Notas

Francia 1938: el último Mundial antes del horror

Francia 1938: el último Mundial antes del horror
mayo 04
22:50 2017

Tras el Mundial de 1934, era un hecho que el fútbol estaba comenzando a ganar terreno dentro de las pasiones populares. El triunfo de Italia en la Copa del Mundo de la cual fue anfitrión, había significado también una victoria para el primer ministro, Benito Mussolini, el dictador que luchó por realizar el evento en su territorio, y preparó todo para que su país se coronará campeón.

Para el Mundial de 1938, hubo un total de 69 equipos interesados en formar parte de la competencia. Sin embargo los conflictos políticos, sociales y económicos estaban calando cada vez más hondo y fue por ello que muchos países optaron por no participar de la cita. Las ausencias de España -por la guerra civil- y China y Japón -segunda Guerra Sino Japonesa-, fueron alguna de las más significativas.

El comienzo de la ausencia albiceleste

La reglamentación de la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA) indicaba en aquel entonces que los mundiales debían realizarse en un continente distinto al anterior. Tras la primera organización en Uruguay y la siguiente en Italia, todo indicaba que volvería al continente americano, más precisamente, a Argentina. Incluso la FIFA había anunciado -aunque extra oficialmente- que la cita mundialista sería en el país sudamericano.

Pero de un momento para otro la influencia del creador del certamen, Jules Rimet, la mayor infraestructura y, principalmente, la suma de conflictos en el viejo continente, hicieron que el evento finalmente se realice en Francia.

Ante esta situación, Argentina mostró su descontento y exigió participar de la Copa sin jugar Eliminatorias, pero ante la negativa, optó por renunciar a la competencia. Otras selecciones americanas siguieron el mismo ejemplo en solidaridad: Colombia, Costa Rica, El Salvador, Estados Unidos, Guayana Neerlandesa, México y Uruguay. Por su parte Brasil clasificó, pero rehusó sumarse al boicot ya que tenía intenciones de organizar el Mundial de 1942.

Esta decisión fue el inicio de las ausencias argentinas en el máximo evento futbolístico por excelencia. Recién se volvería a ver a la albiceleste en el Mundial de Suecia 1958.

Fracaso alemán

Matthias Sindelar

Matthias Sindelar

Para el año 1938, el nazismo ya estaba consolidado en Alemania y comenzaba a mostrar sus intenciones de conquistar Europa. El Mundial era una forma de mostrar los logros del régimen y allí se manifestaron algunas de sus políticas. El Anschluss anexó Austria como parte de la comunidad alemana y así la selección austríaca, que había clasificado a la cita mundialista, pasó a integrar las filas de la selección teutona.

En aquel entonces Austria era -junto a Italia- una de las mejores selecciones europeas. Su figura, Matthias Sindelar, era apodado ‘El Mozart del fútbol’ y su incorporación a las filas alemanas iba a potenciar sin dudas a los germanos. Sin embargo, la estrella europea se rebeló.

En el encuentro entre ambas selecciones para darle la “bienvenida” a los austríacos, todo estaba preparado para que Alemania se luciera. En el primer tiempo, los invitados tuvieron ocasiones pero las desperdiciaron intencionalmente para no arruinar la fiesta. En la segunda etapa Sindelar se cansó: anotó un doblete que le dio el triunfo a Austria y, como si fuera poco, gritó uno de los tantos fervorosamente, dejando en claro cuál era su postura.

Este hecho fue un presagio para los alemanes que meses más tarde recibieron la noticia de una supuesta lesión de Sindelar que le impediría representarlos en el Mundial. Luego se supo que todo fue una excusa para no vestir la camiseta alemana y verse obligado realizar el saludo nazi.

Años más tarde Sindelar tuvo una muerte dudosa. Algunas versiones indican que era perseguido por las autoridades nazis, lo que lo habría llevado suicidarse.

No obstante Alemania llegó al Mundial como una de las máximas candidatas a quedarse con el título, pero el equipo sufrió demasiado la ausencia de la estrella austríaca. Tras empatar 1-1 el primer partido ante el humilde equipo de Suiza y más tarde perder en la revancha por 4-2, se concretó el fracaso.

Desenlace mundialista

Selección de Italia campeona del Mundial de 1938

Selección de Italia campeona del Mundial de 1938

Con Inglaterra como reemplazo de Austria, fueron 15 los participantes del Mundial. En el camino a la final se dieron encuentros y resultados interesantes: Brasil derrotó 6-5 a Polonia en el partido con más goles en la historia de los mundiales. Luego, eliminó en desempate a Checoslovaquia -finalista cuatro años antes- y quedó afuera en semifinales, a manos del último campeón y gran candidato, Italia.

Los tanos, dirigidos por Vittorio Pozzo, también habían eliminado a la anfitriona Francia. Así llegaron al último partido, en el Olímpico de Colombes. En frente, un rival de temer: Hungría había propinado importantes goleadas a Cuba (8-0) y Suecia (5-1).

Con un total de 15 goles en tres partidos, prometían complicar las aspiraciones azurras de bicampeonar. Desde Italia, Benito Mussolini envío un mensaje al entrenador Pozzo: “Vencer o morir”.

El público francés presente repudió a Italia por su régimen fascista y apoyó a Hungría, pero los italianos se impusieron por 4-2 y se transformaron en el primer bicampeón en la historia de los mundiales.

El certamen se vio interrumpido cuando al año siguiente comenzó la Segunda Guerra Mundial, y no volvió a disputarse hasta 1950 en tierras brasileñas.

Alan Alberdi – @alanalberdi

Notas relacionadas

0 comentarios

No hay comentarios aún

No hay comentarios por el momento, querés agregar uno?

Escribe un comentario

Escribe un comentario

Tu mail no será publicado. Los campos obligatorios están marcados *

Opinión

  • CUDEl traslado de la cárcel de Devoto, desde adentro

    Matías es un estudiante del Centro Universitario de Devoto, el espacio en el que la Universidad de Buenos Aires dicta algunas de sus carreras para personas que están privadas de su libertad. En esta nota, cuenta de qué se trata esta iniciativa y qué sintió al enterarse del traslado de la cárcel, confirmado este jueves gracias a la aprobación de una ley en la Legislatura porteña.

  • PeriodismoUn periodismo contra la fragmentación

    Por Santiago Mayor. Este 7 de junio se celebra otro día de las y los periodistas en Argentina. En un contexto de avanzada del capital contra el trabajo, nuestro gremio no está exento de sufrir esos embates. Pero tampoco nuestra profesión escapa al intento de dividir, particularizar, descontextualizar y deshistorizar la información. Contra todo eso hay que luchar.

  • EmbarazoParto respetado: menos intervenciones, más cuidados

    Por Sol Martínez. La semana pasada, del 14 al 20 de mayo se celebró, como desde 2003, la semana mundial del Parto respetado. En virtud de su conmemoración varias organizaciones de salud han desarrollado actividades al respecto. No obstante, la visibilización de este tema por parte de las organizaciones feministas y los partidos políticos aun es más bien tímida.

  • FULP FUC FURLa unidad del campo popular sacudió la FUA

    Por Federico Machado. El pasado sábado 12 de mayo se llevó adelante el XXX Congreso de la Federación Universitaria Argentina (FUA), en un contexto de incertidumbre sobre el futuro económico del país y en las puertas del centenario de la Reforma Universitaria. Por primera vez un conjunto de organizaciones de izquierda, kirchneristas, peronistas y progresistas) puso en jaque la conducción histórica de Franja Morada.

  • Macri-TrumpMundo nuevo, políticas del pasado

    Por Kevin Castillo y Justo Hernández. El 2018 nos nos encuentra repitiendo viejas políticas en nombre de la modernidad. ¿Nos encontramos en el mismo mundo que acogió las recetas neoliberales en décadas pasadas? El mundo de hoy se disputa entre una remake proteccionista de los países desarrollados y la nostalgia neoliberal de la nueva oleada conservadora en países periféricos.

  • Karl MarxMarx: ante todo, un revolucionario

    Por Damiano Tagliavini. En el cementerio de Highgate, mientras finalizaba el invierno londinense de 1883, Federico Engels, frente a la tumba de su amigo y camarada, describiría a Karl Marx como el pensador más grande de su tiempo que “fue, ante todo, un revolucionario”. Esa breve, pero contundente descripción, refleja la verdadera vida de un hombre que combinó una capacidad de trabajo teórico inmensurable con una enorme pasión por la política, los debates encendidos y la agitación social.