Nacionales

6 agosto, 2020

La explosión de Beirut puede pasar en La Boca a menor escala

Hay tres mil kilos de nitrato de celulosa mal cuidados en el Museo del Cine. Un inspector de seguridad e higiene de la Ciudad y los trabajadores denuncian que es una bomba de tiempo.

Crédito: Leandro Teysseire / Página 12

Guido Molteni

@GuidoMolte

COMPARTIR AHORA

“Tenemos un polvorín lleno de nitrato en medio de La Boca. Es igual a Beirut, pero a menor escala”. Las palabras de Marta Notari, delegada de los trabajadores del Museo del Cine “Pablo Ducrós Hicken”, generan escalofríos. Ubicada en la calle Ministro Brin al 615, la sede donde descansan más de 90 mil rollos de películas que se hicieron en la historia argentina y que depende del Gobierno de la Ciudad es una bomba de tiempo que, según los especialistas, puede estallar en cualquier momento.

En el edificio que está rodeado de casas se depositan cerca de tres mil kilos de Nitrato de Celulosa y 90 mil kilos de Acetato, ambos en malas condiciones de cuidado. Allí trabajan cerca de 50 personas dependientes del Museo. “Hasta mediados del siglo XX las películas eran de nitrato de celulosa. Luego mutó a acetato. Y como era muy inflamable, después se desarrollaron otros materiales más seguros. Nuestro nitrato, al ser de celulosa, es más peligroso que el de amonio que explotó en Beirut porque el nuestro no necesita un factor externo para explotar”, explica Notari.

“Nosotros tratamos de no naturalizar que tenemos un polvorín debajo nuestro, pero da miedo saber que el depósito está en la planta baja y nosotros en el primer piso. Donde almorzamos, abajo tenemos un polvorín. Si bien es muy valioso tener la guarda de ese material, queremos que sea en condiciones adecuadas para no estar en peligro. El gobierno tiene que garantizarnos que no vamos a explotar”, agrega.

Crédito: Comisión Interna del Museo del Cine (ATE)

Edgardo Castro, inspector de seguridad e higiene de la Ciudad de Buenos Aires, confirma las denuncias de los trabajadores. “Yo soy ingeniero en Seguridad y Químico, hice el peritaje dentro del lugar y te puedo decir que es más probable una explosión ahí que lo que pasó en Beirut. El nitrato de amonio es estable y no se prende fuego. Este es peor. La nitrocelulosa se puede encender por distintos factores, desde eléctricos hasta por calor. Y, además, desde el punto de vista de la reacción química, la energía que genera la nitrocelulosa es igual o mayor que el nitrato de amonio. Los vecinos están en peligro y los bomberos ni hablar, si fuera bombero no paso ni por la esquina”, explica Castro.

“Cuando vos tenés sustancias de esas características y acumulás grandes cantidades, hay un fenómeno físico electromagnético que puede producir detonaciones espontáneas, en condiciones muy particulares”, detalla el inspector. “En nuestro caso, con el tiempo estas sustancias si no están bien cuidadas se descomponen y se degradan. Y cuando se empiezan a descomponer, se transforman en inestables. Entonces el nitro se dispara de la celulosa, se pega en el contenedor que es ese disco de chapa y a partir de ahí empieza a ser peligroso. Con que detone una, después tenés una reacción en cadena. Eso podría provocar una explosión y un incendio que no lo podés parar con agua, pueden venir todos los bomberos del planeta que no le van a hacer nada por el tipo de componente que tiene”, agrega.

Además, explica que “tenés la toxicidad de los gases de combustión, el alta de temperatura de desarrollo, la velocidad de reacción de incendio, lo que genera la condición de explosión. Cuando tenés sustancias que se queman muy rápido, la tendencia es a que explote. Por eso todo lo que es nitrocelulosa tiene que estar en un bunker y a 200 metros de cualquier vecino, mínimo. Vos acá tenés casas al lado del depósito de nitrato”.

Actualmente, esta situación se encuentra judicializada en el juzgado 14 del fuero Contencioso Administrativo y Tributario de CABA. A partir de esa causa, llevada adelante por ATE Capital e iniciada en 2018, se logró que el Gobierno de la Ciudad realizara un convenio con el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) para trasladar las películas, pero al día de la fecha no hubo avances concretos. A su vez, a través de dicho expediente, son los propios trabajadores del Museo quienes piden realizar trabajo presencial aun en el marco de la pandemia y el Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio, para salvaguardar el patrimonio cultural de la ciudad.

Si llegaste hasta acá es porque te interesa la información rigurosa, porque valorás tener otra mirada más allá del bombardeo cotidiano de la gran mayoría de los medios. NOTAS Periodismo Popular cuenta con vos para renovarlo cada día. Defendé la otra mirada.

Aportá a Notas

¿Querés uno de nuestros libros?

Podés conseguirlo a precio promocional haciendo click en la imagen. ¡Escribinos y te contactamos para hacértelo llegar!

Conseguilos