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Buenos Aires, del “fuego amigo” a una disputa pareja

Buenos Aires, del “fuego amigo” a una disputa pareja
noviembre 23
00:02 2015

Por Juan Manuel Erazo. Con 12 millones de electores y más de 34 mil mesas, la provincia de Buenos Aires es una pieza clave para quien pretenda acceder al sillón de Rivadavia. Con casi la totalidad de las mesas escrutadas, el Frente para la Victoria se impuso con 51,14% de los votos, pero esta vez el histórico bastión del Partido Justicialista (PJ) no sirvió para alcanzar la victoria final sobre la alianza Cambiemos.

Si uno observa los resultados, en el mapa de la provincia de Buenos Aires predomina el amarillo por sobre el celeste, centralmente en la pampa húmeda. No obstante, la mayoría de los municipios del conurbano, especialmente La Matanza con sus dos millones de habitantes, apoyaron al candidato del FpV, Daniel Scioli.

El apoyo de los distritos más densamente poblados, si bien garantizó la victoria, no llegó a las expectativas que varios referentes del peronismo habían expresado vaticinando sacar el 60% de los votos. Una diferencia de tan solo dos puntos no era lo esperado.

La derrota de las primarias

En las elecciones primarias de octubre, Daniel Scioli se impuso por el 37,13% en la provincia de Buenos Aires, consolidándose firmemente en el bastión justicialista por excelencia. Extrañamente Aníbal Fernández, candidato a gobernador por el FpV y quien había ganado la interna ante Julián Domínguez, vio trunca la posibilidad de acceder al ejecutivo bonaerense ante una triunfante Maria Eugenia Vidal.

Rápidamente surgieron los interrogantes y las posibles respuestas. “Hubo traición de otros dirigentes que lo pagaron en sus distritos de la misma manera que lo pagué yo. Lo que sucedió no es una casualidad, acá hubo fuego amigo, y ese fuego amigo que creía que me hacía daño a mí, no se dio cuenta que se estaba agraviando a sí mismo”, declaró Aníbal.

Más allá del triunfo de Scioli, el panorama provincial para el PJ era desastroso. A la caída de varios “barones del conurbano” (algunos derrotados en la misma interna del FpV) ante candidatos de Cambiemos, se le sumaba la victoria de Vidal, primera gobernadora no peronista en casi 30 años. El resultado era un dedo en la llaga en la interna del FpV. Daniel Scioli apostaba a demostrar que la provincia que gobernó durante ocho años sería agradecida con su gestión.

Un triunfo con sabor amargo

El referente del Frente Renovador y ex candidato presidencial Sergio Massa obtuvo 22,40% de los votos en tierras bonaerenses, sin dudas un piso de electores al que apuntar. Observando los resultados del ballotage podríamos afirmar que el voto massista se dividió de manera casi salomónica.

La provincia de Buenos Aires entró en sintonía con el ansia nacional de un “cambio”, por más que este venga de la mano de un sector de la derecha ya conocido. La ventaja escueta obtenida por el FpV más que de una mera división de electores, habla de cierto descontento con la gestión sciolista.

Después de una década de crecimiento de la economía en nuestro país, la provincia de Buenos Aires siguió mostrando profundas desigualdades. No hubo cambios en la distribución de la riqueza: millones de trabajadores precarizados, falta de tierras y viviendas, un sistema de salud y de educación en crisis son algunos de los indicadores de las problemáticas que aquejan a los bonaerenses. El bastión esta vez no aseguró la victoria; el por qué va más allá de la interna, va mas allá del “fuego amigo”.

@JuanchiVasco

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