Notas

Avanza en Brasil un proyecto para penalizar el aborto en caso de violación

Avanza en Brasil un proyecto para penalizar el aborto en caso de violación
noviembre 09
12:00 2017

Una Comisión Especial de la Cámara de Diputados brasileña aprobó una propuesta de enmienda constitucional que considera el “derecho a la vida desde la concepción”. Desde el movimiento de mujeres y la oposición advierten que esto implicará un retroceso en el acceso al derecho al aborto en los casos en los que es legal, como si el embarazo es producto de una violación.

Originalmente la Propuesta de Enmienda Constitucional (PEC) 181 estaba orientada a ampliar las licencias de maternidad en casos de parto prematuro de 120 a 240 días. Pero en la reunión de la Comisión Especial de este miércoles, por fuera de los dos proyectos que estaban en debate, el titular de la comisión, Jorge Tadeu Mudalen (DEM), introdujo un texto en el que se establece que el principio de dignidad de la persona humana y la garantía de inviolabilidad del derecho a la vida, ambos ya incluidos en la Constitución, deberán ser respetados desde la concepción.

“Eso significa que somos favorables a la vida”, argumentó Mudalen, que en su cuenta de Twitter se presenta como “siervo del Señor”.

El nuevo proyecto de reforma fue aprobado por 79 votos contra uno, el de la diputada Erika Kokay del Partido de los Trabajadores (PT), la única mujer integrante de la Comisión Especial. Esta Comisión fue creada el 30 de noviembre del año pasado, un día después de que el STF hubiera decidido no considerar un crimen la práctica del aborto en el primer trimestre de gestación.

“Prohibir el aborto en casos de violación, algo garantizado por el Código Penal de 1940, repito, de 1940, es simbólico del momento sombrío y antidemocrático que estamos viviendo hoy en Brasil”, declaró la diputada del PT.

Según la legislación actual, en Brasil están permitidas las interrupciones voluntarias del embarazo en casos de violación o riesgo de vida de la mujer. Recientemente el Supremo Tribunal Federal (STF, equivalente a la Corte Suprema) también incluyó casos de anencefalía.

Kokay también denunció a la Comisión por fraude, ya que la bancada evangélica decidió “faltarle el respeto a los 171 diputados que firmaron la propuesta original, que solamente amplía la licencia de maternidad para madres de bebés prematuros”.

“Si las mujeres tuviesen mayor representación en la Cámara, el resultado de esta discusión sería otro”, protestó por su parte la diputada Luiza Erundina del Partido Socialista Brasileño (PSB). Y agregó: “No legislen por nosotras”.

“Mientras continúan robando del erario público, explotando la fe de sus fieles y llenando sus cuentas bancarias en el exterior, los fundamentalistas atacan los derechos de las mujeres y condenan a miles de ellas a la muerte por la práctica insegura del aborto sin acompañamiento profesional. ¡Y las que mueren son siempre las más pobres!”, criticó el diputado Jean Wyllys, del PSOL. “Y ahora quieren condenar a más mujeres a la muerte, incluso a aquellas que han sido víctimas de violencia sexual”, añadió.

También la destituida presidenta brasileña, Dilma Rousseff, se expresó en contra de la reforma propuesta. “Es un inmenso retroceso”, afirmó en su cuenta de Twitter, “la atención del aborto en casos de violencia en mi gobierno era obligatorio en todos los hospitales públicos”. “Luchemos por el fin de la violencia contra las mujeres”, agregó.

La “bancada evangélica” en el Congreso brasileño está conformada por 74 diputados de distintos partidos políticos que no sólo traban el avance de legislaciones vinculadas a ampliación de derechos, sobre todo de las mujeres y la diversidad sexual, sino que promueven proyectos para retroceder en derechos ya conquistados, como en este caso. Todo, por supuesto, “en nombre de Dios”. Jorge Tadeu Mudalen, quien introdujo la regresiva reforma, es integrante de este “Frente Parlamentario” como miembro de la Iglesia Internacional de la Gracia de Dios.

En un portal religioso, Gospel Prime, de hecho, resaltaban que este miércoles el Frente Parlamentario Evangélico “trabó una intensa batalla contra los parlamentarios de izquierda que defendían el derecho al aborto”.

“No vamos a jugar más a la defensiva, vamos al ataque para aprobar todos los proyectos en defensa de la vida y la familia que están parados en la Cámara”, advirtió otro legislador del bloque religioso, Diego Garcia, del Partido Humanista de la Solidaridad (PHS).

Vale subrayar que en Brasil una mujer es violada cada 11 minutos. En 2016, según cifras oficiales, fueron más de 50 mil las violaciones sucedidas, lo que da un promedio de más de 130 por día. De ese total, sólo el 10% son denunciadas ante las autoridades. Y, de los casos denunciados, únicamente el 6% llega a ser juzgados. Alrededor del 70% de las víctimas de abuso sexual son niños, niñas y adolescentes y, en estos casos, los agresores son en un 24% familiares directos y el 32% amigos o conocidos.

Al mismo tiempo, en los últimos cinco años se duplicó el número de violaciones colectivas.

“Dieciocho hombres no pueden decidir por la vida de las mujeres, el aborto en caso de violación no puede ser un delito”, afirmaron desde el Frente contra la Criminalización de las Mujeres y por la Legalización del aborto. Desde esta y otras organizaciones de mujeres, feministas y en favor de los derechos humanos, convocaron manifestaciones en todo Brasil para la próxima semana.

Julia de Titto – @julitadt

Notas relacionadas

0 comentarios

No hay comentarios aún

No hay comentarios por el momento, querés agregar uno?

Escribe un comentario

Escribe un comentario

Tu mail no será publicado. Los campos obligatorios están marcados *

Derechos Humanos