América Latina

27 julio, 2016

“Escola Sem Partido”: la educación fuera del aula

Como parte de bloque de medidas antipopulares del gobierno ilegitimo de Michel Temer en Brasil, el nuevo ataque es contra el libre pensamiento académico.

Como parte de bloque de medidas antipopulares del gobierno ilegitimo de Michel Temer en Brasil, el nuevo ataque es contra el libre pensamiento académico. 

Escola Sem Partido es el nombre que se le da al Proyecto de ley redactado por Magno Malta, representante de la bancada evangélica en la Cámara de Diputados. Está impulsado por Miguel Nagib, de la Procuraduría de São Paulo, que además es fundador, en 2004, del movimiento Escola Sem Partido, el cual argumenta estar “preocupado por el grado de contaminación político-ideológica en las escuelas brasileras”.

Este proyecto no es una carta suelta. Es parte de un proceso de desmantelamiento de la educación pública en Brasil y de privatización de lo que quede en pie. Con el antecedente del vaciamiento de la Secretaría de Educación Continua, Alfabetización, Diversidad e Inclusión, en un país con 13 millones de analfabetos, las políticas del gobierno interino e ilegitimo de Michel Temer avanzan en sintonía con las políticas de la derecha en la región. 

Los sectores más conservadores del escenario político y social impulsan el debate del programa Escola Sem Partido en diferentes estados de Brasil. De hecho en algunos estados ya se está discutiendo las posibles aplicaciones del proyecto a nivel estadual, como en el Estado de Alagoas, donde ya es ley y se la conoce como “ley mordaza”.

Escola Sem Partido no persigue otro objetivo que anular el carácter crítico de la formación académica, censurar toda discusión y posicionamiento político y cortar de raíz cualquier discusión que exista a nivel académico de las perspectivas de género, con el objetivo de mantener el status quo.

En el contenido del proyecto de ley se puede observar claramente las intenciones. Por ejemplo, en su artículo 1, el punto V habla del “reconocimiento de la vulnerabilidad de los educandos como parte más frágil de la relación de aprendizaje”. Los docentes, según esta ley, tendrían una posición de agente opresor sobre los alumnos debido a esa “vulnerabilidad”.

También en el artículo 1, el punto VII (y luego en el artículo 4 con mayor detalle) da la posibilidad a los padres de los alumnos de aprobar o no los contenidos que sus hijos recibirán en las escuelas, tanto laicas como religiosas.

Un punto especialmente grave se destaca en el párrafo que expresa que “el Poder Público no se inmiscuirá en la opción sexual de los alumnos ni permitirá prácticas que comprometan o precipiten el desenvolvimiento de las personalidades, en armonía con la identidad biológica, siendo vedada, especialmente, la aplicación de la teoría o ideología de género”. 

Conforme se avanza en la lectura del proyecto de ley, se puede ver la estrategia de la derecha para criminalizar la posición del docente, así como cercenar el derecho al libre pensamiento. Según el artículo 5, “el profesor no se aprovechará de la audiencia cautiva de los alumnos para promover su propios interés o preferencias políticas”, tampoco “hará propaganda política ni incitará a sus alumnos a participar de cuestiones políticas, socioculturales y económicas”.

Escola sem partido es una política netamente partidaria de la derecha que gobierna ilegítimamente a partir del golpe de Estado en Brasil, y que tiene objetivos claros en cuanto a frenar la democratización de contenidos y los debates en los establecimientos educativos. Se trata de un recorte directo al ejercicio del libre pensamiento.

Es las argumentaciones del proyecto de ley, se destacan argumentos con claras intenciones regresivas, respecto del espíritu crítico que los establecimientos educativos buscan construir. “Es notorio que profesores y autores usan sus cursos para tentar el deseo de los estudiantes hacia determinadas corrientes políticas e ideológicas incompatibles –especialmente de moral sexual- con la educación que reciben de sus padres”, afirma el documento. Además, plantea que es “urgente y necesario adoptar medidas eficaces para prevenir el adoctrinamiento político e ideológico en las escuelas y la usurpación del derecho de los padres a que sus hijos reciban la educación moral acorde a sus propias convicciones”.

En estos días, la discusión se encuentra en consulta pública por el Senado Federal. La votación se realiza a través de una plataforma web en la que pueden participar todos los ciudadanos y las ciudadanas con registro electoral. Al momento, más de 350 mil personas dieron su voto, de los cuales 181 mil se manifestaron en contra del proyecto de ley que propone “neutralidad docente”. 

El viernes 22, la Procuraduría Federal por los Derechos Ciudadanos a cargo de Deborah Duprat, emitió un documento técnico para sumar en la discusión de la Cámara, en el que se deja constancia de la inconstitucionalidad del proyecto de ley. Según el documento, “el proyecto de ley que quiere implementar Escola Sem Partido es inconstitucional, pues impide el pluralismo de ideas y concepciones pedagógicas; y niega la libertad de cátedra”. 

Desde distintos espacios docentes, sindicales y de movimientos sociales se impulsa una carta abierta al senado en contra del proyecto Escola Sem Partido, para los cual convocan a sumar firmas de adhesión en la cuenta de correo [email protected]com.

Gerardo Gamarra, desde Sao Paulo – @ideasgraves

Si llegaste hasta acá es porque te interesa la información rigurosa, porque valorás tener otra mirada más allá del bombardeo cotidiano de la gran mayoría de los medios. NOTAS Periodismo Popular cuenta con vos para renovarlo cada día. Defendé la otra mirada.

Aportá a Notas

¿Querés uno de nuestros libros?

Podés conseguirlo a precio promocional haciendo click en la imagen. ¡Escribinos y te contactamos para hacértelo llegar!

Conseguilos