Notas

2×1: que todo lo sólido no se desvanezca en el aire

2×1: que todo lo sólido no se desvanezca en el aire
mayo 10
00:25 2017

Por Juan Manuel Erazo. El tiempo es una fuerza compleja, difícil de comprender y, como tal, ha despertado en la humanidad distintas interpretaciones. El pueblo aimara tiene una forma muy particular de descifrarlo. Esencialmente, considera que el pasado se nos presenta adelante y el futuro se esconde tras nosotros. Todo aquello que hemos vivido, padecido, disfrutado y aprendido está frente a nosotros, es visible, nos marca el camino. Lo que vendrá permanece escondido tras nuestras espaldas. En el pasado que observamos se encuentran las claves para descifrar lo aún desconocido.

Pero la cosmovisión que bajó de los barcos, la misma que lleva más de quinientos años cegando el continente, impuso a fuerza de fuego y espadas que el pasado queda atrás y lo que importa es el futuro que creemos entender. Y ese futuro, supuestamente visible, era el progreso, era la civilización, era el capital en expansión. La modernidad ¿Y el pasado de los americanos? Pisoteado, sepultado bajo siglos de explotación, sobre centenares de cuerpos ultrajados que no vieron ni un centavo de las riquezas robadas, saqueadas.

Dura bienvenida la de los americanos a la modernidad capitalista, donde según Karl Marx, “todo lo sólido se desvanece en el aire; todo lo que era sagrado ahora es profanado, y los hombres se ven forzados a considerar desesperadamente sus condiciones de existencia y sus relaciones recíprocas”. Lo que hoy es conocimiento, mañana será solo mito. Lo que hoy es novedad, mañana será tecnología obsoleta que los países dependientes consumirán ostentando la marca del patrón. Los derechos que se supieron conquistar ¿Mañana serán…?

Y ahí marcha la humanidad, considerando desesperadamente la existencia cada día más parecida a la mera supervivencia; contemplando nuestras relaciones recíprocas cada día más deterioradas, los tejidos sociales descompuestos, las masas de excluidos y explotados. La angustia agobiante de sentir que el mundo naufraga, porque el futuro se ve nebuloso y el pasado permanece enterrado.

La correlación de fuerzas

La asimilación que podemos hacer entre progreso y catástrofe tiene un sentido histórico: el pasado, desde el punto de vista de los oprimidos, no es más que una serie interminable de derrotas catastróficas. La clase trabajadora, la más hermosa y apasionante de la historia, no ha logrado su definitiva emancipación.

Si no ha habido derrota de la lucha de clases, es porque a los trabajadores aún les queda memoria. Como decía Walter Benjamín, “el pasado lleva un índice oculto que no deja de remitirlo a la redención ¿Acaso no nos roza, a nosotros también, una ráfaga del aire que envolvía a los de antes?”. Sólo queda el pasado, ese que da un hilo de esperanza para las nuevas generaciones que parecieran ya dar las últimas batallas. Se han puesto algunos palos en la rueda del progreso catastrófico. A principio del siglo XXI, durante el ciclo progresista en América Latina, ya con una mínima bocanada de aire, fue menester reconstruir la experiencia aunque doliera.

En Argentina, con la inconstitucionalidad de las leyes de “Obediencia Debida” y “Punto Final”, se realizaron hasta diciembre de 2015, 153 juicios orales a represores de la última dictadura militar y se obtuvieron la condena de 660 imputados. También se ha producido, en el camino, una importante jurisprudencia por parte de los tribunales superiores sobre distintos temas discutidos en estas causas. Además, se han conformado diferentes mecanismos institucionales para sustentar estos procesos, recopilar pruebas, introducir la idea de “Terrorismo de Estado” por sobre los conceptos de “Guerra Sucia” o “Teorías de los dos demonios”. El pasado, por más doloroso que fuera, debía ser recuperado y con él su máxima conciencia: la memoria.

Pero con Cambiemos en el Gobierno, todo lo sólido pareciera desvanecerse en el aire. En palabras de la ex presidenta, Cristina Fernández: “El triunfo electoral de la derecha implicó un cambio en la relación de fuerzas en general, no solamente el reemplazo de un gobierno determinado por otro de distinto signo”. Justamente, si de correlación de fuerzas se trata y para que todo lo sólido no se desvanezca en el aire, es necesario pensar no solo la necesaria defensa del pasado, sino también el avance de las ideas transformadoras, la derrota categórica del adversario y la rearticulación de ideas con el enemigo derrotado.

Ese proceso no se ha logrado en Argentina, implica por lo pronto la construcción de un proyecto marcadamente anti neoliberal, lejos de los espejos de colores de los capitalismos serios, sin jóvenes de los barrios que sigan viviendo la dictadura bajo asesinatos sumarios, detenciones arbitrarias, desapariciones y estigmatizaciones de “algo habrá hecho” (ser negro, ser pobre, ser villero). No se logrará mientras haya exclusión, si no se “combate al capital” para defender el trabajo (lo dice la Marcha Peronista y no solo los libros de marxismo). Básicamente, si no se vuelve a invocar al pasado para aprender de él.

El pueblo a la calle, los genocidas a la cárcel

Enumerando. La decisión del Poder Judicial de aplicarle el 2×1 a Luis Muiña, condenado en 2011 a 13 años de prisión por delitos de lesa humanidad; los dichos del ministro del Interior, Rogelio Frigerio, asegurando que “nos acostumbramos a que el kirchnerismo le dé órdenes a la Justicia”; las falsas excusas del secretario de Derechos Humanos, Claudio Avruj, quien igual insiste que “a los fallos, sobre todo los de la Corte, hay que respetarlos”; el negacionismo del presidente Mauricio Macri; el llamado de sectores de la Iglesia Católica a la “reconciliación”; el desmantelamiento sistemático de las políticas que permitían avanzar en los juicios; la reedición de la “Teoría de los dos demonios”. Negar el pasado para imponer (a los palazos) un futuro cada día menos prometedor. Los bajados del barco versión 2.0.

Todo fallo es político, no hay duda. La frecuencia con que el poder punitivo se le presenta cada vez más amenazador a los hijos marginados del neoliberalismo, es inversamente proporcional a las interpretaciones no restrictivas que reciben los que tanto mal nos han hecho. Correlación de fuerzas y desigualdad de clase en carne viva.

Revertir esta situación implica una incesante disputa del sentido común que involucra necesariamente la toma del espacio público para ejercer la democracia participativa, activa y protagónica. Este miércoles 10 de mayo eso sucederá, por suerte, en unidad.

Gracias a distintos organismos de Derechos Humanos, y al empujón inclaudicable de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, se ha logrado que el plan sistemático de represión y exterminio implementado por la dictadura hacia la clase trabajadora argentina sea ampliamente condenado por el juicio colectivo.

Es la lucha por la memoria, es la lucha contra un sistema cada día más destructivo. Parafraseando a Shakespeare, estamos en guerra abierta contra el tiempo por amor, y cada vez que él nos arrebate algo, nosotros tornamos a renovarlo.

@JuanchiVasco

Foto: Micaela Ryan

Notas relacionadas

0 comentarios

No hay comentarios aún

No hay comentarios por el momento, querés agregar uno?

Escribe un comentario

Escribe un comentario

Tu mail no será publicado. Los campos obligatorios están marcados *

Derechos Humanos

  • EMVyJ-Portada[Fotorreportaje] A Plaza de Mayo por la libertad de los presos políticos

    Convocada por el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia, este jueves se realizó una movilización hacia Plaza de Mayo para pedir por la liberación de los militantes del Partido Obrero César Arakaki y Dimas Ponce y todas las personas detenidas en el marco de las manifestaciones contra la Reforma Previsional del 14 y 18 de diciembre.

  • Periodismo-Deportivo-HIJOSEl gobierno quiere cerrar la carrera de Periodismo Deportivo de la Ex ESMA

    El militante de H.I.J.O.S. Carlos Pisoni denunció, en comunicación con "Ya es tarde" (Radio Sur 88.3), el desfinanciamiento y posible cierre de la carrera de Periodismo Deportivo que se cursa en el Espacio para la Memoria Ex ESMA.

  • miguel-sanchezSe cumplen 40 años de la desaparición de Miguel Sánchez

    El 8 de enero de 1978, el atleta Miguel Benancio Sánchez fue secuestrado por un grupo de tareas en su casa de Berazategui. Había nacido en Tucumán y tenía 25 años. En su homenaje se corre, desde el año 2000, la Carrera de Miguel, una maratón por la memoria, la verdad y la justicia.

  • 6[Fotorreportaje] Mar del Plata contra de la prisión domiciliaria a Etchecolatz

    El represor y genocida Miguel Etchecolatz, "referente del horror", como describió Ledda Barreiro -presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo Mar del Plata-, arribó a la ciudad por la prisión domiciliaria que le fue impunemente concedida. Fue recibido con una masiva movilización que repudió su presencia y exigió que vuelva a la cárcel.

  • musa-azarOtra domiciliaria a un genocida: esta vez, Musa Azar en Santiago del Estero

    Antonio Musa Azar, ex jefe de Inteligencia de la Policía santiagueña, condenado en cuatro oportunidades a prisión perpetua por delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura, recibió este viernes el beneficio de estar detenido en su domicilio. Sus abogados argumentaron con su edad y salud. Organismos de derechos humanos denuncian una "maniobra".

  • Escrache-EtchecolatzAmplio repudio a la domiciliaria para Etchecolatz

    Organismos de derechos humanos denuncian que la prisión domiciliaria al genocida Miguel Etchecolatz es en realidad una "libertad encubierta". Además, repudian el domicilio fijado por ubicarse a metros de la residencia de familiares y víctimas de la dictadura y recuerdan que el represor fue declarado "persona non grata" en el municipio de General Pueyrredón.