Mundo Gremial

21 febrero, 2019

“Coca Cola no está atravesando una crisis”

Oscar Zunzunegui, trabajador de Coca Cola-FEMSA de la planta Alcorta, conversó con “Insurgentes” por Radio Sur 88.3 sobre el procedimiento preventivo de crisis que solicitó la empresa y desmintió que esté afrontando problemas, dando cuenta de la persecución a trabajadores e irregularidades que la compañía lleva adelante.

Oscar Zunzunegui, trabajador de Coca Cola-FEMSA de la planta Alcorta, conversó con “Insurgentes” por Radio Sur 88.3 sobre el procedimiento preventivo de crisis que solicitó la empresa y desmintió que esté afrontando problemas, dando cuenta de la persecución a trabajadores e irregularidades que la compañía lleva adelante.

– ¿En qué situación están luego de enterarse de la solicitud de procedimiento preventivo de crisis por parte de la empresa?

– El miércoles nos enteramos de la presentación de este recurso legal de la empresa ante la Justicia. Es una figura legal que le permite llevar adelante un plan de ajuste contra los trabajadores: despidos, suspensiones, vacaciones adelantadas. Como parte de lo que llaman crisis, pero en realidad, Coca Cola no está atravesando una crisis.

– En el supermercado Toledo, el dueño decía que no llegaba a junio y los trabajadores decían que se adelantan al problema para obtener algún recurso del Estado. ¿Pensás que viene por este lado?

– Lo que pasa en Coca Cola es que las ventas bajaron, no sé si tanto como para estar en crisis. Bajaron como parte de lo que sucede en el país, hay una situación de recesión. Pero esto no es porque los trabajadores produzcan menos, sino por la política recesiva del gobierno. Pero después estamos en una situación que la están compensando con aumentos de los precios, Coca Cola aumentó la bebida más de un 60% en los últimos seis meses.

– Y algunos consumidores deben estar yéndose a segundas marcas para evitar estas subas.

– Sí, en el caso de Coca Cola es que es un monopolio. Tienen la franquicia que va por región, esto hace que sean los formadores de precio. Ellos deben haber hecho un estudio de mercado que los llevó a la conclusión de que más allá de que aumenten el valor de la bebida siguen teniendo un mercado de consumidores. A lo que me refiero es que le bajaron un 15% las ventas, pero que lo compensan con el aumento de precios que termina pagando el usuario. Entonces se vienen llevando las mismas ganancias.

El grupo FEMSA es un grupo internacional que viene en expansión, no es el kiosco de la esquina. Hace pocos meses, en Uruguay compraron una planta por el valor de 250 millones de dólares. Han hecho una reconversión tecnológica con máquinas de última generación, de hecho, en el último comunicado que saca Coca Cola-FEMSA anuncian que tratan de ir a una situación de readecuar la forma de producción.

– ¿Cuántas personas se ven afectadas en la empresa por esta decisión?

– Nosotros vemos que hay un aprovechamiento por parte de grandes empresas de querer utilizar el argumento de la crisis para aplicar una especie de reforma laboral, sacarse de encima un sector del plantel efectivo, achicar la cantidad de trabajadores para poder producir lo mismo. De hecho, Coca Cola viene utilizando el mecanismo de retiros voluntarios porque presentaron el preventivo de crisis, pero ya vienen actuando en consecuencia. Abrieron retiros voluntarios que no son tan voluntarios porque son una especie de despido encubierto.

En la fábrica tenemos, hace tiempo, desde 2015, una situación de persecución. También tenemos compañeros despedidos apoyados por la Justicia para su reincorporación y Coca Cola no respeta los fallos judiciales. En los últimos cuatro años reconfiguraron toda la producción: despidos, jubilaciones, retiros voluntarios, se fueron casi 100 compañeros, no estaría sobrando gente en la fábrica, más allá de su plan. Antes trabajábamos en cuatro turnos y ahora quieren pasar a tres, en cada turno trabajamos, más o menos, 120 personas.

– ¿Han tenido algún tipo de comunicación o contención por parte del gobierno?

– No, yo no soy delegado. En la fábrica hay delegados, pero hace un tiempo hubo un escándalo con el sindicato, la Federación Argentina de Trabajadores de Aguas Gaseosas y Afines (Fataga) que tuvo denuncias por tener un campo de 70 hectáreas, donde criaba caballos de lujo.

Y al sindicato le estamos exigiendo que convoque a asambleas o a paro y plan de lucha, que no hay que esperar a la situación de despidos porque ya se adelantaron vacaciones, retiros voluntarios, se cerró un turno y ya hay despidos en otras plantas. Lo que hacen ahora es presentar el preventivo de crisis en la planta Alcorta, que es la embotelladora central, pero ya vienen efectuando este ajuste en unidades operativas, que son pequeños depósitos.

– Más allá de lo que el sindicato esté o no haciendo, ¿tienen pensada llevar adelante alguna medida de fuerza?

– Nosotros vemos que la situación es grave ante esta crisis mentirosa. Estamos tratando de hacer lo que podemos, vamos a convocar a una radio abierta este jueves en la puerta de la planta que queda en Amancio Alcorta 3506, Pompeya, a las cinco de la tarde. Para que se acerquen trabajadores y vecinos para ir difundiendo y que se escuche la voz de los que estamos todo el día en la línea de producción tratando de mantener nuestros puestos de trabajo.

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