Deportes

22 febrero, 2021

De amor y de casualidad

Si bien Boca ganó el Metropolitano de 1981, seguramente será inolvidable para la mayoría de los hinchas de fútbol porque fue el único título que el mejor jugador del planeta pudo ganar en su país. Todo eso empezó un 22 de febrero. Ese día se iniciaron tres duplas que, como dice el cantante Jorge Drexler, son una mezcla “de amor y de casualidad”.

Hernán Aisenberg

@Cherno07

COMPARTIR AHORA

Diego y la Bombonera 

Todos recordamos el día en que Diego se despidió del fútbol, el día que dijo “yo me equivoqué y pagué, pero la pelota no se mancha”. Aquel día, al terminar el partido que la Selección Argentina jugó contra un combinado de amigos suyos de todo el mundo y rodeado de sus hijas. Entrado en llanto dijo también que aquel césped era el templo del fútbol mundial. El D10S estaba erigiendo su iglesia, su casa, en el día de su despedida. Justamente ese amor comenzó un 22 de febrero de 1981 cuando el Club Atlético Boca Juniors debutaba contra Talleres por el Metropolitano de aquel año. 

Ese día Boca ganaría cuatro a uno y Diego participaría de todos los goles, convirtiendo dos penales y realizando dos asistencias para que su socio en la delantera, Miguel Brindisi, anotara los otros dos goles. Así Boca inició su camino al título, el único que Diego ganaría en Argentina.

El Pelusa duró poco en la institución de la ribera porque pronto emigró, pero nunca se fue del todo. Cuando podía, volvía para ver al equipo de sus amores desde la tribuna o la platea. En 1995 volvió con su mechón amarillo, con sus hijas y con nuevas frases como “Segurola y Habana”. En 1996, el presidente Mauricio Macri remodeló el estadio, inaugurando los palcos preferenciales. El del medio, el de mejor ubicación, estaba reservado para él y su familia aunque todavía era jugador del club. En el primer partido después del fallecimiento del ídolo, su hija Dalma pudo presenciar el encuentro a pesar que no estaba permitido el público por culpa de la pandemia. La emoción de ese momento todavía nos humedece los ojos. Maradona había elegido su lugar en el mundo, su templo para siempre

Diego y Brindisi

Ramón en la selección juvenil, el Cani en la selección mayor, el brasilero Careca en el Napoli, y el alemán Schuster en Barcelona. A donde iba, Maradona siempre tenía un escudero, un ladero, un acompañante. Es cierto que era el mejor del mundo, pero no podía solo contra los molinos de viento.

En aquel Boca de 1981 se vio quizá la mejor versión de Sancho Panza de todas las que vinieron después: Miguel Angel Brindisi. Un volante por derecha que podía jugar de delantero porque tenía mucha velocidad y potencia. Llegaba a Boca más consagrado que el 10 porque había salido campeón con Huracán, pero su recibimiento había quedado opacado por el brillo del Pelusa. Sin embargo, juntos fueron una dupla inolvidable para la obtención de aquel campeonato.

Entre los dos hicieron más de la mitad de los goles del equipo en todo el campeonato. De los 60 que convirtió Boca, 17 hizo Maradona y 16 Brindisi. No hace falta ni buscar el dato para asegurar que muchos de los goles que hizo el Diego fueron con pase de Miguel y viceversa. 

Si bien encontrar estas duplas lleva tiempo, estos dos crack lo encontraron desde aquel 22 de febrero donde debutaron frente a Talleres de local. Diego hizo dos de penal -el primero y el último- pero en el medio hizo dos asistencias que fueron aún más hermosas. La primera fue un pelotazo de mitad de cancha. Lo vio picar a su ladero y la levantó como si tuviese una cuchara en el pie. La pelota cayó en el área rival y casi sin dejarla respirar, Miguel le dio un derechazo cruzado para no darle tiempo ni al defensor ni al arquero de reaccionar. El tercero fue directamente una pared brillante con definición exquisita de Brindisi. Como si jugaran juntos de toda la vida. También duró poco esta dupla, pero en la memoria del hincha de Boca vivirá para siempre.

Diego y Victor Hugo

Esta dupla es más fácil de recordar para el hincha argentino. Victor Hugo fue el que mejor nos contó el mejor gol de la historia, aquel que nos hace llorar cada vez que escuchamos “barrilete cósmico, de qué planeta viniste, para dejar en el camino tanto inglés. Para que el país sea un puño apretado gritando por Argentina”.

Victor Hugo Morales era un relator de fútbol nacido en Uruguay que llegaba a Buenos Aires para integrar uno de los equipos estelares de la radiofonía argentina. R1 Radio El Mundo quería competir con las transmisiones emblemáticas de José María Muñoz en Radio Rivadavia, y para eso había llegado el uruguayo.

Alguien podrá decir que VH no sabría que aquel día, en su debut en Argentina, le iba a tocar relatar el primer partido de Diego Maradona en Boca, y que luego su carrera como relator y periodista se iba a cruzar tanto con la carrera de Maradona que iba a ser difícil separarlos. Pero claramente algo se imaginaba, porque cuando el Pelusa se paró frente a la pelota para patear el primer penal, el relator dijo “que lindo que es levantarse un domingo a la mañana en Buenos Aires si de tarde juega Maradona” 

Cuando la pelota tocó la red, cualquiera hubiera dicho que no se puede hacer magia relatando un gol de penal, pero Victor Hugo lo relató así: “La soltó como una lágrima. La pelota se metió lentamente abajo, sobre el parante izquierdo mientras Baley disimulaba juntando papelitos sobre el parante derecho”. “Es muy difícil relatar un penal con tanta maestría”, le dirá años más tarde el astro del fútbol al astro del periodismo deportivo.

Ese fue el primer contacto de tantos entre ambos. “Pasarán muchos y muchos años y los hinchas de Boca seguirán hablando de este gol de Diego, grande, Armando, más grande, Maradona”, dijo Victor Hugo el 10 de abril de 1981 cuando el 10 dejaba tirado a Fillol, hacía el tercer gol de Boca en el superclásico y un fotógrafo se caía persiguiendolo en la corrida del festejo. Van a cumplirse cuarenta y se sigue recordando como si fuese hoy.

“Demostró que todo roto igual es Gardel, a 55 años de la muerte de Carlitos, vos sos Gardel Diego. No se puede creer lo que has inventado”, relató Victor Hugo unos segundos después que Caniggia eludiera a Taffarel en el mundial 90. Maradona había habilitado al Pájaro en la única jugada que le salió a Argentina aquel día. 

Es cierto que Diego y Victor Hugo forjaron una gran amistad en la que los unía el fútbol y muchos pensamientos políticos. Confluyeron en un programa para Telesur comentando los mundiales de Brasil 2014 y Rusia 2018, pero los mejores recuerdos de ellos dos juntos es cuando uno jugaba y otro relataba. Todas las cosas imposibles que hacía Diego parecían más imposibles relatadas por VH, y todas esas hazañas empezaron hace exactamente 40 años en la Bombonera y con Brindisi de actor de reparto.

Si llegaste hasta acá es porque te interesa la información rigurosa, porque valorás tener otra mirada más allá del bombardeo cotidiano de la gran mayoría de los medios. NOTAS Periodismo Popular cuenta con vos para renovarlo cada día. Defendé la otra mirada.

Aportá a Notas

¿Querés uno de nuestros libros?

Podés conseguirlo a precio promocional haciendo click en la imagen. ¡Escribinos y te contactamos para hacértelo llegar!

Conseguilos