea de pobreza.

  • China EEUUHuawei, Trump y la guerra del 5G

    La semana pasada el Gobierno de EE.UU. anunció que en un plazo de tres meses impondrá sanciones contra la compañía china Huawei y 70 empresas afiliadas por supuestamente implicar un peligro para la seguridad nacional. ¿Qué repercusiones puede tener esta medida en el mercado mundial?

  • simian-conicet¿Quien quiere ser científico?: La producción de conocimiento en la era del voluntarismo digital

    Por Nicolás Trivi. Esta semana fuimos testigos de una escena que tal vez quede en el inconsciente colectivo como uno de los símbolos de este momento de la historia argentina, de esos que resumen el espíritu de una época: una científica contó que estaba participando del programa "¿Quién quiere ser millonario?" para poder continuar con un proyecto de investigación.