Europa

23 julio, 2019

El cruce entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias dificulta un acuerdo de izquierda en España

El presidente español se presentó a la sesión de investidura con la idea de conseguir su reelección sin tener ningún acuerdo cerrado. Mientras le ofrece a Unidas Podemos trabajar juntos, no acepta el gobierno en coalición. Pablo Iglesias, que se bajó de ocupar cualquier cargo en un posible gobierno, le recrimina al socialista el rol de “socio de adorno” que le propone a su formación.

El presidente español, Pedro Sánchez, se presentó a la sesión de investidura con la idea de conseguir su reelección sin tener ningún acuerdo cerrado. Mientras le ofrece a Unidas Podemos (UP) trabajar juntos, no acepta el gobierno en coalición. Pablo Iglesias, que se bajó de ocupar cualquier cargo en un posible gobierno, le recrimina al socialista el rol de “socio de adorno” que le propone a su formación.

La sesión de investidura de este lunes comenzó con un anuncio del candidato a presidente por el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) que buscó más la complicidad de la derecha que de la izquierda. Sánchez propuso modificar la Constitución para que, de no haber otro acuerdo, termine por gobernar la lista más votada. Para lo cual pedía la abstención del Partido Popular y Ciudadanos que permita la investidura a cambio de ese compromiso.

“Les pido que entre todos facilitemos la conformación del gobierno de España y que posteriormente abordemos la cuestión de la reforma para que nunca más vuelva a haber bloqueo en nuestro país”, manifestó.

Las elecciones del 28 de abril dejaron, una vez más, un Congreso español fragmentado y con la entrada del partido de extrema derecha, VOX. El PSOE, que mejoró el número de sus escaños debe igualmente salir a buscar acuerdos con otros partidos.

Unidas Podemos, que perdió 29 diputados, es el principal socio desde la moción de censura que destituyó al conservador Mariano Rajoy y que hizo presidente a Sánchez. Desde hace cinco semanas ambas formaciones mantienen conversaciones pero sin llegar a ningún tipo de pacto. El principal escollo es el tipo de gobierno, coalición o cooperación.

“Disimule un poco”

Pablo Iglesias, de UP, esperó su turno para hacerle ver al candidato socialista que parecía no querer llegar a un acuerdo con su partido. “Su propuesta revela algo muy evidente, si usted quisiera cambiar la Constitución para que pudiera formar un gobierno de partido único, eso revela que usted no quiere o no querría hacer un acuerdo con nosotros, que si está negociando es por que no le queda otra”, explicaba al tiempo que le pedía a Sánchez que “disimule un poco”.

“Renunciamos a los Ministerios de Estado, pero necesitamos competencias y responsabilidades de Gobierno acordes con nuestro peso electoral para formar parte de un gobierno con ustedes. Respeten a los 3,7 millones de votantes”, exigió Iglesias.

Sánchez contestó que la búsqueda del diálogo no esta reñida con su propuesta del cambio de la Constitución. “Yo no renuncio a poder entender con Unidas Podemos, pero si no llegamos a un acuerdo ¿cuál es la solución? ¿convocar nuevamente a elecciones?”. Por otra parte aprovechó para recriminarle a UP la falta de confianza al PSOE: “Eso de tener un policía jurado en el gobierno es un poco raro”.

“Es muy difícil porque venimos de tradiciones políticas y culturales distintas”, se sinceró Sánchez al hablar de las diferencia que pueden surgir al momento de afrontar futuros problemas como socios de gobierno. Aunque en pleno no lo mencionó, el líder socialista se refirió a cómo afrontar la sentencia del juicio de los políticos independentistas catalanes que se espera para los próximos meses o la eventual posibilidad de tener que volver a aplicar el artículo 155 de la Constitución que permite la intervención de un autogobierno como el catalán. Algo que ya hizo el gobierno de Mariano Rajoy con el apoyo de Sánchez pero el desacuerdo de UP.

El candidato del PSOE desmintió ante la cámara que quisiera llegar a un acuerdo con la derecha y manifestó que su intención es gobernar con UP para concretar medidas sociales. No obstante, aclaró que de no haber acuerdo se podría pactar una investidura con contenidos acordados o acuerdos de legislatura sin que ello implique la incorporación de la formación de Iglesias al gobierno.

Aunque Sánchez declaró tenderle la mano a la coalición dijo: “Entre la coalición que ustedes están plateando y que voten con la ultraderecha hay muchas opciones que se pueden abrir en estos días”.

Asombrado por la propuesta, Iglesias le pidió al líder socialista: “Sea prudente al decir lo que piensa, puede haber mucha gente que piense que quizás usted no quiere un gobierno en coalición con UP, porque le propone un papel decorativo”. También recordó que como máxima expresión de colaboración UP había retirado a su candidato de cualquier cargo posible en el gobierno, en referencia a la renuncia hecha por él mismo el viernes pasado. Una exigencia capital que el propio Sánchez manifestaba abiertamente.

Para Sánchez ese calificativo de “adorno” le pareció poco serio, a la vez que le recordó al líder de UP que existen gobiernos de cooperación en Portugal y Dinamarca, así como el último año en el que ambas formaciones trabajaron juntas.

“Cuando planteamos que para desarrollar el programa que teníamos queríamos competencias de Hacienda, ustedes dijeron ni hablar; entonces, alguna competencia de Trabajo, y dijeron que ni hablar. Le dijimos que competencias de Igualdad, y también respondieron que ni hablar ¿De transición ecológica? Ni hablar ¿De Ciencia? Ni hablar. ¿Qué nos han ofrecido ustedes? Explíqueselo a la Cámara”, respondió Iglesias. Esta vez Pedro Sánchez no hizo uso de la palabra.

Por ahora negocian

Pese al desentendimiento que ambos parlamentarios escenificaron este lunes, los medios españoles publican que las negociaciones entre ambas formaciones, que comenzaron este mismo lunes en la mañana, continúan.

Este martes en la primera votación el candidato Pedro Sánchez no alcanzó la mayoría absoluta, 176 votos. Solo sumó los 123 votos socialistas y el del Partido Regionalista de Cantabria, 52 abstenciones (entre ellos los de UP) y 170 votos en contra. Pasadas unas 48 horas, habrá una segunda votación en la que solo alcanzará que haya más síes que noes.

De no conformarse un gobierno el próximo jueves, comenzará a correr el plazo de dos meses para que algún candidato obtenga la confianza de la cámara. En caso contrario se repetiría las elecciones en noviembre. Serían las cuartas elecciones generales desde finales de 2015.

Luciano Coccio, desde Barcelona – @LuchismoD

Si llegaste hasta acá es porque te interesa la información rigurosa, porque valorás tener otra mirada más allá del bombardeo cotidiano de la gran mayoría de los medios. NOTAS Periodismo Popular cuenta con vos para renovarlo cada día. Defendé la otra mirada.

Aportá a Notas

¿Querés uno de nuestros libros?

Podés conseguirlo a precio promocional haciendo click en la imagen. ¡Escribinos y te contactamos para hacértelo llegar!

Conseguilos