Mundo Gremial

21 julio, 2016

El gobierno gira 3,6 millones a McDonald’s por la promesa de 300 empleos precarios

Se confirmó la primera transferencia del gobierno a McDonald’s por 3,6 millones de pesos, en el marco del acuerdo de empleo joven firmado en mayo. La hamburguesería prometió inversiones, remodelación de sucursales y la apertura de tres nuevos locales. Denuncias de precarización laboral y sueldos por debajo del salario mínimo.

Este martes 19 de julio el Ministerio de la Producción emitió un comunicado informando que el Estado nacional le girará a McDonald’s 3,6 millones de pesos en el marco del convenio firmado en mayo para capacitar laboralmente a 5 mil jóvenes de entre 18 y 23 años, pertenecientes a sectores de alta vulnerabilidad social.

Después de firmado el acuerdo entre el gobierno nacional y la casa de comidas rápidas más grande del país, el jefe de Gabinete Marcos Peña afirmó en conferencia de prensa que el programa de empleo joven (que contempla jornadas de cuatro a seis horas diarias por un sueldo de 4500 pesos, parte de los cuales es aportada directamente por el Estado) hace parte de una política “muy activa para ayudar a los más jóvenes a poder insertarse en el mundo laboral”.

Sin embargo, el proyecto ha recibido críticas muy duras, cuestionando especialmente su carácter de “empleo precario” ya que el programa de “capacitación” contempla períodos de empleo de entre uno y seis meses con un salario de $4500 que es casi la mitad salario mínimo, vital y móvil, que este año se fijó en 8.060 pesos. De ese monto, el Estado, a través del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, aportaría mil pesos mensuales, con lo que la empresa usufructuará mano de obra joven para jornadas de 20 horas semanales por apenas 3500 pesos mensuales.

McDonald’s, cuyas franquicias en nuestro país se organizan mayoritariamente en la empresa multinacional Arcos Dorados, con presencia en 20 países de América latina, ha anunciado en los últimos días una serie de inversiones para reformar 80 de sus puntos de venta y abrir tres nuevos locales (uno en Chaco, donde no tenía presencia; otro en Salta, que ya tenía dos sedes, y finalmente uno en CABA). La empresa afirmó que este plan de modernización y apertura de locales generará unos 300 nuevos puestos de trabajo, que serán cubiertos por medio de este plan de empleo joven precarizado. El adelanto de 3,6 millones de pesos del Gobierno apunta a cubrir el aporte estatal para estos 300 nuevos empleados durante un año o de 600 jóvenes durante seis meses (el máximo previsto por el acuerdo de empleo joven). De avanzarse en el plan de empleo previsto, del cual 300 puestos son apenas el inicio, el Estado le aportaría a la empresa más de 60 millones de pesos anuales.

Al día de hoy, la hamburguesería, que ya tiene más de 30 años de presencia en nuestro país, emplea a más de 16 mil personas en sus casi 190 locales en doce provincias (además de unos 60 McCafé). A pesar de la crisis económica y la retracción notable del consumo, en nuestro país Arcos Dorados logró resultados muy positivos, sobre todo a partir de una agresiva política de promociones (por ejemplo los almuerzos a $45, la promoción “Amigos olímpicos”, etc.), logrando aumentar su facturación en moneda constante. Por esto la mayor franquicia de McDonald’s a nivel mundial logró obtener más de 1200 millones de dólares en su Oferta Pública inicial en la Bolsa de Nueva York, donde cotiza desde 2011 (en Argentina tiene pensado abrirse a la cotización en Bolsa en los próximos meses).

El fundador de Arcos Dorados y responsable de este impresionante crecimiento es el millonario colombiano Woods Staton, quien si bien supo cultivar vínculos comerciales con el kirchnerismo (por ejemplo, un programa de empleo joven similar al actual llamado “Jóvenes con futuro” suscripto por Carlos Tomada y un acuerdo con Guillermo Moreno para congelar el precio del Big Mac) tiene una relación mucho más íntima con el gobierno actual, en tanto socio comercial del subjefe de Gabinete Mario Quintana en el fondo Pegasus, dueño de las cadenas Farmacity y Freddo.

Si tenemos en cuenta que las últimas estadísticas del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) fijan la cifra de despidos públicos y privados desde inicios de año en 160 mil (180 mil si se contabilizan las “suspensiones”), está claro que una promesa de creación de 300 nuevos empleos resulta absolutamente irrisoria, ya que representa apenas un 0,18% de ese total de pérdida de puestos de trabajo.

Y, más allá de las recurrentes promesas en cuanto a la creación de “empleos de calidad” que no se cansan de hacer el ministro de Trabajo Jorge Triaca y el presidente Mauricio Macri (que poco después de la firma del acuerdo visitó una sucursal de la hamburguesería e incluso se sacó una foto con el delantal de la marca), los nuevos puestos de empleos son de un altísimo nivel de precarización.

Inmediatamente después de la firma del acuerdo con la casa de comida rápida, tres diputadas Nacionales del bloque Frente para la Victoria, Araceli Ferreyra, Lucila María de Ponti y Silvia Renee Horne, junto al Secretario Nacional de Juventud de la CTA, Matías Zalduendo, presentaron un recurso de amparo ante el juez Fernando Vilarullo. En el escrito se explica: “Del contenido de este convenio se desprende que los trabajadores podrán estar contratados conforme a esta figura en reiteradas oportunidades, durante el cual no tendrán recibo de sueldo, no se abonará sueldo anual complementario, tampoco los recargos por la prestación de tareas durante días feriados y fines de semana ni la diferencia salarial conforme a la categoría del trabajador según la tarea específica desempeñada”. “Sumado a esto”, agrega, “es preciso remarcar que la empresa evade las contribuciones y aportes solidarios a nuestro sistema de Seguridad Social, ya que el Estado no se lo exige en el desarrollo del convenio”.

Si en el mundo se ha incorporado al vocabulario la palabra McJob como sinónimo de “trabajo poco estimulante y mal pagado” (el diccionario Oxford sumó el término en 1986, pero fue popularizada en 1991 por la novela de Douglas Coupland Generación X), la realidad del acuerdo argentino implica aún más fragilidad laboral con un salario claramente por debajo del mínimo, lo que sin dudas constituye un enorme negocio para la empresa. Según la Asociación de Abogados Laboralistas, con el nuevo acuerdo “McDonald’s podrá sumar un 30% más de empleados, con un costo laboral irrisorio”.

Si además tenemos en cuenta que el nivel de rotación de los trabajadores de la empresa es altísimo, con permanencias que habitualmente no superan los pocos meses, queda claro que el acuerdo agitado por el gobierno como un alentador plan de empleo joven no es otra cosa que un gigantesco avance precarizador que le permitirá a la multinacional reemplazar a miles de trabajadores que cobran los salarios mínimos legales por jóvenes que cobren la mitad del sueldo.

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