Cultura

24 octubre, 2019

Las ocho razones por las que Marvel’s Agents of SH.I.E.L.D. es T.A.N. B.U.E.N.A.

La serie que cuenta las aventuras de los agentes de la organización más emblemática del universo Marvel tiene cinco de sus seis temporadas disponibles en Netflix y garantiza entretenimiento, aventuras, actitud rockera, acción y conspiraciones varias. Para maratonear fuerte.

Ramiro Acevedo

@raminaturalista

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Marvel’s Agents of SH.I.E.L.D. (en adelante MAoS) es una serie producida por la división de Marvel para televisión (responsable también de Agent Carter, Daredevil, Jessica Jones y otras). Cinco de sus seis temporadas están disponibles en Netflix. La serie cuenta las aventuras de un grupo de agentes de la organización S.H.I.E.L.D., que en inglés quiere decir escudo y proviene del acrónimo de Strategic Homeland Intervention, Enforcement, and Logistics Division

La razón de ser de S.H.I.E.L.D. es proteger al mundo cuando otros medios fallen, tal como lo hace en la primer película de Avengers cuando New York es atacada por un ejército alienígena. A lo largo de la serie la agencia debe ser reconstruida después de su disolución en una de las películas del Capitán América. La propuesta de MAoS está muy bien balanceada entre el entretenimiento y una producción de calidad, por eso vale la pena mirarla, recomendarla y no dejar de prestar atención a los motivos por los que es T.A.N. B.U.E.N.A.

[T]rama

A lo largo de seis temporadas (y con la séptima y última anunciada para el 2020) acompaña a los agentes de la organización en aventuras que los llevan a distintos lugares de este mundo, otros, con aliens, demonios, inhumanos, agencias rivales, el ejército norteamericano.

El protagonista de la historia es el agente Phil Coulson, de aparición en las primeras películas de Marvel. Su tarea es la de reconstruir esta organización y para eso recluta nuevos agentes y recupera una agente histórica, alejada en el último tiempo del campo de batalla.

[A]venturera

Lo mejor de la serie es que representa muy bien el género de aventuras. No es una serie de acción (lo relevante no son los tiros) ni de suspenso. Hay tiros, sí. También misterios, conspiraciones, artes marciales y giros del guión. Y además están en general muy bien usados. Pero lo que destaca es su estilo aventurero.

Por momentos es una road movie interdimensional, en otros explora los confines del mundo, en otros sus profundidades, en otros planetas distantes y hasta viajes en el tiempo. Tiene el vértigo de la aventura, antes de llegar al fin de cada misión se construyen los misterios de la siguiente y así.

[N]o traiciona

Como su nombre lo indica es una serie 100% Marvel. Y no traiciona. Hay demonios, monstruos, conspiraciones y demás. Pero también conflictos personales. Muchos.

La discriminación, la persecución y el miedo a quien es distinto (como en X-Men por ejemplo). Los dilemas del sacrificio por la causa y el anhelo de una vida sin preocupaciones. La culpa de quien sobrevive. La lealtad y la deslealtad. Y mucho amor. Correspondido, no correspondido, inconcluso, no iniciado. Amor, amor, amor.

[B]ien producida

En general las series usan muchos recursos para producir los pilotos (el primer capítulo, con el que se venden los productos a las cadenas de televisión) y después se ajustan a recursos más limitados. En MAoS parece ser al revés. Los primeros capítulos se ven toscos, como si no hubiera recursos para hacerla y todo fuera de cartón. A partir de ahí es como si se hubiera abierto la canilla de los recursos y los efectos, escenarios, elencos y demás empiezan a crecer exponencialmente.

Se nota -por ejemplo- en las apariciones de Samuel Jackson como Nick Fury y Cobie Smulders (Robin de How i meet your mother) como Maria Hill, protagonistas de las películas de Marvel.

[U]nida al universo Marvel

Lo bien resuelto que está este aspecto de la serie sorprende. La propuesta de MAoS es la de ser la segunda línea del universo cinematográfico de Marvel. Para pelear con Thanos hay que llamar a Thor, el Capitán América y el resto de los pesados posta. Y S.H.I.E.L.D. se ocupa de la cotidianidad carente de glamour de cuidar el mundo día tras día. Pero nunca se despega de ese universo mainstream.

Cada temporada de la serie se vincula (muy creativamente) con la película del momento. Se inicia con la desaparición de Fury en Capitán América – Winter Soldier y su paso a la clandestinidad, retoma la “muerte” de Coulson en la primer Avengers, el conflicto por el registro de humanos poderosos en Civil War, la infiltración de Hydra, la tradición de Agent Carter y así muchas veces. Hacia el final aparecen los viajes en el tiempo de Avengers End Game. Y la verdad sea dicha, la rompen.

[E]stética

La estética de la serie es excelente. Muestra muchísimas armas para construir una propuesta coherente de estilo que involucra vestuarios, escenarios, iluminación, locaciones y demás. Tiene elementos de estética militar pero no tipo verde camuflado sino una mezcla de black ops y exoesqueleto. También un trasfondo industrial de gran escala, todo en SHIELD se hace en unas fábricas gigantes, locaciones hiperdesarroladas con vigas, grúas, miles de personas trabajando. Y finalmente un culto a la ciencia en su versión laboratorio de avanzada. Y los aviones. Una mezcla de tecnología de punta con Mad Men

Pero lo más atractivo en cuanto a estética es su actitud rockera. No hay otra forma de decirle. Tiene una irreverencia rockera. Y Ming-Na Wen (datazo: es la voz de Mulán), quien personifica a la agente Melinda May es la Mick Jagger de esa irreverencia.

[N]etflix

El formato que tiene es perfecto para el streaming. Como se suele decir, es una serie muy maratoneable. Cada temporada tiene más o menos 22 capítulos pero se dividen en tres “pods”, que son divisiones al interior de la temporada. En cada uno de estos pods (de siete u ocho capítulos) se va contando una historia que da paso a la siguiente y que cierran en conjunto hacia el final de la temporada. Lo justo para un domingo de series.

Además, MAoS maneja un equilibrio excelente entre fan service y vuelo propio. Fan service es un concepto que proviene del mundo del animé pero que se utiliza también para series y películas para referenciar contenidos, apariciones, giros de la trama, regresos o lo que sea que está destinado a obtener la aprobación de los espectadores. La muerte del Rey de la Noche a manos de Arya Stark en Game of Thrones es un ejemplo notable de esto.

Bueno, MAoS tiene algo de fan service, pero no se pasa, no es una serie solo hecha para la simpatía. Asume algunos riesgos de guión que le aportan novedad. No está hecha por un algoritmo.

[A]cierta con los personajes

Como siempre, la ficción es tan buena y tan mala como sus personajes. Acá además hay cientos. Hay una gran rotación. Pero la serie no se hace confusa ni son apariciones fan service.

Como todas las ficciones largas MAoS necesita renovar, pero se hace con calidad y criterio. Les enamorades del laboratorio la rompen (Fitz y Simmons), la ninja rockera de Melinda May es todo. Skie es medio sufrida pero se llega a quererla. Y Coulson, el protagonista central de la historia, es aparato pero no se pasa, sumado a que tiene un lado retro muy simpático. En las primeras tres temporadas la serie tiene un malo excelente. Construido con la paciencia de Breaking Bad.

***

En síntesis, MAoS no le cambia la vida a nadie. Pero entretiene (lo que no es poco) con mucha calidad visual, referencias muy bien elaboradas a un universo cinematográfico amplio, un mundo de conflictos personales y -sobre todo- con mucho vértigo aventurero. Para maratonear.

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