Mundo Gremial

6 abril, 2018

Sin acuerdos en la CGT, Daer deberá esperar para ser el único líder

Tras casi cuatro horas de intenso debate en la sede de Azopardo, el Consejo Directivo (CD) de la central obrera no logró llegar a un consenso para renovar autoridades y resolvió entrar en cuarto intermedio hasta el 3 de mayo. Recién para agosto estará definido el esquema dirigencial.

Tras casi cuatro horas de intenso debate en la sede de Azopardo, el Consejo Directivo (CD) de la central obrera no logró llegar a un consenso para renovar autoridades y resolvió entrar en cuarto intermedio hasta el 3 de mayo. Recién para agosto estará definido el esquema dirigencial.

Como se esperaba, el órgano de representación de la central superó el quórum de 20 miembros para poder sesionar. Con 30 asistentes de 35, todos los sectores de la CGT debatieron, no de paritarias ni de la situación socioeconómica, sino de quién será la cabeza de la institución hasta el final del mandato de Mauricio Macri.

El consenso que se buscaba no se logró debido a que el triunviro Carlos Acuña -que responde a la fracción del gastronómico Luis Barrionuevo- rompió con los moldes y dijo: “Yo tengo mandato por dos años más, si quieren que me vaya me van a tener que sacar”.

La intervención del dirigente de los obreros de estaciones de servicio vino a cuento de que en los anteriores encuentros de la CGT se había tratado la presentación de las renuncias a los cargos del CD, que dejen acéfala a la institución y posteriormente se convoque a un Comité Central Confederal para elegir a las nuevas autoridades. Es decir, sin renuncias, no habrá renovación.

Acuña pidió que el triunvirato cumpla los cuatro años de mandato pese al desgaste y la crisis que lo rodea, tal como marcaron las declaraciones de los otros dos triunviros, Héctor Daer y Juan Carlos Schmid, que dieron por agotado el ciclo del tridente conductor.

El coletazo que impulsó Barrionuevo echó por tierra, por el momento, las expectativas de los sectores “gordos” e “independientes” para que Daer, dirigente de Sanidad, quede como único líder.

Pero si bien la postura de Acuña constituye una minoría dentro del CD, abrió las puertas a otras alianzas entre quienes recelan el acuerdo entre “gordos”, representantes de los grandes gremios de servicios, e “independientes”, de diálogo fluido con el gobierno.

Uno de los que amaga con engrosar las filas opositoras es el histórico dirigente de la Unión Obrera Metalúrgica y ex secretario general de la CGT oficial bajo el kirchnerismo, Antonio Caló.

Quien también irrumpió la discusión sobre la conformación de autoridades fue el canillita Omar Plaini. El hombre de Hugo Moyano expuso que el foco de la central debía estar puesto en el deterioro de la situación socioeconómica y no en la reestructuración de la jefatura. Su intervención no tuvo mucho vuelo debido al consenso implícito de que la prioridad está en poner una nueva cabeza de la organización.

El largo camino hacia la normalización

Para el 17 de abril se pautó una “cumbre sindical” en la que se pretendía originalmente armonizar posiciones sobre la figura de Héctor Daer. Sin embargo, se deberán limar las diferencias expresadas en el último CD y luego proceder. El encuentro se realizará en la sede de la Confederación de Gremios Energéticos cuyo conductor es Guillermo Pereyera, quien pretende una CGT “más peronista y más dialoguista”.

Al terminar el CD, el único a cargo de dar explicaciones fue Jorge Sola, secretario general del sindicato del Seguro, quien dijo que “se pone de relieve que estamos elaborando una nueva conducción” y que dicha discusión “no se ha agotado”.

Además, el ex aliado de Hugo Moyano justificó la ausencia de la discusión salarial: “El Consejo Directivo no analizó el tema paritario porque esa realidad le corresponde a cada gremio, que lo lleva adelante según su característica particular de actividad”.

Luego de anunciar la solidaridad de la CGT con la persecución política y judicial contra el ex presidente de Brasil, Lula Da Silva, y el envío de un anteproyecto de ley al Congreso sobre riesgos de trabajo, Sola emprendió la retirada de la conferencia.

En síntesis, la central obrera continúa inmersa en su crisis interna, con una mayoría clara de dirigentes dialoguistas con el gobierno nacional pero que chocó con varias trabas de sectores minoritarios. Desde la Casa Rosada, el ministro de Trabajo Jorge Triaca, y el presidente Mauricio Macri, miran con ojo biónico el proceso de renovación cegetista.

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