Mundo Gremial

24 marzo, 2020

Cuando les periodistas se convirtieron en trabajadores y trabajadoras

Si bien el 7 de junio se celebra, desde 1938, el Día del Periodista, existe otra fecha que marca la identidad de un gremio históricamente tensionado entre el trabajo intelectual y su pertenencia a la clase obrera: el 25 de marzo se conmemora la creación del Estatuto del Periodista Profesional.

Santiago Mayor

@SantiMayor_

COMPARTIR AHORA

El 25 de marzo de 1944 el decreto 7618 estableció la creación del Estatuto del Periodista Profesional en Argentina. La iniciativa fue impulsada por activistas del gremio que consiguieron el respaldo del entonces titular del Departamento de Trabajo, Juan Domingo Perón. 

La normativa -luego convertida en ley- se sancionó junto al Estatuto de Empleados Administrativos de Empresas Periodísticas y estableció, por primera vez, derechos universales para quienes desempeñaban tareas en empresas de medios de comunicación: fueran periodistas, empleados administrativos (hasta entonces considerados bajo el convenio de Comercio), de maestranza u otres. 

Sin duda significó un punto de inflexión para el gremio, en un momento de la historia argentina en que la clase trabajadora se constituyó definitivamente como un actor social y político de relevancia. 

Hasta entonces -aunque sus resabios persisten hasta hoy- las y los periodistas se ubicaban por fuera del mundo obrero. En parte por la historia misma de la profesión que había surgido entre capas intelectuales y hasta aristocráticas de la sociedad, pero también por cierto menosprecio al trabajo manual y a identificarse con otros trabajadores y trabajadoras.

De la huelga de La Prensa al Estatuto

Pero como todo derecho ganado, el Estatuto no fue producto de una idea brillante surgida en algún despacho gubernamental. 

“Desde el mismo momento en que se instituyó el Estatuto en 1944, hubo discusiones en el seno de las organizaciones gremiales de prensa sobre cómo se había llegado a esta conquista”, explicó a Notas el periodista e historiador del gremio de prensa Tomás Eliaschev.

En ese sentido recordó que “había todo un sector que resaltaba la importancia del ascendente coronel Perón y, por el otro lado, había quienes planteaban que era un mérito de todas las luchas anteriores”. 

“Como quiera que sea, lo cierto es que hay algunos hitos previos que es necesario tener en cuenta”, aseguró. 

Sin duda, el primero punto ineludible fue la histórica huelga de periodistas de 1919 en el diario La Prensa (uno de los más importantes de la época). Durante esas jornadas se creó también el primer Sindicato de Periodistas y Afines. “Fue como el primer gran momento del gremialismo de prensa”, subrayó Eliaschev, autor del libro No nos callan nunca más. Una historia de libertad de expresión y censura. La disputa adentro de los medios

“Es un paro muy importante de por lo menos una semana en la que el diario no salió, porque los periodistas contaban con el apoyo y la adhesión de los gráficos que tenían sus propios reclamos”, agregó. En ese sentido, si bien la huelga fue derrotada y el sindicato no tuvo continuidad, “de allí surgió el dirigente Octavio Palazzolo, que fue quien influenció -estando acreditado en Casa Rosada- a Perón”.

Pero además se pueden destacar otros hitos que antecedieron al Estatuto. En 1926 un diputado de la Unión Cívica Radical, Víctor Guillot, que era periodista y escritor, “presentó en el Congreso un primer proyecto de Estatuto del Periodista que buscaba establecer las categorías laborales, un sueldo mínimo, prohibición de despidos salvo casos extremos y derecho a la indemnización”, comentó Eliaschev.

“Después en 1938 se hizo el primer Congreso Nacional de Periodistas que estableció el 7 de junio como el día para conmemorar la profesión y al año siguiente se creó la Federación Argentina de Periodistas”, completó.

Un gremio golpeado pero que se organiza

Desde 1944 ha corrido mucha agua bajo el puente. Diversas organizaciones gremiales han surgido y se han extinguido. Al menos 250 trabajadores y trabajadoras de prensa sufrieron la muerte o la desaparición entre 1966 y 1983, en su mayoría activistas políticos y sindicales. El más recordado, por supuesto, Rodolfo Walsh que quiso la historia que cayera asesinado por un grupo de tareas un 25 de marzo. 

El neoliberalismo postdictadura también golpeó al gremio, como a todos los sectores de la clase. Sin embargo, desde hace algunos años se viene gestando un resurgimiento de la actividad sindical.

En la capital del país, el Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBA), surgido en 2015 desde las empresas periodísticas y como respuesta a la falta de representación de las entidades gremiales preexistentes, se ha consolidado a pesar de haber sufrido los cuatro años de gobierno de Mauricio Macri. 

Más de cuatro mil puestos de trabajo perdidos en todo el país, la mayoría en los grandes medios asentados en territorio porteño, no impidieron que el sindicato se asiente, crezca y obtenga victorias. Sin duda la más importante, la de la Agencia Télam, con la huelga más larga de la historia del gremio, donde se evitó el desguace de la empresa y el despido del 40% del personal.

Y sobre el final de la gestión de Cambiemos la recuperación de la Federación Argentina de Trabajadores de Prensa (Fatpren), hasta entonces en manos de la burocracia, por parte de un frente de sindicatos de todo el país que logró que, por primera vez en la historia, una mujer sea secretaria general: Carla Gaudensi quien además es delegada de Télam y secretaria de Acción Social del SiPreBA.

Sin duda los desafíos para las y los trabajadores de prensa en el mundo y en nuestro país son inmensos. No sólo por el ajuste y el declive del modelo de negocios histórico de los medios privados, si no también por el avance de nuevas tecnologías que -casi siempre- son utilizadas por la patronal para precarizar aún más las condiciones laborales.

El desafío es dar respuesta a esa nueva realidad por la propositiva. Pensando una regulación que garantice condiciones dignas de trabajo para todos y todas. En definitiva algo similar a lo que un núcleo de activistas y militantes logró, allá por 1944.

Si llegaste hasta acá es porque te interesa la información rigurosa, porque valorás tener otra mirada más allá del bombardeo cotidiano de la gran mayoría de los medios. NOTAS Periodismo Popular cuenta con vos para renovarlo cada día. Defendé la otra mirada.

Aportá a Notas

¿Querés uno de nuestros libros?

Podés conseguirlo a precio promocional haciendo click en la imagen. ¡Escribinos y te contactamos para hacértelo llegar!

Conseguilos