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Encuentro Lúdico: “Mafia”, de la universidad pública soviética al mundo

Encuentro Lúdico: “Mafia”, de la universidad pública soviética al mundo
noviembre 07
16:15 2017

A 100 años de la Revolución bolchevique, podríamos reseñar alguno de los muchos juegos de mesa vinculados a la Unión Soviética, aunque la gran mayoría son producidos en Occidente y con la lógica de la Guerra Fría. No tan así el muy divertido Kremlin que presentamos hace un año, lleno de intrigas, negociaciones y manipulaciones por ver quien logra ser el Secretario General del PCUS.

Pero en este centenario, vamos a reseñar parte del vigente legado lúdico surgido en la URSS, que no sólo se trató del Tetris. Hablamos de otro juego conocido mundialmente, que seguro jugaste alguna vez: el Mafia. Lo creó Dimitry Davidoff, estudiante de Psicología de la Universidad Estatal de Moscú, en la primavera de 1986. Enseguida se difundió entre los estudiantes rusos, poco después se expandió por territorio soviético y luego alcanzó al mundo occidental.

Según Davidoff, Mafia se basa en “la mayoría ignorante contra la minoría informada”. Sostiene el portal ruso Sputnik que Davidoff creó el juego para maximizar su investigación académica, de forma que le permitiera ejercer dos años en uno; al mismo tiempo que le enseñaba a sus alumnos, inventó el juego buscando la información que necesitaba para su trabajo investigativo.

Pero no sólo se trata de conocimiento y desconocimiento, la minoría informada actúa criminalmente y en la oscuridad de la noche, de manera anónima. Y la mayoría desinformada debe hacer justicia si no quiere ser literalmente diezmada. Los mafiosos buscarán igualar en número la cantidad de habitantes que queden libres, matando y haciendo encarcelar a inocentes; los pobladores obtendrán la victoria al encarcelar, mediante democrática argumentación y voto, a todos los mafiosos.

¿Cómo se juega?

Alguien hace de narrador, dirigiendo el juego y repartiendo una carta de rol oculto a cada uno. Hay dos grupos, uno integrado por pocos mafiosos y el otro por los habitantes del pueblo y un policía. El narrador anuncia los tiempos del juego y va creando el clima. Anuncia la llegada de la noche, todos cierran los ojos, la ciudad se duerme pero… los mafiosos se despiertan; y con gestos y miradas acuerdan a que ciudadano “matan”. Después, también de noche, el policía pregunta al narrador si el jugador que señala está implicado en la mafia.

Al amanecer, todos se despiertan, el narrador anuncia quien fue víctima del crimen organizado y el pueblo discute quién puede ser uno de los asesinos. Es el momento más intenso, tras argumentaciones lógicas, acaloradas, se ternan dos sospechosos, de los cuales uno será enviado a la cárcel por el voto mayoritario. Se van sucediendo los días y las noches. Obviamente, los mafiosos, que cuentan con el amparo del anonimato, opinan a favor de los suyos y ¡también votan! El elegido en la votación, sea mafioso o aldeano, abandonará el juego.

Reglas fáciles, empleo de cartas comunes durante sus inicios y una excitante y novedosa mecánica han aportado a su geométrica expansión. La explosión de popularidad que tuvo Mafia durante los ’90 llevó a que surgiera una versión en EE.UU. En 1997, Andrew Plotkin lanzó Werewolf (“Lobo“), readaptando el juego al mundo de los hombres-lobo. Consideró que esta temática tiene una referencia cultural mucho más grande, y además presenta la perfecta coincidencia de que en el mito y en el juego los lobos matan de nochemientras que se ven como aldeanos durante el día.

Desde entonces, el Mafia y el Lobo se popularizaron a nivel mundial, lanzados en variados idiomas y enriquecidos con versiones de distintos autores. A la par de la expansión geográfica, se introdujeron creativas variantes y cartas especiales. Destaco la versión ampliada y mejorada Ultimate Werewolf (“El Hombre Lobo – Edición definitiva”), creada por Ted Alspach en 2008 y lanzada en castellano por “Más que Oca”, que quien escribe esta nota tuvo el placer de conocer en Conexión Berlín.

El hombre lobo

El Hombre Lobo-Edición Definitiva permite desde cinco jugadores… ¡hasta 68! que son divididos en tres aldeas autónomas entre sí. Presenta más de 40 roles de aldeanos y lobos con distintas habilidades, y propone 18 escenarios diferentes, contemplando variados niveles de experiencia y cantidad de jugadores.

Además, “Más que Oca” también lanzó la expansión Artefactos, del mismo Alspach. Es para jugadores de mayor experiencia, dado que jugás con dos cartas, la de rol y la del artefacto, que agrega habilidades especiales.

Fue tal el suceso del juego que trascendió el ocio. En manos de especialistas en recursos humanos, Mafia es una muy buena herramienta de entrenamiento y también puede emplearse para evaluar a los socios de negocios o para elegir pareja, afirma la psicóloga clínica Lika Mikeladze en el portal Russia Beyond. Agrega que profesionales de distintas ramas vinculadas con la comunicación interpersonal y la credibilidad utilizan este juego para ensayar el timbre de la voz, los gestos y practicar una entonación convincente. Por otra parte, un ensayo académico señala que Mafia nos involucra de manera divertida en “la práctica de la argumentación informal”, al requerirnos opiniones argumentadas para afirmar o rebatir puntos de vista contrapuestos.

Dado que la conversación y el engaño argumentados, la investigación y la deducción son ingredientes principales de Mafia, permite que integremos a personas muy distintas y de todas las edades. En esta mecánica dialogada convergen una minoría informada que actúa anónimamente y una mayoría desinformada, y juntas deciden democráticamente sobre la aplicación de justicia. Esto, sumado a sus reglas simples, lo convierten en un gran juego, no sólo para geeks o jugones, sino para cualquier grupo de personas con ganas de compartir encuentros divertidos.

Julián Fernández – @julianlautaro

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