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De la denuncia en las redes a la organización colectiva: #MeToo en India

De la denuncia en las redes a la organización colectiva: #MeToo en India
octubre 24
09:28 2018

Frente al acoso, la denuncia. Frente a la denuncia, el acompañamiento colectivo. Desde Notas te contamos cómo se fue transformando el movimiento #MeToo en India.

El movimiento #MeToo es una oleada de denuncias sobre acoso sexual en todos los ámbitos: laboral, doméstico, en la vía pública, dónde sea que suceda. Ahora, no sólo las periodistas que lideraron la acción están unidas, junto a ellas redes de profesionales ofrecen sus servicios para apoyar a todas las que no se callan más.

El chispazo fue un tweet de Utsav Chakravarty, un comediante indignado por el comportamiento de sus compatriotas en un crucero. Mahima Kukreja lo leyó y pensó: “¿No fue él quién me envió una foto de su pene sin que yo se lo pidiera?”. Lo publicó y comenzaron a llover las denuncias.

A diferencia de lo que sucedió con el movimiento de Hollywood, el inicio no fue a través del periodismo de investigación, si no a partir de una denuncia personal. Y como sostiene el feminismo, lo personal es político.

Las denuncias llegan a las casillas de un grupo de mujeres que se han convertido en las voceras del movimiento. Uno de los denunciados, el ex ministro J. Akbar, renunció tras las acusaciones de más de una docena de mujeres. Los causales son el acoso sexual y las conductas inapropiadas de hace décadas cuando trabajaba como editor en diversas publicaciones indias.

Akbar no sólo negó las acusaciones, presentó una demanda por difamación, alegando que eran “falsas y falsificadas, condimentadas por insinuaciones y malicia”. La pena máxima por difamación son dos años en la cárcel.

“El peligro es que el caso evitará que las personas se expresen”, declaró Indira Jaising a la agencia Bloomberg. Ella es fiscal de la Corte Suprema y su apoyo a la campaña #MeToo ha sido público.

Ante la adversidad, organización

El 31 de octubre será la primera audiencia por la causa de difamación presentada por Akbar. El movimiento ya cuenta con 40 amenzas por difamación y tres denuncias en contra. El panorama entonces se torna desalentador. Si denunciar lleva a ser acusada, el silencio pareciera ser mejor.

Pero es tarde. Ya muchas se expresaron y lo que queda es organizar un poco y cuidarse mucho. Por eso, las periodistas Sandhya Menon, Rituparna Chatterjee, Anoo Bhuyan comenzaron a trabajar en red.

No sólo se trata de asegurarse conocer la identidad de quien denuncia, contactarse con ellas y tratar de obtener detalles respaldatorios antes de publicar, también saber en qué momentos proteger con el anonimato e inclusive comenzar a tramitar las denuncias por la vía legal.

Hoy se busca evitar que se realicen “Juicios vía Twitter”. Se busca también transformar la justicia y que el efecto del movimiento sea más sistemático y duradero. Por ello, un grupo de 82 representantes legales liderado por Veera Mahuli en Delhi y Rutuja Shinde en Mumbai, ofrece sus servicios gratuitamente o a montos muy reducidos.

El colectivo “I Will Go Out” realizó un encuentro nacional el año pasado en contra del acoso, la misoginia y reclamando el derecho de las mujeres a la seguridad en espacios públicos. Hoy aporta el trabajo de más de 400 profesionales por precios bajos o sin costo alguno. Asesoran no sólo en leyes, si no también cuentan con trabajadoras sociales, asistentes terapeuticas, psicologas, etc.

El domingo se convoca a todas las que apoyan el movimiento a reunirse en el parque Lodhi Garden, de Delhi. Como inundaron las redes, ellas también inundarán las calles.

Lucía Ibarra – @pichi_ibarra

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