Economía

22 febrero, 2021

La utilización del comercio electrónico que crece y parece quedarse: ¿inclusión y formalización?

La inclusión financiera como requisito para lograr el desarrollo equitativo, la disminución de la desigualdad y la pobreza es un objetivo a largo plazo necesario en países tan desiguales como el nuestro. La misma viene acompañada de un incremento de la formalización y la inclusión de los sectores más rezagados.

Crédito: Forbes

Ada Luz Cabrera*

COMPARTIR AHORA

La inclusión financiera entendida como el acceso a servicios financieros en instituciones formales y seguras, de carácter no excluyente para las personas de bajos recursos o para las pequeñas y medianas empresas (PyMEs), es un desafío que presenta la economía argentina hace varios años. A pesar de que durante la última década se ha registrado un crecimiento interanual promedio que ronda el 8% en el número de cuentas de depósitos en pesos por cada 10.000 adultos (según los datos brindados por el Banco Central de la República Argentina (BCRA) en su informe de inclusión financiera a diciembre del 2019) dicho incremento aún nos deja muy lejos de los niveles de utilización del sistema bancario que poseen las economías desarrolladas.

La mencionada inclusión se vuelve relevante en países como el nuestro donde la desigualdad es elevada (el coeficiente de Gini para el tercer trimestre del 2020 fue del 0,443) y en donde el acceso al servicio financiero es muy dispar, ya que permite buscar el desarrollo de una sociedad más equitativa, contribuir a la disminución de la desigualdad y, por lo tanto, de la pobreza.

El giro hacia la utilización de los medios de pago electrónicos es lento y se presenta obstaculizado por la cultura argentina, que en varias oportunidades confía en el dinero físico en lugar de las transferencias bancarias. Sin embargo, a principios del 2020, con la implementación del Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio (ASPO) necesario para evitar la propagación del coronavirus, y la aplicación de políticas tendientes a palear la crisis del COVID-19 como la otorgación del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) y el Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP), se ha registrado un incremento de la utilización de los medios de pago electrónico a través de transferencias bancarias.

Esto permitió la inclusión de diversas personas al sistema financiero, principalmente de trabajadores informales y monotributistas de bajos recursos que solicitaron el Ingreso Familiar de Emergencia. En este sentido, el BCRA revela que durante el segundo trimestre del 2020 se registró una apertura de 4,8 millones de nuevas cuentas de depósitos bancarios.

Dicho incremento en la utilización de los medios de pago electrónico se corresponde con un fuerte boom del uso de los eCommerce en la región (Mercado Pago, Almundo, Supermecados Dia, Mercado Libre, Dafiti, entre otros). El informe Mid Term llevado adelante por la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE) releva que el 8% de los argentinos hicieron compras online por primera vez durante la cuarentena y que 2 de cada 10 compras son realizadas por nuevos clientes. Los medios de pago por los que se accede a diversos bienes y servicios siguen siendo principalmente tarjetas de crédito (77% del total de compras realizadas a junio del 2020) y tarjetas de débito (9%).

Por otro lado, la utilización de transferencias bancarias a través de aplicaciones como Cuenta DNI del Banco Provincia, Mercado Pago, Naranja X, entre otras, también registraron un incremento en su utilización durante la cuarentena del 2020. En este sentido, 2,47 millones de usuarios mensuales utilizaron la cuenta DNI del Banco Provincia a noviembre del 2020 (un 40,16% superior que en marzo del mismo año).

Pero, ¿qué beneficios brindan la utilización de los eCommerce financieros? Principalmente le generan comodidad y seguridad al usuario, ya que no es necesario el intercambio presencial de dinero para la realización de compras de alimentos, indumentaria, cosméticos, etcétera. Es decir, el usuario, con la app móvil de Mercado Pago puede realizar una transferencia monetaria nacional o internacional desde la comodidad del hogar.

En segundo lugar, ayudan a disminuir los costos de logística relacionados con la impresión de billetes y monedas físicas, ya que su utilización se vería reemplazada por los medios de pago electrónicos. Finalmente, un beneficio implícito pero no menor, es la contribución a la formalización de la economía y, en una economía como la nuestra donde el nivel de informalidad ronda el 40%, este último aspecto resulta relevante.

Es importante destacar que este camino hacia una mayor formalización debe darse de manera paulatina para evitar empeorar el acceso a los servicios financieros de las personas y entidades físicas de bajos recursos. Es decir, si bien la aplicación de tributos en la utilización de los eCommerce financieros permitiría alcanzar un menor déficit fiscal, no debemos caer en la tentación de castigar el uso de los mismos, empeorando la inclusión financiera, aumentando la desigualdad, ergo la pobreza.

*Licenciada en economía, miembro del Observatorio de Políticas para la Economía Nacional (OPEN).

Si llegaste hasta acá es porque te interesa la información rigurosa, porque valorás tener otra mirada más allá del bombardeo cotidiano de la gran mayoría de los medios. NOTAS Periodismo Popular cuenta con vos para renovarlo cada día. Defendé la otra mirada.

Aportá a Notas

¿Querés uno de nuestros libros?

Podés conseguirlo a precio promocional haciendo click en la imagen. ¡Escribinos y te contactamos para hacértelo llegar!

Conseguilos