Economía

22 junio, 2018

¿Cuánto durará la ‘pax cambiaria’ lograda por el gobierno?

Con un dólar ligeramente a la baja, el gobierno cierra una semana que incluyó la aprobación por parte del FMI del préstamo acordado y la reclasificación a economía emergente por parte de MSCI. La situación del sector externo y la economía por venir.

La semana que cierra le dio al equipo económico del gobierno nacional un poco de aire tras meses más que agitados. La baja en la presión alcista sobre el dólar, la aprobación por parte del Fondo Monetario Internacional (FMI) del acuerdo con Argentina y la recalificación del país como “emergente”, fueron consideradas como un espaldarazo por la actual administración.

El lunes abrió con un dólar estable y a la espera de las licitaciones de la moneda norteamericana que comenzó a realizar ese mismo día el Banco Central. El día siguiente tocaba la renovación de las Lebacs, que alcanzó al 60% del total que vencía. Una parte importante de lo no renovado fue a parar al bono con moneda dual y al bono Bote, propuestos por la autoridad monetaria como medidas para ir desarmando el stock de letras acumulado. Otra de las medidas pasó por una constante recompra de estas letras en el mercado secundario.

La renovación de Lebacs debió, sin embargo, convalidar para el tramo más corto, a 27 días, una tasa de interés del 47%. Un nivel más alto que el de la anterior licitación, del 40%. El nuevo presidente del Banco Central, Luis Caputo, sostuvo que la renovación “salió un poco mejor” de lo que estimaba, y agregó, ante las dudas generadas por el impacto de la tasas de interés: “Nos solidarizamos con las Pymes pero, por la situación en la que estábamos la semana pasada, la prioridad era normalizar”.

La repuesta de la autoridad monetaria para calmar la suba del dólar también incluyó a comienzos de semana un recorte en las capacidades de los bancos para adquirir moneda extranjera, reducción de su posición global neta en divisas y una suba de encajes que limite la circulación de pesos.

Con el dólar navegando aguas más tranquilas que en los últimos meses, el gobierno cerró el miércoles con un doble festejo. Por un lado, el FMI aprobó el préstamo a la Argentina por 50 mil millones de dólares, cuyo primer desembolso consta de 15 mil millones. La mitad de ese monto será utilizado como respaldo presupuestario, mientras la otra mitad buscará atenuar la demanda de dólares.

El otro festejo vino por el lado de la decisión de la calificadora Morgan Stanley Capital International (MSCI) de clasificar al país como “mercado emergente”, categoría recuperada tras el descenso a “mercado de frontera” en 2009. Esta decisión implica ante todo un aumento en el flujo hacia acciones argentinas que tienen ADR, es decir cotizantes en la bolsa de Nueva York (NYSE), y está sujeto a que el país no implemente ninguna regulación en su mercado de capitales.

La noticia fue celebrada por el titular del Palacio de Hacienda, Nicolás Dujovne, quien apuntó que “ser emergentes va a darnos acceso a capital más barato y, por ende, más inversión, más crecimiento y más empleo para todos los argentinos”. Si bien estas cuestiones no están del todo claras, el reingreso como emergentes habilitó una suba del índice Merval de la Bolsa de Buenos Aires durante el jueves del 6%, con acciones subiendo hasta un 18%.

La corrida de mayo que parece haberse frenado, por lo menos momentáneamente, dejó como saldo un total de 5.600 millones de dólares vendidos por el Central durante su errática política de contención de la divisa norteamericana. La caída total de reservas alcanzó los 6.500 millones, con un stock de las mismas ubicándose hoy en 50.000 millones de dólares.

Estos datos se desprenden del Informe de evolución del mercado de cambios y balance cambiario de mayo. Dicho texto agrega que la corrida dejó una fuga de 6.200 millones de dólares. Básicamente por la denominada “formación de activos externos” con 4.600 millones, 1.190 por desarme de posiciones de extranjeros y 684 millones por la operatoria de títulos valores en el mercado secundario.

La marcha del sector externo

Pese a la devaluación que comenzó en enero de este año, el déficit en la balanza comercial anota en estos 5 meses un rojo de 4.600 millones, por encima de los 1.800 millones que había a esta altura durante 2017. En términos interanuales, las exportaciones tuvieron una caída del 6% respecto del mismo periodo del año anterior, con una baja liderada por los productos primarios. Las importaciones subieron 6%, lideradas por el crecimiento de bienes intermedios.

Aunque un tipo de cambio más elevado puede impulsar a las exportaciones vía precios, la sequía del campo y la relación con Brasil, impiden que esta mejora se haga sentir. Por el lado de las importaciones, la caída en el nivel de actividad pronosticado para este año, posiblemente hará que sufran una desaceleración.

El gobierno nacional afronta la última semana de junio bajo una pax cambiaria conquistada a fuerza de altas tasas de interés, reducción de las reservas del Banco Central, y compromisos asumidos internacionalmente que estrechan fuertemente el menú de acciones de la política económica.

El deterioro de la actividad y el aumento de la inflación para lo que resta del año ya están descontados en la mayoría de los análisis. En términos económicos, el gobierno entró en modo reducción de daños. Una apuesta que contiene caída del salario real, acompañamiento del poder económico y un contexto internacional menos volátil. Suena a complicado, más cuando octubre 2019 aún está lejos.

Leandro Navarro – @navarro_lean

Si llegaste hasta acá es porque te interesa la información rigurosa, porque valorás tener otra mirada más allá del bombardeo cotidiano de la gran mayoría de los medios. NOTAS Periodismo Popular cuenta con vos para renovarlo cada día. Defendé la otra mirada.

Aportá a Notas

¿Querés uno de nuestros libros?

Podés conseguirlo a precio promocional haciendo click en la imagen. ¡Escribinos y te contactamos para hacértelo llegar!

Conseguilos