Géneros

16 octubre, 2015

“Después del 3 de junio la sociedad está más despierta ante la realidad de los femicidios”

Notas dialogó con María José Gerez, militante de Mala Junta – Patria Grande y secretaria de Género de CTA Autónoma de Rosario, ciudad que será sede del Encuentro Nacional de Mujeres el próximo año. La referente feminista analizó el multitudinario encuentro, las respuestas violentas que se siguen arremetiendo sobre las mujeres y los desafíos que siguen aún latentes, tanto del Estado como del conjunto de la sociedad.

Los días 10, 11 y 12 de Octubre se llevó a cabo el 30° Encuentro Nacional de Mujeres en la ciudad bonaerense de Mar del Plata. Notas dialogó con María José Gerez, militante de Mala Junta – Patria Grande y secretaria de Género de CTA Autónoma de Rosario, ciudad que será sede del Encuentro el próximo año. En el diálogo, la referente feminista analizó el multitudinario encuentro, las respuestas violentas que se siguen arremetiendo sobre las mujeres y los desafíos que siguen aún latentes, tanto del Estado como del conjunto de la sociedad.

– ¿Qué análisis haces del 30° ENM en relación a la convocatoria y los debates?

– Decena de miles de mujeres de nuestro país tuvimos la posibilidad de asistir al 30° Encuentro Nacional de Mujeres (ENM) en la ciudad de Mar del Plata el fin de semana pasado, el más masivo en su historia donde 65 mil mujeres se hicieron presentes. Tres décadas de encuentros ininterrumpidos, y aunque la mayoría de las veces se trata de invisibilizar, este año pudimos demostrar que se trata del evento anual más importante desde la vuelta de la democracia.

Encuentro donde mujeres del norte a sur de nuestro país, de todas las edades, organizadas o independiente durante tres días se juntan, debaten, socializan experiencias, marchan, bailan, son protagonistas de las calles. Cada encuentro es diferente y las mujeres enfrentan distintos desafíos. Hay un gran acumulado en el movimiento de mujeres y feminista de la Argentina, donde este año estuvo singularmente relacionado con la marcha del Ni Una Menos. La jornada histórica y popular del 3 de junio estuvo presente en los 65 talleres temáticos que se desarrollaron y en la movilización del sábado.

Además, las rosarinas nos volvimos con el enorme desafío de ser anfitrionas del XXXI ENM. Asumiremos esa hermosa tarea con las compañeras de las distintas organizaciones y mujeres que se quieran sumar para que efectivamente el encuentro sea de todas.

– ¿Qué valoración hacen de los casos de violencia de género que sucedieron durante los últimos días?

– Cuanto más nos empoderamos y visibilizamos las mujeres e identidades disidentes, con más violencia se expresan las resistencias del hetero-patriarcado. Dos femicidios en la ciudad anfitriona mientras se desarrollaba el encuentro, llegando a la triste cifra de nueve femicidios en seis días, y teniendo que sumarle la dolorosa noticia del travesticidio de Amancay Diana Sacayán, que significa un golpe fuertísimo para nuestro movimiento, dan cuenta de la realidad que seguimos sufriendo las mujeres.

Aún existe una gran deuda de esta democracia con nosotras y por eso cada vez más mujeres nos organizamos. Faltan políticas públicas acordes a la emergencia que vivimos, un cambio de paradigma de las instituciones como la justicia, aplicación efectiva de la educación sexual integral, debate y sanción de la Ley de Interrupción Legal del embarazo, combate real de las redes de trata, cupo laboral trans. Estas y otras tantas demandas son urgentes y necesarias para empezar a caminar una vida libre de violencias para las mujeres, lesbianas y travestis en nuestro país.

– ¿Consideras que la sociedad respalda y acompaña la lucha por erradicar la violencia de género? ¿Que falta?

– Algo cambió después del 3 de junio, la sociedad está más despierta ante la realidad de los femicidios y la violencia de género. Partimos de un piso más alto para dar esta lucha, tenemos el desafío como militantes de visibilizar con mayor fuerza todos los tipos de violencias a las que estamos sometidas, más allá de los femicidios. Mientras sigamos cobrando menor salario que los varones por la misma tarea, mientras las mujeres pobres siguen muriendo por la clandestinidad del aborto, mientras seamos objeto de consumo, mientras la única “salida laboral” de las trans siga siendo la prostitución, mientras sigamos siendo consideradas ciudadanas de segunda, seguirán sosteniéndose las peores de las violencias contra nosotras.

– ¿Qué lugar ocupa el Estado en las soluciones a esta problemática?

– El Estado no está ausente como muchas veces decimos, todo lo contrario, está presente cada vez que se le niega acompañamiento integral a las mujeres desde los distintos niveles, cada vez que una comisaría no toma las denuncias que queremos realizar, cada vez que somos revictimizadas en fiscalías y tribunales.

Hoy contamos con leyes de avanzada, pero sigue faltando la voluntad política para la reglamentación y aplicación de sus articulados fundamentales, como también el presupuesto acorde que permita llevar adelante políticas públicas para nuestras vidas. Cuando decimos que vivas nos queremos, estamos expresando la necesidad de gobiernos realmente comprometidos con nuestra realidad.

– ¿Cuál es la situación de la ciudad de Rosario y la provincia de Santa Fe en ese sentido?

– La realidad de las rosarinas es algo que denunciamos todos los días, para muestra en necesario saber que el presupuesto rosarino para la atención de la violencia de género tuvo una partida de $4.191.156, mientras que la remodelación de la plaza San Martín (emblemática plaza céntrica de la ciudad, remodelada durante la última campaña electoral) costó cuatro veces más: 17 millones de pesos.

Todos los dispositivos existentes están obsoletos ante la creciente problemática, sumado al ninguneo de las autoridades, desde el 3 de junio venimos exigiendo una audiencia a la intendente reelecta, Mónica Fein, y seguimos sin respuesta. Esto se recrudece aún más cuando analizamos la realidad de toda la provincia, hay muchas localidades y comunas sin refugios, ni consejerías básicas de prevención y acompañamiento. Ante esta realidad, las organizaciones terminamos realizando los acompañamientos, las campañas de prevención en escuelas, visibilizando la situación de precarización laboral de muchas de las trabajadoras de áreas e institutos de la mujer.

– ¿Qué significó para la sociedad la marcha por #NiUnaMenos?

– Para la sociedad significó ser protagonista, ser parte de la primer movilización multitudinaria contra la violencia de género. Eso implica cambios en el sentir de nuestro pueblo, que busca salir de la catarsis para conseguir cambios reales y ahí el movimiento de mujeres tiene un rol central, ya que fuimos generando ese acumulado de luchas que hoy son masivas, de todas y todos.

– ¿Consideras o crees que estamos ante la posibilidad de una nueva convocatoria nacional similar?

– En el Encuentro Nacional de Mujeres donde decenas de miles nos reunimos para debatir cómo seguir luego del 3 de junio, y donde se volvieron a resaltar las cifras de femicidios que se acrecientan, pensamos gestar una nueva movilización nacional para este 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.

Participamos de la asamblea Ni Una Menos que se realizó en la Facultad de Derecho, convocada por las organizadoras del 3 de junio, donde la discusión tuvo que ver con cómo generar una red abierta de Ni Una Menos que permita seguir articulándonos a nivel nacional, seguir movilizándonos y que las demandas expresadas el 3 de junio se transformen en conquistas para todas las mujeres de nuestro país.

Lucía Pérez Rivera, desde Rosario – @LuPerezRivera

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