“La CIDH tiene varios casos de Argentina sometidos a examen, uno de ellos es el de la detención arbitraria de Milagro Sala y todos ellos están enmarcados dentro de lo que muestra el informe, que es una profundización de la violación a los derechos humanos desde que asumió Macri. Esperamos que las exigencias y recomendaciones de la CIDH le ponga freno a una escalada represiva en nuestra sociedad”, concluye el documento de alrededor de 300 páginas.

Vale aclarar que la situación argentina no será tratada en las sesiones de la CIDH que comienzan este lunes, sino recién en el período de sesiones de octubre en Montevideo. Está establecido que no se aborden en sesiones extraordinarias cuestiones vinculadas a los países sede para evitar conflictos de intereses. En esta ocasión, el organismo continental analizará temas de Brasil, Paraguay, Uruguay, Chile, Bolivia y Perú.

El sábado, además, integrantes de la CIDH -entre ellos su presidente, Francisco Eguiguren, y el secretario ejecutivo, Paulo Abrao- recibieron en el Hotel Sheraton a una delegación de miembros de Justicia Legítima integrada por la jueza María Garrigós de Rébori, el juez Alejandro Slokar, el fiscal Jorge Auat, el primer titular de la Oficina Anticorrupción José Massoni, y el jurista Julio Maier.