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Lejos del modelo: el rompecabezas del posible gabinete de Scioli

Lejos del modelo: el rompecabezas del posible gabinete de Scioli
octubre 21
00:01 2015

En las últimas semanas, el candidato presidencial que más mide en las encuestas, Daniel Scioli, estuvo presentando a sus posibles ministros en caso de que llegue a ser presidente. En las carteras más significativas, como Educación, Economía y Agricultura, el actual gobernador da claras señales de su alejamiento al proyecto que hoy representa la figura de Cristina Fernández.

La delimitación del campo de juego en un posible gobierno de “continuidad” kirchnerista empezó cuando el candidato presentó al que sería su ministro de Educación: Alberto Barbieri, actual rector de la Universidad de Buenos Aires y ex decano de la Facultad de Ciencias Económicas.

“Católico” y “peronista” -como se autodefinió públicamente-, Barbieri no dudó en aliarse con el radicalismo y el PRO para acceder a sus cargos en la UBA. Varios de los funcionarios de su equipo (Darío Richarte, vicerrector hasta marzo de 2015 y ex número dos de la SIDE; José Luis Giusti, ex-decano de la Facultad de Ciencias Económicas; y Emiliano Yacobitti, secretario de Hacienda y Administración de la UBA y presidente de la UCR porteña) han sido blanco de reiteradas denuncias de corrupción, malversación de fondos públicos y por violencia de género. Hoy dos de ellos (Giusti y Yacobitti) están imputados junto a decenas de funcionarios de la universidad por lavado de dinero y enriquecimiento ilícito.

Cabe destacar, además, el carácter privatista que ha tenido la gestión de Barbieri durante su administración de la Facultad de Económicas, incluyendo la promoción del trabajo “en negro” en empresas para los estudiantes y el financiamiento por parte del sector privado. Por otro lado, la facultad de la cual fue decano tiene más de dos mil docentes ad-honorem (sin renta).

En cuanto al posible gabinete económico, el candidato a presidente por el Frente para la Victoria anunció que su ministra de Economía sería la actual jefa de la cartera económica provincial, Silvina Batakis.

Esto puede ser interpretado de diferentes maneras teniendo en cuenta que existen “dos bandos” en el equipo económico de Scioli. Por un lado, el equipo de Miguel Bein y Mario Blejer quienes, desde una visión ortodoxa, se alejan notablemente de las concepciones y las políticas implementadas por Axel Kicillof. Por otro lado, el gabinete provincial que no enfrenta abiertamente a las medidas llevadas a cabo a nivel nacional y probablemente no espanten de manera tan abrupta al electorado kirchnerista.

La pregunta es -teniendo en cuenta que Scioli viene mostrándose públicamente y ante diferentes entidades con el que es su principal asesor, Miguel Bein- quién tendrá el poder real en las decisiones que se tomen para encauzar el rumbo económico del país.

Este último, que había dicho en varias oportunidades que no aceptaría el cargo de ministro, es una figura que le ha permitido al candidato los últimos meses acercarse y dialogar con el sector empresarial.

Bein ocupó cargos públicos durante las presidencias de Raúl Alfonsín y Fernando De la Rúa. Además, se mostró en diversas oportunidades como detractor de las políticas económicas que viene llevando adelante el Gobierno nacional y fue especialmente crítico del gasto público y de los derechos de exportación.

En una entrevista a Página/12, en relación con la famosa resolución 125, afirmó: “En 2008 parecía una declaración de guerra”. “Hubo desconocimiento y falta de experiencia, torpeza, falta de roce con los productores, con el sector privado. Fue un conflicto autoinfligido por una mala decisión administrativa”, sostuvo.

Por su parte, Blejer -recientemente anunciado como posible embajador argentino en Inglaterra- fue funcionario del Fondo Monetario Internacional y ocupó la presidencia del Banco Central de la República Argentina durante la presidencia de Eduardo Duhalde, recomendado en reiteradas ocasiones por el ex – ministro de Economía Domingo Cavallo.

Otro de los nombres clave confirmados en los últimos días es el de Alejandro “Topo” Rodríguez, actual ministro de Asuntos Agrarios de la provincia. Formado en Ciencias Políticas en la Universidad del Salvador, el “Topo” también se mostró en reiteradas ocasiones abiertamente en disidencia con la orientación de las políticas del actual Gobierno nacional.

De hecho, se enfrentó en varias oportunidades con funcionarios nacionales, específicamente en relación con el tema de los derechos de exportación, motivo por el cual no dudó en mantener reuniones con ministros provinciales opositores, como el santafesino Carlos Fascendini o el cordobés Julián María López. En los últimos días, se ha destacado que su función en la cartera agropecuaria será la “recomposición de las relaciones con el campo”, en referencia a las entidades que otrora conformaron la Mesa de Enlace.

El rompecabezas se completa con Alberto Pérez, actual jefe de Gabinete provincial, ocupando el mismo cargo a nivel nacional; Julián Colombo, actual secretario personal del gobernador, como secretario general de la Presidencia; Diego Bossio, ex militante de la UCeDé y actual titular de la Anses, a cargo de la cartera de Infraestructura; el ministro provincial Alejandro Collia, en Salud; el gobernador entrerriano Sergio Uribarri sería ministro de Interior y Transporte; y el gobernador misionero Maurice Closs iría a la cartera de Turismo y Deportes.

Julián Domínguez, ex ministro de Agricultura y actual presidente de la Cámara de Diputados, sería el ministro de Industria; Ricardo Casal, ministro de Justicia bonaerense, ocuparía ese cargo a nivel nacional; Sergio Berni sería el ministro de Seguridad y Daniel Filmus el de Ciencia y Tecnología.

Pero además de los nombres y caras, el candidato aseguró que en la primera etapa de un posible Gobierno no cambiará la Ley de Ministerios, lo que significa que el organigrama del Estado nacional permanecerá igual al actual y que, por lo tanto, no creará el anunciado Ministerio de Economía Popular, que podría estar a cargo de Emilio Pérsico.

Aún no se sabe cuáles serían las primeras medidas y qué orientación tomaría un posible Gobierno nacional conducido por el ex deportista. Lo único cierto es que Scioli sigue jugando con ambigüedades que le permiten ir captando el voto de algunos sectores más relacionados con el poder económico sin descuidar del todo a quienes lo siguen viendo como “el candidato de Cristina” y encuentran en él la representación del “voto útil” frente al avance de la derecha.

Sin embargo, hay rasgos que (por presencia o ausencia), permiten conjeturar por dónde puede llegar a navegar el barco del sciolismo. Por presencia: gobernadores pejotistas, reclamos de eliminación de retenciones, acercamiento al sector empresarial, escándalos de corrupción y políticas privatistas en el terreno de la educación, entre otros. Por ausencia: la anunciada jerarquización de la economía popular ante la creación de un ministerio propio; los funcionarios cercanos a La Cámpora (de orientación estatista) que, hasta ahora, no han sido presentados como posibles ocupantes de ningún cargo en el Poder Ejecutivo nacional.

Lo cierto es que la mayoría de los nombres del posible gabinete representan un claro alejamiento de las políticas que se vienen llevando a cabo a nivel nacional durante los últimos años.

Leticia Garziglia – @letigarziglia

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