Notas

Feria del libro: balances y reflexiones

Feria del libro: balances y reflexiones
mayo 14
14:38 2019

El lunes se dio fin a la cuadragésimoquinta edición de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires en el predio de La Rural, uno de los eventos más importantes para las editoriales de nuestro país. Sin importar si son independientes, autogestivas, o de índole empresarial, todas ellas esperaron las oleadas de gente que van a buscar algún libro o de paseo. A pesar de que la entrada no es gratuita, la Feria del Libro se ha convertido en los últimos tiempos en un suceso cultural y social en el que no hace falta ser un ávido lector para poder disfrutar.

Toda persona que haya asistido a la feria durante algún fin de semana o el día de una presentación de un libro importante, habrá notado que la asistencia (en cuanto a cantidad de personas) fue bastante numerosa, más llegando a la tarde-noche, donde por momentos incluso costaba caminar entre tanta gente. Sin embargo, según distintos testimonios de editores y personas a cargo de los diversos stands, esto no se tradujo del todo a la hora de hablar de las ventas.

Con la crisis económica que vive el país, era esperable que simultáneamente se diera una suba considerable en el precio de los libros debido a la devaluación de nuestra moneda; y por otro lado la disminución del consumo de productos que no son de primera necesidad, ya que las prioridades están fijadas en cuestiones más urgentes. Los comerciantes editoriales, quienes son los que más han experimentado el flujo de gente a lo largo de estas semanas (y que también pueden comparar con otros años), sostienen que la feria nunca terminó de explotar. Si bien por momentos La Rural estaba repleta de personas, el movimiento y el recambio no fueron algo constante.

Pero si hablamos de la Feria Internacional del Libro, tenemos que mencionar aquellas cosas que hacen de este evento una experiencia distinta a simplemente ir a una librería a comprar el libro que necesitamos. La feria es una buena oportunidad para que lectores y lectoras de todo el país (o al menos de toda la provincia) puedan acercarse a sus autores favoritos, quizás en busca de una foto, la firma de algún ejemplar, o para intercambiar algunas palabras y demostrar su admiración. Extensas colas de personas de todas las edades se veían formadas, en espera de una firma y una dedicatoria por parte de exitosas novelistas como Florencia Bonelli, de humoristas gráficos que despiertan amor y odio en partes iguales como Nik, o de jóvenes influencers algo ajenos al mundo editorial como Martín Cirio (mejor conocido como La Faraona).

Por otra parte, no hay que olvidar que 2019 es un año electoral y esto se notó mucho ya que los libros de política fueron tal vez los que salvaron a la feria de ser un fracaso rotundo. Y gran parte de este pequeño boom de la literatura política se debió al libro autobiográfico de la ex presidenta y actual senador,a Cristina Fernández de Kirchner, Sinceramente. Con su portada azul radiante se podía ver a la distancia que una gran cantidad de personas estaba llevando bajo su brazo una copia, mientras que los stands debían reponer su stock del -por lejos- el libro más vendido de este año en la feria.

El jueves 9 de mayo fue el cenit de este fenómeno editorial cuando la ex mandataria presentó su libro ante miles de personas que resistieron un insistente lluvia para verla hablar, en un acto que muchos creyeron que iba a ser una excusa para lanzarse como candidata. Esta breve presentación no incluyó mención alguna a la posibilidad de su candidatura de cara a las elecciones presidenciales, pero fue transmitida por muchos canales como si se tratara de una de sus famosas cadenas nacionales.

Otro atractivo fueron las charlas con autores o figuras reconocidas, que prestaron su tiempo para debatir ideas frente a un auditorio, y realmente hubo opciones para todos los gustos, ya que pasaron por la feria Víctor Hugo Morales, Arturo Pérez Reverte, Darío Sztajnszrajber, Gabriel Rolón, entre muchos otros. Incluso por momentos se dieron en simultáneo charlas-debate sobre un mismo tópico pero desde dos perspectivas muy distinta, como cuando por un lado estaban Pacho O’donnell y Juan Grabois, y por el otro Fernando Iglesias, disertando sobre el peronismo.

Por desgracia, el éxito rotundo de libros como Sinceramente solamente sirve para engrosar las estadísticas, ya que fue publicado por un gigante del mercado como es Penguin Random House. Mientras tanto, las editoriales que día a día luchan por sobrevivir en este ambiente tan duro y que cada año que pasa se acercan más y más al abismo, a veces sin siquiera poder disponer de un stand para vender sus productos, han sido las más afectadas una vez más.

El público que asiste religiosamente a la Feria del Libro todos los años no encuentra una correlación con aquel que el resto del año compra libros con cierta frecuencia, por lo que los pocos días que dura el evento son claves para hacer la mayor cantidad de ventas posibles. De lo contrario los sellos y las librerías más pequeñas dependen -como lo vienen haciendo históricamente- de una escueta clientela que le es fiel pero que al mismo tiempo ya no puede adquirir tantos libros como antes.

Podría afirmarse que, como en todo suceso en que el factor económico es crucial, la coyuntura del país ha influido mucho en el desarrollo de la feria. Por otro lado, para sellos como Penguin Random House, Planeta, Sudamericana u otros que tienen un perfil más cercano a una multinacional, no será un golpe tan duro el hecho de vender menos que el año anterior, pero sí para aquellas editoriales pequeñas que se gestionan con gran esfuerzo y que para las cuales cada ejemplar vendido cuenta.

Guido Rusconi – @KamaronBombay

Notas relacionadas

0 comentarios

No hay comentarios aún

No hay comentarios por el momento, querés agregar uno?

Escribe un comentario

Escribe un comentario

Tu mail no será publicado. Los campos obligatorios están marcados *

Nacionales