Géneros

29 octubre, 2018

Silvia Federici: “Hay que completar la revolución que recién se está gestando”

En el marco de la charla “La revolución y las brujas: trabajo, reproducción social y luchas feministas”, la escritora, filósofa y militante feminista italiana, convocó a una multitud en la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la Universidad Nacional de La Plata.

En el marco de la charla “La revolución y las brujas: trabajo, reproducción social y luchas feministas”, la escritora, filósofa y militante feminista italiana, Silvia Federici, convocó a una multitud en la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la Universidad Nacional de La Plata. El evento organizado por la Cátedra libre Virginia Bolten, la Fundación Rosa Luxemburgo y la editorial Tinta Limón, apuntó principalmente sobre los distintos mecanismos que el patriarcado utiliza para perpetuar el sistema capital a lo largo de la historia, la privatización como modelo creciente en el país y la región, y el cambio progresivo que están llevando los movimientos feministas para visibilizar y erradicar todo tipo de opresión.

Estudiantes, jóvenes y adultas se hicieron presente en el Polideportivo de la Facultad, ubicado en la calle 51 entre 124 y 125 de la ciudad de La Plata, expectantes por escuchar a la reconocida filósofa. Antes de las 17:30 hs, horario que estaba previsto para dar inicio al evento, Silvia Federici ya estaba preparada en el escenario, mirando con asombro a la audiencia presente. Sobre el escritorio y al pie del micrófono, el infaltable pañuelo verde de la Campaña Nacional por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito.

La actriz Muriel Santa Ana dio inicio a la charla con lecturas de corte anarquista, haciendo referencia a las reivindicaciones que los movimientos de mujeres vienen realizando desde hace tiempo: La Ley de despenalización del aborto, la separación de la Iglesia del Estado, paros internacionales y el reciente Encuentro Nacional de Mujeres, que se llevó a cabo en Trelew.

Cuando el turno de Muriel terminó, Federici tomó la posta y comenzó su exposición. “El movimiento feminista ya ha empezado a cambiar el mundo. La concepción es diferente y eso se debe a todas las luchas que las mujeres han hecho sobre todo en los últimos 50 años en donde se han introducido nuevas concepciones del quehacer”, afirmó. La escritora nació en 1942 en Italia y actualmente vive en EE.UU., en donde es profesora de filosofía y se dedica a estudiar sociológicamente el papel de la mujer desde una mirada del feminismo marxista.

La autora de Calibán y la bruja: mujeres, cuerpo y acumulación originaria (2004), Revolución en punto cero: trabajo doméstico, reproducción y luchas feministas (2012) y, el más reciente, El patriarcado del salario: críticas feministas al marxismo (2018), hizo referencia a la reproducción y lo que ello representa, estableciendo que “el movimiento feminista ha cambiado el concepto de la política, para visibilizar la relación entre hombres y mujeres, y también, entre mujeres y el Estado, en donde la vida privada de la mujer es estructurada, vigilada y penalizada. Además, se han ido incorporando nuevas visiones como visibilizar la importancia de la sociedad capitalista en la reproducción, en donde las divisiones, jerarquías que el capitalismo ha planeado y construido, divisiones entre hombres y mujeres, trabajos asalariados y no asalariados. Si no nos oponemos ante estas cuestiones no podemos hacer una lucha eficaz”.

La consigna “Nosotras movemos el mundo, ahora lo paramos”, la bandera de los pueblos originarios y una cartulina que exige la aparición con vida de Johana Ramallo, entre otras, secundaban a Federici detrás del escenario.

La nueva caza de brujas

En su actividad como militante feminista, Federici ha realizado trabajos de investigación en donde pone de manifiesto que la caza de brujas realizada en los siglos XVI y XVII tenían objetivos concretos: disciplinar los cuerpos de las mujeres controladas por el Estado, la condena a la sexualidad y los castigos a los que eran sometidas las mujeres por realizarse prácticas abortivas. Cuando la filósofa hace referencia a estas cuestiones, propone pensar que el pasado nos plantea continuidades en la actualidad.

“Apoyaron el fascismo, el nazismo, encabezaron una cruzada anticomunista. Hoy dicen que las mujeres que abortan son asesinas ¿Qué legitimidad moral tienen para juzgar a la mujer cuando además amparan a los curas pedófilos? Ya no pueden poner más sus manos sobre nuestros cuerpos”, sostuvo al son de un categórico aplauso.

Los cuerpos de las mujeres sometidos al control estatal –y eclesiástico- tiene propósitos y objetivos que Federici se ha encargado de cuestionar y que son ni más ni menos que la acumulación de fuerza trabajo para el régimen de explotación capitalista. La escritora, quien ha profundizado sobre el trabajo doméstico, plantea que este es el más invisibilizado y eso tiene una intencionalidad política detrás, dado que sostiene todas las demás actividades y que está construido socialmente para servir al mercado laboral.

Ni dios, ni patrón, ni marido

“Las mujeres tienen el trabajo de cambiar el mundo, de luchar, de construir una movilización fuerte y continua que puede crecer mundial y políticamente, y crear formas de reproducción que puedan sustentar esta lucha y nos sirvan de inspiración”, sostuvo Federici haciendo referencia a los desafíos a los que se enfrentan las mujeres, y también disidencias, ante un panorama de privatización neoliberal que se está llevando adelante en toda Latinoamérica.

En la charla, la invitada contó que días antes había visitado la villa 21-24 ubicada en la Ciudad de Buenos Aires y se encontró con un panorama esperanzador. Destacó la organización de las mujeres en la villa en torno a la salud, la comida, la música, la basura, y la solidaridad social en el entramado comunitario. “Son mujeres con muy bajos recursos que están haciendo actos revolucionarios. Hay nuevas formas de vida que se están produciendo, creación de formas más cooperativas, más comunitarias”, expresó.

Por otro lado, Federici dedicó un momento a reflexionar sobre el rol de los varones en este contexto y señaló que “tienen que dejar de ser un obstáculo en la lucha y que es su deber educar a otros hombres”.

Al finalizar la charla, se abrió el espacio para preguntas que se orientaron a la presentación de su nuevo libro, cuestiones de actualidad, y una invitación por parte de la organización para ver al colectivo artístico de danzas ILLA. Sin lugar a dudas, Silvia Federici ilumina el camino hacia el cambio social desde su militancia feminista. En su paso por La Plata, proyectó la búsqueda de un terreno de lucha común e hizo principal hincapié en la organización y en la lucha diaria de las mujeres por cambiar las formas de relación que históricamente produjo el patriarcado.

Tomas Ferrando

Foto: @gabyfranchini

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