Géneros

10 marzo, 2020

Una mujer policía denunció a su superior por abuso sexual: a ella la echaron y a él lo ascendieron

Todo comenzó en el año 2001 y la denuncia penal fue realizada el año pasado. Una historia repleta de injusticias, violencia de género y complicidades.

Mariela Neira, ex integrante de la policía cordobesa, fue dada de baja de la fuerza luego de denunciar penalmente al comisario inspector, Mauricio Mielgo, por abuso y acoso sexual. A él, sin embargo, lo ascendieron y quedó a cargo de la Unidad Regional Departamental Marcos Juárez.

“Él era mi jefe directo y siempre me buscaba y perseguía. Esperaba que yo estuviera de guardia para quedarnos solos. Desde ese momento nunca paró de acosarme. Muchas veces lo dejé pasar porque tenía miedo y porque cuando lo denuncias a tus superiores nunca hacen nada. Nadie te cree cuando decís la verdad”, contó Neira a Tiempo Argentino.

Tras más de 19 años en la misma situación, la ex cabo de la Policía de la provincia de Córdoba presentó una denuncia penal. Lo hizo el 21 de febrero pasado, luego de nueves de haber sido dada de baja. “Quiero que me devuelvan el trabajo que me robaron y que limpien mi imagen”, pidió.

Los hechos de violencia datan del año 2001, cuando Neira ingresó a trabajar a la comisaría de Corral de Bustos, sur de Córdoba. Sin embargo, durante toda su carrera en la fuerza recorrió múltiples destinos.

“Donde yo estuviera, él iba. Me caía por sorpresa. Era imposible seguir trabajando. Cuando empezaba una relación él se enteraba y me trasladaba. Una vez hizo correr el rumor de que yo salía con tres tipos a la vez y que los presionaba para sacarles plata. Él me arruinó la vida”, contó.

Por su parte, el secretario general de la Unión de Policías y Penitenciarios de Córdoba, quien patrocina a Neira en la denuncia, René Zavala, reveló que desde aquella denuncia llegaron otros 47 casos de acoso por parte de superiores dentro de la fuerza. “La mayoría no tiene elementos probatorios para judicializar la situación. Suelen ser dos verdades enfrentadas”, describió.

Sin embargo, en este caso la ex oficial presentó pruebas de conversaciones telefónicas. “Me mandaba mensajes todo el tiempo. El 21 de octubre de 2018 me escribió para saludarme por el Día de la Madre y me pidió que le mandara una foto de mis ‘melones’. Yo no le respondí y me empezó a mandar fotos de sus genitales. Guardé todos esos mensajes como prueba de que era una persona enferma”, contó.

Al respecto, Zavala dijo que dichas pruebas “lo comprometen seriamente” y que Mielgo “debería estar en situación pasiva y no dando órdenes como si nada de esto hubiera existido”.

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