Derechos Humanos

6 septiembre, 2020

El Ejército argentino reivindicó el terrorismo de Estado

Mediante un posteo en sus redes sociales recordó la muerte de dos soldados en el marco del llamado “Operativo Independencia”, realizado en Tucumán en 1975 y que sirvió de prueba piloto para el genocidio que llevaría a cabo la dictadura iniciada un año más tarde.

Acdel Vilas y Domingo Bussi en Tucumán, 1975

Este sábado 5 de septiembre el Ejército argentino publicó en sus redes sociales un homenaje al subteniente Rodolfo Berdina y el soldado Ismael Maldonado, muertos en 1975 en el marco de un enfrentamiento con el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), en Tucumán. 

“Ofrendaron su vida en cumplimiento del deber militar”, sostuvieron desde la institución. El posteo estuvo acompañado de una imagen que tenía el logo del Ministerio de Defensa de la Nación, que conduce Agustín Rossi, y los lemas “honrar el valor”, “aliviar el dolor”, “cumplir con la patria”.

El hecho al que se hace referencia se llevó a cabo en el marco del “Operativo Independencia” realizado bajo el gobierno democrático de Isabel Martínez de Perón pero que, a la postre, se mostró como el inicio del Terrorismo de Estado que aplicó la dictadura entre 1976 y 1983.

De hecho en 2017 diez militares fueron condenados a distintas penas por delitos de lesa humanidad cometidos en el marco del “Operativo”. Actualmente se está llevando a cabo un segundo juicio con 26 imputados acusados de cometer 336 violaciones a los derechos humanos.

Por este motivo, la publicación generó un amplio repudio, incluso de dirigentes oficialistas. Fue el caso del intendente del municipio tucumano de Tafí Viejo, el peronista Javier Noguera. “Repudiamos asociar ‘El deber militar’ al Operativo Independencia, y que sea recordado como una forma de cumplir con la patria, o una proeza institucional”, escribió en Twitter.

En la misma línea, el legislador porteño Leandro Santoro afirmó que “estas cosas no ayudan en nada. Menos en este momento”. Asimismo recordó que ese mismo día se llevó a cabo “el primer golpe de Estado contra un gobierno constitucional y no leí declaración alguna en su cuenta”. Se refería al derrocamiento de Hipólito Yirigoyen el 5 de septiembre de 1930.

No es la primera vez que el Ejército realiza un homenaje de estas características, sin embargo no deja de llamar la atención. Sobre todo luego de que, en el mes de abril, el presidente Alberto Fernández llamara a dar “vuelta la página” destacando que todos los mandos actuales de las Fuerzas Armadas habían sido formados en democracia.

¿Qué fue el Operativo Independencia?

El 5 de febrero de 1975, la presidenta Isabel Perón publicó el decreto 261/75 que establecía en su artículo primero que “el Comando General del Ejército procederá a ejecutar las operaciones militares que sean necesarias a efectos de neutralizar y/o aniquilar el accionar de elementos subversivos que actúan en la provincia de Tucumán”.

Se refería puntualmente a la Compañía de Monte Ramón Rosa Jiménez del ERP. Fue bautizada así en homenaje a un obrero zafrero del Ingenio Santa Lucía asesinado por la policía en 1972.

En enero de 1975, fueron nombrados y designados en Tucumán el general Acdel Vilas -fallecido en 2010- como Comandante de la V Brigada y Carlos Delía Larroca como Jefe del III Cuerpo. Aunque el decreto es de febrero, ambos asumieron sus puestos y comenzaron a preparar el Operativo un mes antes. De hecho, la investigadora Inés Izaguirre afirmó que la planificación empezó previamente, en paralelo con la sanción de la ley 20.840/74 de “Seguridad Nacional. Penalidades para las actividades subversivas en todas sus manifestaciones”. 

Antonio Domingo Bussi -que llegó a ser gobernador provincial en 1995 y falleció en 2011- reemplazó a Vilas en diciembre de 1975 al frente del Operativo.

Durante aquel año 10 mil militares se desplegaron en territorio provincial y la escuela Diego de Rojas se convirtió en el primer centro clandestino de detención, torturas y exterminio de todo el país, más conocido como Escuelita de Famaillá.

Al igual que la dictadura, el terrorismo aplicado en Tucumán utilizó la excusa del combate a la guerrilla como forma de desarticular la organización popular. De las 271 víctimas que se incluyeron en el primer juicio por el Operativo Independencia el 42% eran obreros mientras que sólo el 7% pertenecía al ERP.

La mayoría de los asesinados, torturados y desaparecidos fueron trabajadores sindicalizados y activistas de los ingenios azucareros. Esto sería recompensado luego por los patrones de la industria que crearon el Fondo Patriótico Azucarero. Este funcionó entre 1976 y 1977 y recaudó cerca de 5 millones de dólares para el gobierno de facto. 

El abogado querellante del primer juicio por los crímenes cometidos durante el Operativo, Rodrigo Scrocchi, sostuvo que “no sólo fue un laboratorio” sino que fue también “una especie de graduación para los altos mandos militares y de inteligencia que venían hace muchos años preparándose en lo que llamaban la guerra contrarrevolucionaria y la doctrina de la seguridad nacional”. 

“Por eso también pasó tanta tropa por el Operativo Independencia. Venían aquí a aplicar todo lo aprendido. Eso se sistematizó y a partir de marzo de 1976 se desperdigó por todo el país”, completó.

Si llegaste hasta acá es porque te interesa la información rigurosa, porque valorás tener otra mirada más allá del bombardeo cotidiano de la gran mayoría de los medios. NOTAS Periodismo Popular cuenta con vos para renovarlo cada día. Defendé la otra mirada.

Aportá a Notas

¿Querés uno de nuestros libros?

Podés conseguirlo a precio promocional haciendo click en la imagen. ¡Escribinos y te contactamos para hacértelo llegar!

Conseguilos