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Se unifica el reclamo por presupuesto para Ciencia y Técnica

Se unifica el reclamo por presupuesto para Ciencia y Técnica
abril 12
14:51 2018

Científicos y universitarios de todo el país confluyeron esta semana en un plan de acción para visibilizar el reclamo contra el proyecto científico y tecnológico del gobierno, que, desde la sanción de la Ley de Presupuesto de este año, agravó la situación financiera del sector.

Trabajadores, referentes de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), docentes, becarios y científicos de organismos de investigación nacionales, junto con representantes de las universidades, organizaron una semana de reclamos frente al Ministerio de Ciencia y un paro con acampe frente al Congreso de la Nación.

La situación se suma a las denuncias de las autoridades de centros de investigación pertenecientes al Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), en las que revelan cómo la anemia de recursos amenaza el funcionamiento normal y cotidiano de los organismos.

La acción para visibilizar la crisis que atraviesa el Sistema Nacional de Ciencia (SNC), incluyó una carta del 10 de abril al ministro de Ciencia, Lino Barañao, por parte de los becarios de CONICET que este año quedaron afuera de la posibilidad de ingreso a la Carrera de Investigador (CIC).

Pero, horas antes, los directores de 113 unidades ejecutoras y directivos de organismos públicos también expresaron su “preocupación por la situación presupuestaria e institucional del CONICET y otros organismos dependientes del MINCyT”, al ministro y a Alejandro Ceccato, presidente del CONICET.

Desde la Red Federal de Afectadxs (RFA), por su parte, denunciaron en la misiva enviada a Barañao que “numerosas líneas de investigación avaladas por CONICET, ven diezmados los recursos humanos con los que contaban para su desarrollo”.

Notas dialogó con los becarios que integran la RFA quienes manifestaron que “este año se sumaron organismos de ciencia muchos más grandes en los que se vieron directamente afectadas las fuentes de trabajo, como el INTI y CONEA”.

El antecedente de esta situación remite, irremediablemente, a la pérdida del peso que tuvo la inversión del Estado en Ciencia con la sanción de la Ley de Presupuesto 2018. La norma proyectó una caída acumulada del 20% durante los tres años de gestión de Mauricio Macri.

El dato parte del cálculo del porcentaje de la “Finalidad Función Ciencia y Técnica” dentro del presupuesto total. En 2016, los recursos asignados a sostener la investigación representaban el 1,5%. En 2018, esa cifra es del 1,2%.

La “Finalidad Ciencia y Técnica” incluye los recursos asignados al Ministerio de Ciencia y a organismos como el CONICET, la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), la Comisión de Energía Atómica (CNEA), Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) y el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), entre otros.

Estas entidades son, justamente, las que se movilizaron en conjunto para hacer evidente la situación del sector de cara a la sociedad.

Luego de negar el recorte presupuestario, con comparaciones incluidas donde afirmaba que Argentina tenía más investigadores que España y que Francia, en marzo el propio Barañao, finalmente, reconoció el ajuste.

El titular de la cartera de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, manifestaba en una entrevista para el programa “El Lobby”, que conduce Alejandro Bercovich, lo que a esa altura ya era obvio: “El contexto presupuestario es distinto, estamos en un plan de ajuste”.

En ese momento, los reclamos por mayor asignación presupuestaria a la labor científica ya resonaban en las calles y en los propios directorios de los organismos de investigación del país, que denunciaban que el desfinanciamiento estaba alcanzando los gastos de “funcionamiento”.

“CONICET nos están pidiendo que ajustemos los presupuestos para gastos cotidianos, pero ya no podemos ajustar más”, reveló Félix Requejo, director del Instituto de Investigaciones Físico-Químicas Teóricas y Aplicadas (INIFTA) perteneciente al CONICET, en marzo para la Agencia TSS.

Los “gastos de funcionamiento” corresponden al área de asignación de presupuesto necesario para mantener las condiciones mínimas que requiere cualquier organismo para ponerse en actividad a diario e incluye a servicios, recursos humanos y equipamiento.

En el “Informe de Evolución del Presupuesto del MINCyT 2017”, Fernando Stefani, vicedirector del Centro de Investigaciones en Bionanociencias (CIBION) de CONICET ya hablaba de “desmantelamiento, si no se garantiza el funcionamiento”.

Eduardo Porto – @PortoEdu

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