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El PSOE gana en España pero no le alcanza, la derecha se dispersa y crece el neofranquismo

El PSOE gana en España pero no le alcanza, la derecha se dispersa y crece el neofranquismo
abril 29
10:33 2019

Este domingo se realizaron las elecciones generales en el país europeo y el partido del actual mandatario, Pedro Sánchez, se impuso por amplia diferencia. Sin embargo no le alcanzó para formar Gobierno y tendrá que pactar con otros espacios como Unidas Podemos que, a pesar de su retroceso, se mantiene como una bancada importante en el Congreso. Por su parte el histórico Partido Popular (PP) sufrió un retroceso sin precedentes ante un voto conservador que se dispersó marcado por el ascenso del ultraderechista Vox.

El Partido Socialista Obrero Español (PSOE), de Sánchez, alcanzó 123 bancas (se necesitan 176 para formar Gobierno), mientras que su potencial aliado, Unidas Podemos, logró 42, dando un total de 165. Por su parte, los tres nucleamientos de derecha lograron 147 escaños divididos en 66 para el PP, 57 para Ciudadanos y 24 para Vox.

De esta forma se abren dos opciones: que el PSOE pacte con Ciudadanos conformando un gobierno de centroderecha y de corte más neoliberal (algo que parece poco probable); o busque una alianza con Unidas Podemos y otros actores regionales.

En este último caso la llave para formar un nuevo Ejecutivo estará en manos de partidos autonómicos e independentistas. Es el caso de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) que logró 15 diputados y diputadas, Juntos x Catalunya, con 7, y el Partido Nacionalista Vasco (PNV), con 6, entre otros.

El problema para el PSOE radica en que, estos comicios debieron ser convocados con antelación justamente porque sectores independentistas catalanes le retiraron el apoyo a la hora de votar los presupuestos generales. De esa forma perdió la mayoría para gobernar y debió convocar a la votación.

La polarización que ayudó al PSOE y a la ultraderecha

Tras varios años de magras actuaciones, Sánchez ha conseguido recuperar los porcentajes tradicionales de su partido. En gran medida mostrándose como la principal alternativa a la tríada derechista de PP, Ciudadanos y Vox. Cabe recordar que estas tres organizaciones formaron una alianza para desbancar al PSOE del Ejecutivo de Andalucía, comunidad que gobernaba desde hace más de 30 años. Ese antecedente marcó parte de la campaña electoral.

Por su parte Unidas Podemos (alianza entre Podemos e Izquierda Unida) sobrevivió una elección que a priori parecía enterrar a la izquierda española. Es su resultado más bajo desde su debut en elecciones generales, perdió el primer puesto en la Comunidad Autónoma Vasca, y su armado catalán, Catalunya En Comú, no logró revalidar los resultados de 2015 y 2016.

Sin embargo por el ecenario general ahora existe una perspectiva de futuro como parte de un Gobierno de coalición junto al PSOE (hasta ahora no eran parte del Ejecutivo sino que simplemente lo habían respaldado).

Del lado derechista, el PP retrocedió más de 70 escaños en relación a la última elección y Ciudadanos, que en algún momento encabezó las encuestas hizo una performance mediocre. La novedad es, sin dudas, la entrada al Parlamento de los neofranquistas de Vox.

El partido dirigido por Santiago Abascal, con postulados abiertamente xenófobos, racistas y misóginos (quieren eliminar la Ley de Violencia de Género y prohbibir el aborto) ha logrado algo que no sucedía desde hace más de 30 años: que haya diputados y diputadas que abiertamente defiendan la dictadura de Francisco Franco (1939 – 1975).

Además se inscribe en la oleada de auge de la ultraderecha europea que tiene expresiones en el Partido Nacional de Marine Le Pen en Francia, Alternativa por Alemania (AfD), La Liga en Italia de Matteo Salvini y el partido Verdaderos Finlandeses, que hace unas semanas logró el 17% de los votos en su país, quedando en segundo lugar.

No obstante ha mostrado también sus limitaciones ya que su crecimiento se inscribe más en un retroceso del PP que en la incorporación de sectores nuevos al electorado (el voto en España no es obligatorio). En ese sentido habrá que ver si su estrategia de “tensión” permanente hacia la derecha le permite seguir avanzando en un futuro.

El tema catalán

Como recordó Lucio Garriga en L’Ombelico del Mondo, “la crisis política desatada en el segundo semestre de 2017 por el referéndum catalán, desconocido por Madrid, ha dejado importantes consecuencias en el ámbito nacional”. El 1 de octubre de aquel año se realizó una votación para proclamar la independencia pero el Gobierno liderado entonces por Mariano Rajoy y el PP envió la fuerza pública a reprimir e impedir los comicios.

Sin embargo “días después, el presidente de la Generalitat catalana, Carles Puigdemont, declaró la independencia. Ante esta situación, Madrid decidió aplicar el artículo 155 de la Constitución Nacional, es decir, cesar al ejecutivo y asumir las funciones del gobierno local. Esta crisis generó el encarcelamiento de los líderes catalanes y el posterior enjuiciamiento, una instancia que en estos momentos está en pleno desarrollo”.

El debate partió aguas y generó distintos cruces entre los partidos. Sánchez propone mantener el diálogo, sin aplicar el artículo 155 pero tampoco aceptar la independencia ni indultar a los políticos catalanes detenidos. Por su parte el líder de Podemos, Pablo Iglesias, aboga por una España “plurinacional” que logre contener a Cataluña dentro de un mismo Estado y apoya la necesidad de un nuevo referéndum.

Desde las tres agrupaciones de derecha la negativa a cualquier tipo de negociación con el Gobierno de Barcelona ha sido su principal bandera, así como el restablecimiento del artículo 155. Desde Vox se ha sostenido que “ante la ilegitimidad de la secesión solo cabe la fuerza” y ha prometido, en caso de llegar al Gobierno, “máxima protección jurídica a los símbolos de la nación” como la bandera, el himno y la Corona.

La contracara de esto es el avance de las fuerzas independentistas, la alianza de ERC con sectores que se fueron de En Comú Podem (alianza de Podemos en esa comunidad autónoma) le ha permitido crecer seis puntos respecto a las elecciones de 2016 y también sumar 6 nuevos diputados. Algo similar expresa que el PNV se haya alzado nuevamente con el primer lugar en el País Vasco en detrimento también de Unidas Podemos.

Santiago Mayor – @SantiMayor

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