Notas

Maradona: un argentino haciendo historia entre los guerreros del viejo continente

Maradona: un argentino haciendo historia entre los guerreros del viejo continente
mayo 10
15:58 2019

Diego Armando Maradona. Tres palabras que traen millones de recuerdos a los argentinos. Sin embargo, el diez traspasó fronteras: un 10 de mayo de 1987 consagró campeón al humilde Napoli de Italia contra todos los pronósticos.

Tras la coronación en la Copa del Mundo en México en 1986, Maradona volvía a Napoli a ilusionar a los hinchas italianos. Lesiones, expulsión ante el Athletic de Bilbao tras una batalla campal, y la incomodidad ante el poco apoyo de las autoridades españolas dieron lugar a que Diego se marche de su antiguo club, Barcelona.

El 5 de julio de 1984, aquel pibe de Villa Fiorito se presentó en el estadio San Paolo, donde no cabía un alma. El humilde cuadro del sur de Italia venía de salvarse del descenso, y la primer temporada con el argentino pudo acomodarse en la mitad de la tabla de posiciones.
Los equipos del norte de Italia (Juventus, Inter y Milan) se repartían los títulos y aquellos del sur estaban relegados a pelear por mantener la máxima categoría.

En la temporada 1985-1986, con varios refuerzos, Napoli consiguió el tercer puesto en la liga italiana y pudo hacerse con la clasificación a la Copa de la UEFA. Pero la locura se desataría en 1987. Luego de consagrarse a nivel mundial por la opinión futbolera como el mejor jugador del planeta tras el increíble mundial de México, Maradona regresaba a Italia y esa misma temporada lograría un hito en el cuadro napolitano.

Siendo el único extranjero en la institución, convirtió diez goles que llevó a conseguir el primer título de la historia del Società Sportiva Calcio Napoli, tras igualar 1 a 1 con Fiorentina. Allí comenzaban a escribirse páginas históricas para el equipo dirigido por Ottavio Bianchi. Terminó invicto en su estadio y siendo el máximo anotador de su plantel.

El fútbol se revolucionó: un club pequeño luchando con gigantes italianos parecía una batalla solo digna de ser vista en relatos históricos de los guerreros romanos. Pero solo con su zurda le bastó para que una ciudad proclame a su nuevo rey. No le alcanzó con el título de la liga sino que también se llevó la Copa de Italia. Aunque varios clubes quisieron contar con los servicios del diez, Diego renovó hasta 1993. En ese periodo logró otra nueva liga italiana en 1991 y la SuperCopa de Italia en 1991.

Aunque no fue el único, el primer Scudetto en 1987 marcó un antes y un después en la historia del fútbol. Cuánta importancia podía tener la llegada de un solo jugador para pasar de salvarse del descenso a clasificar a la máxima competición europea, y posteriormente la consagración.

Al caminar por la capital de la región de Campania, el aire maradoniano se respira en cada rincón de la ciudad. A los múltiples murales lo acompaña una estatua de aquel mítico gambeteador. Si el tiempo se divide en antes y después de Cristo a lo largo y ancho del mundo, en Nápoles es antes y después de Maradona.

Emanuel Mardarás – @EMArdaras

Notas relacionadas

0 comentarios

No hay comentarios aún

No hay comentarios por el momento, querés agregar uno?

Escribe un comentario

Escribe un comentario

Tu mail no será publicado. Los campos obligatorios están marcados *

Nacionales