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Edad de imputabilidad: “El sistema judicial funciona para un determinado sector”

Edad de imputabilidad: “El sistema judicial funciona para un determinado sector”
febrero 19
16:44 2019

Sebastián Sánchez, integrante del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE), dialogó con “Insurgentes”, por Radio Sur 88.3, sobre la movilización que realizaron las organizaciones sociales al Ministerio de Justicia contra la presentación del anteproyecto de ley de Responsabilidad Penal Juvenil.

- ¿Cómo toman este proyecto y cómo están actuando frente a él?

Hay un plan de exterminio, de descarte que termina quedando en evidencia con este anteproyecto. Hay un sector de pibes y pibas que no tiene posibilidad de poder desarrollarse en muchos de los barrios que habitan. Entonces, lamentablemente hay una realidad que funciona para muchos como cuello de botella, donde las organizaciones sociales estamos haciendo lo que podemos, muchas veces sin recursos, para tratar de generar condiciones en los barrios para las pibas y pibes. Y lo vamos logrando, por eso muchas de las organizaciones que estamos tenemos trabajo en el territorio, que venimos acompañando a los pibes y pibas para que transformen su realidad.

Nosotros no somos salvadores, sino que vamos acompañando la vida de ellos en su camino, tratando de generar mejores condiciones, que son las que el Estado no genera. Y vamos viendo cómo pibes de doce, trece, catorce años van dejando la droga, van dejando de delinquir y van teniendo un proyecto que va a ser acompañado por muchos de los que vamos a estar hoy para decir que estamos totalmente en contra de esta solución superficial que tienen. Y lo único que hacen con esto es dejar de manifiesto el modelo de exclusión que quieren, que es seguir alimentando al sistema penitenciario que es un comercio.

Dentro de la organización hay una rama de liberadas y liberados que trabajan con chicos y chicas que salen de estar detenidos, y ellos dejan siempre en claro el comercio del sistema penitenciario. Hay todo un sistema que tiene que seguir funcionando, y tiene que ser con nuestros pibes y pibas que caen presos y son los que terminan sosteniendo este circo.

- El reciente caso del asesinato de Ezequiel Lamas no es un hecho aislado, ¿de qué manera pensás que se genera esto en la sociedad?

– Lamentablemente hay todo un sistema de medios que se encarga de desinformar, y aparte se encarga de crear opinión pública. Muchas veces la estigmatización a nuestros pibes viene un poco de ahí, hacia un sector determinado, hacia una manera de vestir, hacia el color de la piel. Entonces se termina generando un circo del pueblo contra el pueblo y nuestros pibes terminan siendo víctimas de todo esto.

Cuando salen de nuestros espacios y se van a un hospital, o viajan a Capital, día por medio los paran o los llevan detenidos. Ni hablar en el barrio, donde militarizaron y llenaron de policías nuestros barrios, lo que lleva a vivir todo el tiempo con violencia, represión y maltrato de las fuerzas hacia los pibes. Yo entiendo que hay un sector de la sociedad que no entiende cómo funciona esto, que ningún pibe nace chorro, que hay un sistema de descarte que termina llevándose a muchos. Quien habla estuvo en situación de calle, terminé haciendo cosas desde la vereda que me tocó con la familia que me tocó, y después, por suerte pude salir adelante. Mi historia es como la de tantos pibes: nacimos con las peores condiciones, sin tener ninguna posibilidad de nada.

Esto termina generando una opinión que necesitan para poder tirar este anteproyecto y que lo convalide cierto sector de la sociedad. Por eso nosotros damos la discusión, para visibilizar que atrás de esos pibes hay una historia que los lleva a terminar realizando cosas que no quieren. Pero es muy duro levantarte con doce, trece años y ver que tu vieja no tiene para darle de comer a tus hermanos, que estás en un piso de tierra, que no tenés agua y que no tenés a dónde ir a cagar.

Este anteproyecto es totalmente represivo, sigue condenando y profundiza la línea de este gobierno. Y no es solamente el anteproyecto, sino cómo fueron manejándose estos últimos años las fuerzas de seguridad en nuestros barrios. Tenemos un pibe detenido en el penal de Olmos porque cuando estaba con problemas de consumo se robó una mochila, y le terminaron dando cuatro años en un penal.

- Un poco menos que a Chocobar por asesinar a Pablo Kukoc.

– El sistema judicial funciona para un determinado sector y no es inocentemente: hay decisiones políticas de que esto pase y se profundice. Por eso quieren salir a convalidar este anteproyecto, que encima dicen que los consensuaron con muchas organizaciones sociales y eso es una mentira total.

- ¿Cómo se le puede torcer la mano al gobierno cuando la única presencia que tiene en los barrios es con las fuerzas represivas?

– Con mucho trabajo territorial. También acompañamos al sector cartonero después del 2001, donde fuimos encontrando la salida con muchas cooperativas de trabajo que fuimos armando. Con distintos dispositivos que se fueron formando en el territorio para poder contener y acompañar. La manera que tuvimos de torcerle el brazo al Estado fue trabajando y demostrando que hay otra salida.

Sin ir más lejos, la rama de liberados de la que te conté, los pibes salen y están contenidos dentro de cooperativas de trabajo, en las que empiezan a pensar en un proyecto de futuro. Un pibe que sale de estar detenido debería tener un subsidio para que pueda manejarse y tener algún proyecto. Y son los compañeros de la organización los que contienen a esas pibas y esos pibes. El trabajo de muchos de los que vamos a estar hoy dejó de manifiesto cómo podemos acompañar y transformar sin un peso. Porque después somos los que van a pelearle al Estado recursos para que podamos hacer lo que ellos no hacen por decisión política. Entonces hay maneras.

- Funcionarios de Cambiemos planteaban sacar planes sociales a los que realizaran piquetes, cuando en realidad, por ahí protestás porque no querés más ese plan social y querés salir a trabajar…

– Lo llaman piquete de forma despectiva. Pero fue una herramienta que encontramos muchos dentro de nuestro sector, cansados de esperar y al no tener ninguna posibilidad, nos terminó abriendo las puertas para vivir un poco mejor. Entonces ellos denigran esa palabra, y tratan de que las organizaciones sociales no se movilicen. Así que lo que tenemos que hacer es seguir en la calle y no dar el brazo a torcer, poniéndonos fuertes, más en un caso como el de hoy, donde están en juego libertades, cuando muchas veces ya vienen presos cuando nacen.

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