El Mundo

18 noviembre, 2020

El reino del sur

Al sur del Río Colorado en Argentina y el Biobío en Chile existió en el siglo XIX y durante dos años un reino mapuche gobernado por un francés: el abogado Orélie Antoine de Tounens. La familia real en el exilio reside actualmente en Francia y continúa exigiendo la restitución del Reino de la Araucanía y la Patagonia.

El mapa del Reino de la Araucanía y Patagonia (izquierda) y un retrato de Orélie Antoine de Tounens (derecha)

Santiago Mayor

@SantiMayor

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En 1825 nació, en La Chaise, al sudoeste de Francia, el fundador de una dinastía de reyes. Orélie Antoine de Tounens, octavo hijo de dos campesinos, se hizo abogado y masón en su Francia natal. Allí su primera batalla legal la dio para que su apellido recuperara el “de”, símbolo de nobleza, que había desaparecido en el siglo XVIII. Luego de trabajar algunos años como procurador del tribunal de primera instancia y de comercio del distrito de Périgueux, en 1858 se embarcó hacia Chile donde llevaría a cabo la gesta que lo hizo famoso.

Arribó ese mismo año al puerto de Coquimbo y se instaló en Valparaíso. En 1860, finalmente, decidió mudarse a Valdivia donde entabló relación con distintos líderes mapuches con un objetivo concreto: fundar un reino.

De norte a sur y de costa a costa

No está claro por qué, pero Orélie Antoine logró que los originarios de la Araucanía vieran con buenos ojos su proyecto de fundar un Estado para la nación mapuche y que él fuera proclamado rey.

El lonco Quilapán fue el mediador que le permitió ingresar a un territorio vedado para los extranjeros. Las tribus mapuches habían resistido a la conquista extranjera no solo durante la época de la colonia española sino también antes, frente al avance del Imperio Inca, y posteriormente, ante las fuerzas de la República de Chile.

Así, el 17 de noviembre de 1860, se realizó una Futa Kollong (asamblea de la nación mapuche en la que se reunieron las autoridades políticas, militares y espirituales) que decidió dar nacimiento al Reino de la Araucanía proclamando a Orélie Antoine de Tounens como rey. Tres días después, el mandatario del reino recién creado proclamó la anexión de la Patagonia, extendiendo su territorio al otro lado de la cordillera. Así, los límites del nuevo Estado estaban dados por el Río Biobio y el Río Colorado al norte, el Océano Pacífico al oeste, el Atlántico al este y el Estrecho de Magallanes al sur. La capital del reino se ubicó en la ciudad de Perquenco.

También se proclamó una Constitución de 66 artículos que regía la nueva Monarquía Constitucional. La carta magna declaraba la forma de gobierno compuesta por: un rey o reina hereditario; un Consejo de Ministros dependiente directamente del rey; un Consejo del Reino compuesto por los nobles de la monarquía; un Consejo de Estado que también actuaba en nombre del gobierno y dependía del rey y un Cuerpo Legislativo compuesto por un representante cada 50 mil habitantes y elegido por sufragio universal.

Curiosamente, de Tounens había escrito cinco meses antes de la fundación del reino a su amigo La Grange a quién nombró ministro de Relaciones Exteriores. En la carta que le envió lo encomendaba a “hacer las gestiones necesarias para obtener de Su Majestad el Emperador de los franceses una audiencia” con el objetivo de “contratar un préstamo” de “hasta 50 millones”. En la misiva el rey se encargaba de aclararle a su ministro que todo debía llevarse a cabo “si es posible antes de dar a conocer nada públicamente”.

La intención de Orélie Antoine era que con ese dinero se reclutaran soldados y se comprara armamento en Europa para constituir el nuevo ejército del reino. El envío anticipado del pedido consistía en gestionar lo antes posible la seguridad para un nuevo Estado que nacería en una zona conflictiva.

Derrota y reino en el exilio

Tras varios intentos fallidos de obtener algún reconocimiento internacional el Reino de la Araucanía y Patagonia llegó a su fin en 1862.

La guerra de Arauco llevaba ya más de tres siglos. El imperio español primero y el gobierno de Chile después habían intentado infructuosamente conquistar el territorio mapuche. Sin embargo, una serie de eventos cuyo punto más alto fue la proclamación del nuevo reino regido por Orélie Antoine, determinó al presidente chileno José Joaquín Perez a iniciar la campaña definitiva de Ocupación de la Araucanía.

En ese contexto, el 5 de enero de 1862, de Tounens fue traicionado y entregado a la policía chilena por uno de sus colaboradores. Las tropas a cargo del general de Ejército Cornelio Saavedra Rodriguez (nieto del presidente de la Primera Junta de gobierno de Buenos Aires en 1810) dieron inicio así a un proceso de ocupación que, sin embargo, llevaría dos décadas más.

El desterrado rey fue condenado a diez años de cárcel. Estando en prisión, y al carecer de hijos, escribió su línea de sucesión en el reino tal como estipulaba la Constitución, sin embargo fue declarado “demente” y enviado a un manicomio de Santiago donde finalmente pudo ser liberado y repatriado a Francia tras la intervención del cónsul Henri Cazotte.

Desde Europa reunió recursos e intentó volver a recuperar su reino en 1869 pero debió huir nuevamente ante su pedido de captura en Chile. Luego intentó dos misiones más en 1874 y 1876 donde logró llegar solo a Buenos Aires. Los últimos años de su vida los pasó repartiendo títulos nobiliarios a quienes financiaran al rey en el exilio pero solo consiguió que sus amigos le tramitaran un empleo municipal. El 17 de septiembre de 1878 falleció en el poblado de Tourtoirac.

La sucesión en el trono se dio de manera poco habitual ya que el primer heredero fue un amigo de Orélie, Gustave Achille La Viarde quién se proclamó como Aquiles I. A su muerte en 1902 lo sucedió el doctor Antoine Hippolyte Cros quién falleció al poco tiempo (1903). A pesar de que la formación de un Consejo de Regencia nombró a Georges Sénéchal de la Grange quién declinó ser rey y dio por tierra con el título, los herederos de Cros mantuvieron sus pretensiones sobre el reinado.

Así la hija de Cros, Laure Thérèse, continuó en el trono que luego heredó su hijo Jacques Antoine Bernard. Finalmente Bernard abdicó en 1951 dejando al mando a Philippe Boiry actual rey en el exilio. Boiry está casado con la princesa Elizabeth, su mujer en segundas nupcias con la que contrajo matrimonio en La Vegas, EE.UU.

El rey actual estableció su gobierno en el exilio en París aunque no es reconocido por ningún otro Estado. Hoy por hoy vende sellos postales, monedas y títulos de nobleza bajo la denominación del Reino de la Araucanía y la Patagonia. Además administra el museo del reino que funciona en la casa donde nació Orélie Antoine de Tounens, el rey francés del sur del mundo.

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