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Santa Fe hacia las PASO

Santa Fe hacia las PASO
abril 16
00:01 2015

Por Cecilia Pato, desde Rosario. A cuatro días de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) en la provincia de Santa Fe -el tercer distrito electoral del país-, y a pesar de una campaña que se ha ido intensificando en las últimas semanas, el escenario parece ser aún de mucho desconocimiento sobre el acto eleccionario así como indecisión sobre el voto en cada categoría. Sin embargo, y a pesar de la gran fragmentación de listas sobre todo dentro de las alianzas socialista-radical y peronista, todo parecería indicar que en los escrutinios del 19 de abril no habrá grandes batacazos que pongan en riesgo un nuevo triunfo de los oficialismos en junio, al menos en lo que refiere a la categoría gobernador como al Ejecutivo de la Municipalidad de Rosario, el departamento más grande en votantes.

Un dato para las próximas primarias es que Santa Fe es la primer provincia del país que implementó el sistema de boleta única, aduciendo transparencia en el comicio y mayor autonomía en la decisión de cada elector; aunque, como contrapartida, favorece la personalización de las opciones electorales en cada categoría, siendo este un factor que puede ir en detrimento de los espacios nuevos, que no cuentan con candidatos con alto conocimiento, y que carecen de recursos para instalarlos.

Sostener el modelo, versión santafesina

El Frente Progresista Cívico y Social (FPCyS), la coalición que aglutina socialistas y radicales, entre otros, asumió en 2007 el mando de la Casa Gris tras 24 años de gobiernos peronistas. Aunque el FPCyS llegó a la gobernación expresando una fuerte voluntad de cambio existente en la sociedad, tras ocho años, no caben dudas de que poco hubo -y menos aún queda- en dicha gestión, de vocación transformadora en un sentido progresista.

Vale decir que el socialismo no llevó adelante una voluntad política de siquiera alterar parcialmente los grandes pilares del poder concentrado en la provincia, heredados de los gobiernos del Partido Justicialista (PJ).  A contramano de sus declaradas intenciones, asumió un rol de mero administrador de un Estado cómplice de los grandes negocios y corporaciones que, como es sabido, en los últimos dos años mostraron su peor cara, la del negocio paraestatal del narcotráfico, con el que el Partido Socialista (PS) poco y nada pudo -o quiso- hacer. A este crecimiento exponencial del narcotráfico y las injustas muertes jóvenes a causa de esta situación, se suma la grave profundización de la autonomía de las fuerzas policiales, absolutamente involucradas en este negocio y su trama de violencia e impunidad.

Acostumbrado a la comodidad de gobernar con una oposición del PJ -acuerdista en base a la defensa de sus negocios y prebendas y debilitada en su legitimidad social- el socialismo en la previa de la campaña electoral hacia las PASO se vio sobre las cuerdas ante un nuevo crecimiento del PRO en la categoría gobernador, de la mano del comediante Miguel del Sel, acompañado esta vez en la fórmula por el radical Jorge Boasso.

Las encuestas primero indicaban que la conducción de la Casa Gris sería peleada por el ex Midachi, incluso con mejores chances que en el 2011; sin embargo, a días de las primarias todo vuelve a señalar que Miguel Lifschitz, ganando tranquilamente su interna al radical Barletta y sumando estos votos, estaría en condiciones de sostener al PS en la gobernación de Santa Fe.

Entre encuestas y encuestas, en los últimos meses tanto el actual gobernador Bonfatti como el precandidato Lifschitz retomaron la agenda política con una campaña que llama a no volver a los ‘90, a la política de la farándula, y a “defender el modelo santafesino” de los últimos ocho años.

Completando el panorama, hacia el fin de campaña de las PASO, el peronismo logró sortear su historia de dispersión y fragmentación para plantearse como una propuesta en disputa, esta vez con fórmula única a la gobernación, que tiene a Omar Perotti (ex intendente de Rafaela y diputado nacional) y Alejandro Ramos (actual secretario de Transporte de la Nación) a la cabeza; logrando lo que no pudo, en términos de nivel de aceptación y liderazgo en 2011, Agustín Rossi.

Del otro lado de los grandes partidos tradicionales, existen opciones que se proponen cambiar de fondo la realidad de Santa Fe, como es el caso del precandidato a diputado provincial por el Frente Social y Popular (FSP) Carlos Del Frade, que intentará superar el piso de votos necesarios para ser una opción el 14 de junio. Peleando también para que el sistema electoral sea garante de la voluntad popular y que no vuelva a suceder lo del año 2011, en el que Del Frade obtuvo más de 60 mil votos pero se aplicó, en su contra, un decreto de la dictadura que lo dejó afuera de la diputación.

“Nos da bronca que haya gente sin agua, sin escuelas secundarias, que las chicas trabajen en prostíbulos en distintos lugares de la provincia, ante la mirada cómplice de funcionarios comunales, municipales y provinciales”, enfatizó ante más de 1500 personas en una cena del FSP. Con el respaldo de algunas encuestas y un boca a boca callejero que expresan un importante nivel de conocimiento y aceptación, Del Frade insiste que el destino de la provincia batalla entre “narcotráfico o políticas para la vida”, entre “democracia o impunidad”.

Cambiar Rosario

El escenario de la ciudad de Rosario, que nuclea el mayor número de votantes de toda la provincia, no dista de aquel. Los últimos sondeos indican que la intendenta Mónica Fein (PS) se encaminaría a su renovación, a pesar de las preocupantes realidades que atraviesa la ciudad y del desgaste que viene sufriendo una gestión con de más de 25 años en el gobierno.

Luego de unos primeros años en los que encarnó una agenda de transformaciones de signo progresista, desde hace varios años el socialismo resignó este perfil para transformarse en un gestor fundamental de un modelo de crecimiento concentrado y excluyente, que poco tiene para proponer para revertir el déficit habitacional, mejorar el sistema de transporte público y reducir la enorme brecha existente entre la ciudad que mira al Paraná y la que existe fuera de los bulevares.

La mayor dispersión de opciones radica indudablemente en la categoría concejal y, fundamentalmente, en las alianzas tradicionales. Del lado del FPCyS, quien encabeza la pelea sería Horacio Ghirardi, mientras que por el lado de la interna del peronismo llevaría una clara ventaja Eduardo Toniolli, actual diputado provincial por el Frente para la Victoria. No obstante, las encuestas marcan un gran porcentaje de indecisos, situación que podría alterar estas tendencias.

Por el otro lado, en el espacio de izquierda aparecen tres listas que, con diversas trayectorias y énfasis en la agenda, plantean propuestas de cambio para la ciudad. El objetivo del 19 de abril es para todas el mismo: superar el piso de votos del 1,5% del padrón, uno de los más proscriptivos del país tras la reforma electoral provincial, negociada por los partidos mayoritarios a finales del 2014.

Tanto el Frente Ciudad Futura como el Frente de Izquierda y de los Trabajadores, que al día de hoy aparecería con menos chances, perseguirán superar los resultados obtenidos en las primarias a cargos legislativos del año 2013 y perfilarse para intentar disputar un concejal en junio.

Por su parte, el Frente Social y Popular, que lleva a Del Frade como diputado se presenta por primera vez, con la particularidad de ser una de las construcciones frentistas más amplias de la izquierda a nivel nacional. Postula en Rosario, por primera vez, como precandidata a concejal a la militante social Celeste Lepratti, hermana de Pocho Lepratti.

@ceci_pato

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