Notas

Una alianza atada con alambre

Una alianza atada con alambre
octubre 08
09:38 2018

Por Federico Dalponte. La diputada hizo inquietar a Cambiemos tras un altercado con Germán Garavano y otro con el titular de la AFIP. Las contradicciones dentro de la alianza no son nuevas, pero alientan fantasmas en plena crisis.

El primer portazo de Elisa Carrió fue a principios de 2001. La designación de Domingo Cavallo como ministro de economía fue demasiado para la glotis chaqueña.

Desde allí, sus mazazos son parte del anecdotario conocido. Pero nunca está sola. Una parte del electorado comulga con ella, la escucha, la defiende; a veces la vota. Allí descansa su poder de fuego.

La polémica suscitada el pasado jueves en torno a la libertad de los expresidentes es apenas otro capítulo. El ministro Germán Garavano opina que la detención de un exmandatario nunca es buena noticia y que, para el caso, las prisiones preventivas no pueden repartirse como caramelos.

Hasta allí, nada nuevo. Y ahora que Garavano ofreció su renuncia y le fue rechazada, la diputada estirará su enfado algunos días más y el tema será olvidado. Punto aparte.

El otro episodio salió a la luz este sábado. Carrió le había pedido al titular de la AFIP, Leandro Cuccioli, especial cuidado con tres funcionarios de la entidad ligados a ella. Y como era esperable, el reciente y polémico desplazamiento de los tres enfureció a la diputada.

De fondo, claro, lo que no puede menospreciarse es la limitada capacidad de Cambiemos para lidiar con sus contradicciones de origen. Es cierto que Carrió intenta salvar ahora una parte de su prestigio forzando un discurso republicano. Pero no es menos cierto que lo hace desde adentro de un gobierno que empezó nombrando ministros de la Corte por decreto y ahora traslada jueces federales a espaldas del Senado.

Pues en definitiva lo que confronta a Carrió no es la resistencia de los poderosos que se aferran a sus privilegios, sino apenas los principios básicos de la lógica política.

No es posible que un gobierno prometa -al mismo tiempo- cárcel para los corruptos e independencia judicial. Si se garantiza lo segundo, lo primero es imponderable. La diputada tolera ciertos corruptos y tamiza ciertas intromisiones en el poder judicial. Otras no. Y allí es cuando se enfada.

En cualquier caso, está claro que la alianza gobernante es una expresión genuina de su esperanza basal: cambiar. Pero concretado el cambio, cualquier dirección que se tome incluye efectos secundarios.

El mismo patrón de contradicciones se repitió por ejemplo con el modelo fiscal: o se garantizaban exenciones sin miramientos o se reducía el déficit primario. Las dos cosas no. El gobierno se jugó por todo, pero la crisis impuso retenciones para el campo e impuesto a las ganancias para los trabajadores.

Las PyMEs, por su parte, iban a ser el gran generador de empleo de la Argentina. Así se había prometido en campaña, pero el festival de importaciones rompió cualquier ecuación. Era una promesa o la otra: ambas no.

En ese contexto, Elisa Carrió se enoja. Descubre de tanto en tanto que la corrupción es también parte de Cambiemos y amenaza con romper. Otras veces, en cambio, se olvida, se distrae; tolera aquello que sería intolerable con otra vara.

“Yo lo quiero al presidente… por ahora; ya vamos a ver cómo se porta”, dijo este domingo en Corrientes. Y allí irá de nuevo entonces. Con la amenaza del portazo. Su ruptura con Cambiemos tal vez sea la salida más fácil para ella. O quizás decida antes romper su propio récord: ninguna alianza política que la haya tenido como integrante logró durar más allá de los cuatro años.

@fdalponte

Notas relacionadas

0 comentarios

No hay comentarios aún

No hay comentarios por el momento, querés agregar uno?

Escribe un comentario

Escribe un comentario

Tu mail no será publicado. Los campos obligatorios están marcados *

Cine y TV

  • Lluvia de JaulasPor qué ver Lluvia de jaulas, la última película de César González

    Por Ana Clara Azcurra Mariani. El lunes 10 de diciembre César González estrenó en la pantalla del Cine Select de La Plata su quinto largometraje, un documental poético que, sin llegar a ser una película experimental, continúa fiel en su rechazo a la idea de trama o historia. "Lluvia de jaulas" camina y teje preguntas, no nos contiene.

  • la-obra-de-mi-vida-640La obra de mi vida: cómo ser artista independiente sin morir en el intento

    Cada vez resulta más difícil llevar a cabo producciones audiovisuales independientes, pero afortunadamente internet ofrece algunas herramientas útiles para su realización. Un ejemplo de ello es "La obra de mi vida", la miniserie web que se estrenó durante el mes de noviembre a través de YouTube, en el canal Te lo resumo así nomás.

  • jim-carrey-kiddingKidding: vivimos una farsa sin final

    Jim Carrey tiene problemas con las estructuras. Le duelen. Todo lo que sea quedarse quieto en un lugar parece joderlo a un punto insoportable. Por eso crea o participa en historias en las que sus personajes necesitan una escapatoria inminente porque todo está siempre a punto de explotarles en el cerebro y el corazón.

  • liliana-furióLiliana Furió: “Tenemos que ser muy astutas y resistir desde un lugar de mucha colectividad”

    La autora de filmes documentales como Tango queerido, Mucho para dar, Todos podemos bailar, El abrazo verdadero y En una esquina de Barracas, desde febrero de este año forma parte del Movimiento feminista de tango, una nueva trinchera desde donde se animó a conversar con Notas, en la previa a la XXVII Marcha del Orgullo LGBTIQ.

  • festival-cine-mdpComenzó la 33° edición del Festival de Cine de Mar del Plata

    El sábado pasado comenzó el 33° Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, y que continuará hasta el próximo 17 de noviembre. El evento es uno de los más prestigiosos de todo el país y, como cada año, se proyectarán películas tanto nacionales como del resto del mundo a lo largo de sus ocho días de duración.

  • Familia SumergidaLa incomodidad y extrañeza del duelo

    La ópera prima de María Alché, Familia Sumergida, es una película sobre el duelo. No sobre el proceso de aceptación de la pérdida de un ser querido, sino sobre la inmediatez de esa pérdida concreta que conlleva una pérdida de estabilidad. No se trata aquí del desgarro emocional, sino de la sensación de extrañeza.