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La doble victoria de Lucas Matthysse

La doble victoria de Lucas Matthysse
enero 29
11:27 2018

La espera terminó para Lucas Matthysse. El argentino venció al tailandés Tewa Kiram el sábado en el Forum de Inglewood y se quedó con el cinturón welter de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) dejando atrás dos oportunidades fallidas. Al fin pudo gritar campeón.

El nacido en Trelew, provincia de Chubut, llegaba con cierta inestabilidad, ya que había vuelto a boxear a mediados de 2017 después de superar un duro golpe: la derrota con Viktor Postol en octubre de 2015, por el título superligero de la Organización, cuando todas las fichas lo daban por ganador.

El sábado se notó que no solo peleaba contra el tailandés, sino que enfrentaba todos sus miedos. La derrota frente a Danny García en 2013 y el mencionado episodio con Postol eran una mochila enorme. A los 35 años, esta, quizás, era su última oportunidad. Y la aprovechó.

Solo en el primer round Kiram se mostró peligroso. Con un jab que era punzante y movilidad hacia los costados, el tailandés fue una sorpresa al comienzo. A partir del segundo, Matthysse se adueñó de la pelea, redujo al rival y este solo usaba un recurso: el amarre.

Pero al argentino no podía encontrar los huecos para entrar con el cross y darle un golpe de KO, lo que generó que la pelea se estire, que a Matthysse le afloren las inseguridades y la presión lo vuelva poco dinámico, con movimientos hasta torpes por momentos.

Esto hizo que el tailandés, que llegó invicto en 38 peleas, se agrande y se anime un poco, pero al instante se notó su poca destreza. “Si los golpes que te da no te duelen, avanzá”, le gritaron desde un rincón a Lucas para intentar despabilarlo.

En el comienzo del octavo round Matthysse avanzó: en un momento de lucidez conectó un cross que lo mandó a la lona a Kiram. Fue el principio del fin. Al rato una zurda recta terminó el combate. El argentino logró ser campeón del mundo a los 35 años, volvió a las noches de gala del boxeo y dejó atrás los malos recuerdos. Fue una doble victoria.

Por delante tiene varios rivales y él ya dijo a quién prefiere enfrentar: la revancha con Danny García es un anhelo que ahora se puede dar. Para cualquier defensa tendrá que soltarse aun más, el sábado le alcanzó con un momento, una pizca de lo que tiene. Kiram nunca estuvo a la altura de una pelea mundialista. Pero nadie le saca la sonrisa a Mathysse ni a los argentinos: ver flamear a la bandera nacional junto con un cinturón de campeón en un ring es una alegría gigante. Como debe ser. Como marca la historia.

Federico Cavalli – @willycavalli

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