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Independencia en suspenso

Independencia en suspenso
octubre 11
19:15 2017

La república catalana, por ahora, solo duró algunos segundos. El presidente de Cataluña, Carles Puigdemont, declaró la independencia de Cataluña pero inmediatamente la dejó en suspenso para abrir un tiempo de diálogo y negociación con el gobierno español.

Puigdemont compadeció este martes en el Parlament catalán para validar los resultados de la consulta del primero de octubre. “El mandato del pueblo de que Cataluña se convierta en un estado independiente en forma de república”, dijo después de recordar que la Ley de Referéndum, que votó esa misma Cámara, estipula declarar la independencia en caso de ganar el Sí.

Pero cuando parecía que el día terminaría con un nuevo Estado, y ante el aplauso de la bancada independentista, el presidente de la Generalitat (gobierno catalán) procedió: “El Govern, y yo mismo, proponemos que el Parlament suspenda la declaración de independencia para que en las próximas semanas comencemos un diálogo sin el cual no se puede llegar a una solución acordada”.

Con este movimiento el gobierno catalán pone el freno y tiende la mano a la espera que una mediación internacional fuerce al gobierno español a aceptar este nuevo tiempo, indefinido, de negociaciones. “Europa ya se siente interpelada sobre los efectos que puede tener una mala resolución de este conflicto. Todas estas voces merecen ser escuchadas y todas, sin excepción, nos han pedido que abramos un tiempo para dar una oportunidad al diálogo con el Estado español”, afirmó en el pleno Puigdemont.

Luego de la sesión parlamentaria se firmó una Declaración de los Representantes de Catalunya donde dicen constituir “la República catalana, como Estado independiente y soberano, de derecho, democrático y social”, pero que no tiene efectos jurídicos. Por una lado, se firmó fuera de hemiciclo, en el auditorio del Parlament, y por ahora no será publicada en el Boletín de Generalitat.

“Hoy tocaba proclamar la república”

Desde la Candidatura d’Unitat Popular (CUP) mostraron su disconformidad, aunque sí firmaron la declaración, con la decisión de Puigdemont. “Hoy tocaba proclamar la república catalana. Puede ser que hoy hayamos perdido un oportunidad”, dijo la diputada cupaire Anna Gabriel. Además, la portavoz de la formación anticapitalista, declaró que para la CUP el único instrumento eficaz de los derechos civiles es la república catalana y ésta el único medio para negociar con el Estado español.

“Nosotros no somos un actor principal, lo es la gente y hemos llegado aquí gracias a ellos. De quienes han puesto el cuerpo delante de prácticas fascistoides y de la violencia y persecución del Estado”, dijo desde el atril Gabriel. A su vez la parlamentaria le preguntó a Puigdemont: “¿Una negociación y mediación con quien? ¿con un Estado español que nos sigue amenazando y persiguiendo?”.

Más tarde, el portavoz de la dirección de la CUP, Quim Arrufat, declaró que su formación suspende su actividad parlamentaria hasta que haya pasos reales hacia la declaración de la independencia con efectos jurídicos. También le reclamó a Puigdemont que establezca “un límite claro de cuándo acaba el periodo de llamada al diálogo”. Finalmente, Arrufat, evidenció que la decisión tomada a último momento dejó maltrecha la relación con el Govern: “No está rota, pero la cadena de confianza que se estableció ha quedado tocada. Este no era el contenido de la sesión parlamentaria que habíamos acordado”.

Quienes también quedaron desilusionados fueron las miles de personas que una vez más se movilizaron. Con gran expectación mucha gente colmó el Paseo Lluís Companys, muy cerca del Parlament, para ver, con dos pantallas gigantes, la intervención de Puigdemont.

Lo que parecía un sueño cumplido de repente se convirtió en un desconcierto. De la euforia de escuchar que se acatarían los resultados del referéndum, en ocho segundos, se pasó a un shock silencioso. A partir de ahí ya no hubo proclamas ni cantos, la mitad de los presentes dejaron de aplaudir y quienes lo hacían dudaban. Al finalizar el parlamento de Puigdemont la mayoría de la gente se desconcentró rápidamente, callada y sin incidentes.

Algunos de los presentes aceptaron la decisión como correcta.“Previsible. Es la única salida que tenemos. No tenemos ejército. No podemos hacer nada de otra manera y lo haremos de buenos modos como lo hemos hecho hasta ahora”, dice Josep apenas termina la intervención de Puigdemont.

“Con la actitud que tiene el gobierno español no tengo expectativas. Espero que vengan mediadores de afuera para que deje ser un poquito tan cazurro (torpe o tosco). Hay mucha gente que está pidiendo un cambio, no solo la independencia de Cataluña”, afirma Yolanda que confiesa que todavía estaba procesando la información.

“Es urgente poner fin a la situación que se está viviendo en Cataluña”

Este miércoles el presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, compadeció ante la prensa, sin aceptar preguntas, para comentar los pasos que seguirá su administración. Tras un Consejo de Ministros extraordinario Rajoy demandó, ante todo, que la Generalitat “confirme si ha declarado la independencia de Cataluña”.

“Este requerimiento previo a cualquiera de las medidas que el Gobierno puede adoptar al amparo del artículo 155 de nuestra Constitución”, de esta manera Rajoy activa la herramienta que la Carta Magna española le permite intervenir el autogobierno alguna Comunidad Autónoma, como es el caso de Cataluña.

Si el martes presidente catalán lanzó la pelota del diálogo, este miércoles Rajoy la devolvió en forma de ultimátum: “En la respuesta del presidente de la Generalitat a este requerimiento marcará el futuro de los acontecimientos. Si el señor Puigdemont manifiesta su voluntad de respetar la legalidad y restablecer la normalidad institucional, se pondría fin a un periodo de inestabilidad, tensiones y quiebra de la convivencia”.

De esta manera el gobierno de Rajoy, que cuenta con el apoyo de Ciudadanos pero también del Partido Socialista Obrero Español, da el primer paso para la aplicación del artículo 155. Primero debe requerir de manera formal a la Generalitat que rectifique. De mantenerse la postura del gobierno catalán, desde Madrid pueden solicitarle al Senado, donde el Partido Popular tiene mayoría absoluta, su intención de aplicar el artículo. La Cámara Alta, en su reglamento, tiene regulado la tramitación del mecanismo constitucional.

Luciano Coccio, desde Barcelona – @LuchismoD

Foto: Sarai Rua

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