Cultura

16 agosto, 2019

Respect, Aretha

El 16 de agosto de 2018 falleció Aretha Franklin, una de las mejores cantantes de la historia y, desde su lugar, una referente para el movimiento por los derechos civiles y la lucha feminista. Una mujer que revolucionó muchos espacios tanto en la música como en la sociedad y nunca dejó de hacerlo.

Juan Manuel Noval

@JuanN38

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Aretha Franklin nació en Memphis en 1942, su madre era cantante de góspel y su padre un famoso predicador. La herencia familiar fue clave en su formación, su casa e iglesia eran lugares donde confluian referentes de toda la cultura afroamericana. Durante esta etapa se nutrió de influencias como Clara Ward, Mahalia Jackson, Sam Cooke, Jackie Wilson y otras figuras de ese calibre.

Su talento no tardó en expresarse, aunque el éxito masivo no fue inmediato, lo que hace de sus primeros discos un periodo más que atractivo. Su primera grabación data de 1956 cuando tenía 14 años, The Gospel Soul of Aretha Franklin, donde podemos escucharla a ella con el piano nomás y un puñado de nueve canciones góspel dentro de las cuales se encuentra “Precious Lord”, la canción favorita del Martin Luther King.

Cinco años más tarde editó su segundo disco, Aretha: With The Ray Bryant Combo, con el cual consiguió firmar un contrato con Columbia Records con quienes publicaría seis grabaciones. En esta etapa su música deambuló más hacia el jazz y el pop y, aunque incluyó matices de soul y góspel, no terminó de hallar su rumbo y explotar su potencial.

No dejan de ser increíbles grabaciones, lo cual pone en evidencia la versatilidad de Aretha para maniobrar distintos estilos. Finalmente dejó Columbia y firmó contrato con Atlantic, musicalmente se direccionó más definida a fusionar sus raíces del góspel con el Rhythm and blues, y acá pegó el salto.

En 1967 sale el sencillo “I never loved a man the way I love you”, el cual daría nombre al disco, y fue un éxito inmediato. Pero no pasaron dos meses y salió a la luz “Respect”, consolidando lo que hasta entonces era potencial. No solo fue su máximo hit sino algo más. Este es un cover de Otis Reding al cual le hicieron unas modificaciones en la estructura y algunos agregados, pero sobretodo le imprimió una impronta única, y de esta manera Aretha resignificó por completo esta canción y la convirtió en un himno del movimiento por los derechos civiles y el feminismo.

Luego de este disco y sus sucesores (Lady Soul y Aretha Now, entre otros), los cuales vinieron cargados de todo un arsenal de temones y éxitos masivos, quedó establecido el lugar de Aretha tanto dentro de la música como en la sociedad. Esta referencia se vio plasmada luego al ganar dos premios Grammys, al ser la primera mujer afroamericana en aparecer en la revista Time, al recibir un reconocimiento de la SCLC por el mismo Marthin Luther King, y más adelante, al ser la primera mujer que entró en el Hall de la Fama del Rock and Roll.

Volviendo a su carrera, la segunda parte de los setenta fueron más erráticos comercialmente, aunque no dejaron de tener un enriquecido repertorio de canciones, entre las cuales resaltan covers de éxitos previos de bandas como The Beatles o Simon & Garfunkel.

Para los ochenta se produce otro punto de inflexión y Aretha decide alejarse de Atlantic y apostar por renovar sus producciones y también adaptarse a la música de la época, como bien diría ella misma. Acá nos encontramos con discos con tendencias hacia el pop y éxitos como “Freeway to love” o “Sisters are doin’ it for themselves” con Eurythmics; Aretha donde se vuelve más rockero y hace un cover de “Jumpin Jack Flash” junto a Keith Richards; y One Lord, One Faith, One Baptism donde retomó sus raíces góspel en un homenaje a la muerte de su padre.

En los años siguientes sus ediciones fueron más espaciadas en tiempo, siguió participando de grabaciones con otros artistas, tuvo momentos de intensas giras y sacó su propio sello discográfico Aretha Records.

Es muy difícil resumir la vida de alguien así en una hoja, por suerte sus canciones están ahí para que podamos escucharlas. De la historia de Aretha se pueden sacar muchas reflexiones y por eso valen la pena estas líneas.

Aretha fue una de las mejores cantantes de la historia, una cantante que aprendió a tocar el piano de manera autodidacta, y que podía tocar y cantar manteniendo una armonía perfecta entre ambas destrezas. Aretha constantemente desafió sus límites musicales e incursionó en distintas áreas, saliendo de los lugares de comodidad, siendo capaz de dominar distintos estilos y haciendo que todos suenen bien. Fue una referente para el movimiento por los derechos civiles y la lucha feminista y fue consecuente con ese rol que ocupaba. Fue una mujer que revolucionó muchos espacios tanto en la música como en la sociedad, y que nunca dejó de hacerlo.

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