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Se hace camino al jugar: historia de los mundiales femeninos de fútbol

Se hace camino al jugar: historia de los mundiales femeninos de fútbol
mayo 23
00:56 2019

Este 23 de mayo finaliza la preparación del seleccionado femenino de fútbol para luego partir al mundial de Francia. Tras 12 años de ausencia, volverán a participar de la Copa de la FIFA, que comenzará el 7 de junio.

La octava edición del certamen organizado por la FIFA se disputará en nueve sedes del país europeo y finalizará el 7 de julio. Los equipos que participan se dividen en seis grupos de cuatro. Serán 52 partidos en total. Los dos primeros de cada zona pasarán a octavos de final junto con los cuatro mejores terceros.

En un grupo difícil, Argentina deberá enfrentar a Inglaterra, Escocia y Japón (campeón en 2011). La meta está en pasar de ronda, lo que ya sería histórico teniendo en cuenta que, en participaciones anteriores jugó seis partidos y los perdió todos. Solo metió dos goles y le convirtieron 33.

Breve historia de la Copa del Mundo

Si se sigue la línea del tiempo “oficial” establecida por la FIFA, el mundial de fútbol femenino se inició en la República Popular de China en 1991. Siguió Suecia (1995), EE.UU. (1999), EE.UU. (2003), China (2007), Alemania (2011) y Canadá (2015). En términos de confederaciones, ni África ni América del Sur organizaron el evento hasta ahora.

Pero si nos salimos de esta línea de tiempo vemos que el desarrollo de este deporte en su máxima competencia es más extenso. En 1970 se jugó en Italia el primer partido internacional de fútbol femenino, al que acudieron selecciones representantes de varios países, todas ellas por invitación. Al año siguiente, en 1971 se volvió a realizar en México.

Ambos “mundiales” tuvieron como estrella a Dinamarca, que se consagró campeona en 1970 tras vencer al seleccionado italiano por 2-0 y en México le ganó a las locales por 3-0. Este último mundial es muy significativo para la historia del fútbol femenino en Argentina, ya que la selección participó por primera vez como invitada.

Las “Pioneras del fútbol femenino” que, sobreponiéndose a muchas adversidades, como la falta de técnico, ropa, botines y plata para comer, lograron dar inicio a esta historia con un triunfo sobre Inglaterra de 4-1, un 21 de agosto de 1971. Ese logro deportivo resuena hasta hoy como la hazaña Azteca y es por el cual se celebra el Día de la Mujer Futbolista en nuestro país.

Por diversos motivos, en 1971 se dió por terminada esta competencia hasta dos décadas más tarde, ahora sí con el respaldo de la FIFA. Jugados de manera discontinua a lo largo de la historia, los mundiales de fútbol femenino se encuentran aún invisibilizados en la memoria deportiva de las instituciones y clubes como de la mayoría de la sociedad. Existe una “historia oficial” o masculina del fútbol y estas “otras” historias.

Sin embargo, Francia 2019 y la potencia de la patada colectiva de muchas de las mujeres futbolistas ya están empezando a poner las cosas en su lugar. Son ellas las que consiguieron un mundial continuado y ordenado desde 1991 y las que hoy están recuperando y haciendo visible su historia.

Cortito y al pie: las citas mundialistas oficiales

El mundial realizado en China durante 1991 consagró como campeonas a las estadounidenses ante Noruega en una final que terminó 2-1. Suecia fue la sede en 1995, y en este caso Noruega tuvo su revancha y se llevó el máximo título con un triunfo ante Alemania por 2-0. En 1999 y de local, EE.UU. se llevó la copa con una definición por penales ante China. En tanto, el 2003 tuvo como campeonas a las alemanas con una victoria sobre Suecia por 2-1. De esta manera, el conjunto alemán se convirtió en el primer país en ganar la Copa Mundial tanto masculina como femenina. A su vez, este fue el primer mundial de Argentina, que no llegó a octavos ya que sufrió tres derrotas consecutivas ante Japón, Canadá y Alemania.

El mundial del 2007 transcurrió en China y le otorgó un nuevo triunfo a Alemania, que se llevó el bicampeonato en una final ante Brasil que terminó 2-0. Pero esta final no pasó desapercibida: en el desarrollo de la competencia el mundo se deslumbró ante la creatividad y belleza del juego de una de las máximas figuras del fútbol femenino, la brasileña Marta, quien ganó el balón y bota de oro y convirtió un golazo memorable en la semifinal ante EE.UU.

A su vez, Alemania fue la gran protagonista de este evento deportivo, no solo por lograr el título sino también por las formas en que lo consiguió, además protagonizar una de las mayores goleadas de la historia de la copa mundial con un 11 a 0 ante Argentina y por marcar la cifra récord de 21 goles a favor sin sufrir ningún gol en contra.

El mundial del 2011 en Alemania tuvo como campeonas a las japonesas, en una final de mucha adrenalina que terminó empatada y que finalmente se definió por penales. Fue una nipona, Homare Sawa, quien obtuvo la bota y el balón de oro en esta ocasión.

Finalmente el mundial de Canadá 2015 tuvo nuevamente como campeonas a las estadounidenses, ya una de las potencias del fútbol femenino, que se llevó por tercera vez el máximo trofeo ante Japón por un 5-2. De esta forma EE.UU. ganó tres veces esta competencia, seguida por Alemania con dos, y luego Japón y Noruega, con un título cada uno.

Otro dato importante de la última copa del mundo es que el torneo venía contando con la participación de 16 selecciones y para esta última edición aumentó la cantidad de participantes a 24.

Los números hablan por sí solos y evidencian el salto cuantitativo pero, a la vez, para este deporte a nivel mundial, el crecimiento no ha sido solo numérico sino en muchísimos más aspectos.

Sin embargo, la FIFA sigue sin estar a la altura de las circunstancias y de las demandas de las deportistas. En el último mundial dispuso de canchas con césped artificial, a lo cual las jugadoras presentaron sus desacuerdos ante el riesgo de lesiones que esto implica. Y si bien la selección campeona ganó en 2015 un monto correspondiente a dos millones de dólares incrementando el premio, estuvo muy lejos de su equivalente masculino donde Alemania se llevó 35 millones.

La actual brecha salarial -entre otros aspectos- que sufren las mujeres profesionales de este deporte, la diferenciación económica en los premios como en lo que se destina a la preparación, entre otras dimensiones es lo que provocó que la mejor futbolista del mundo en la actualidad, la noruega Ada Stolsmo Hegerberg, renunciara a su seleccionado en 2017 y no asista al próximo mundial.

Jessica Murphy y Sofía Arnejo

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